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Madrid también son sus barrios

Por Diego Cruz Torrijos
viernes 20 de mayo de 2011, 00:00h
Desde que llegó al Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, Gallardón ha mirado a las grandes obras y no lo ha hecho a la vida cotidiana de los vecinos, a los que ha visto más como fuente de ingresos - IBI, tasas de basura, impuestos de vehículos, vados, etc.- que como ciudadanos que pagando sus impuestos, tienen derecho a exigir servicios y el mejor funcionamiento de la ciudad, en su entorno más cercano que son los barrios en que viven y trabajan.

En este sentido, un hecho de especial significación para los barrios en este período municipal fue la extensión de los parquímetros. Porque lo que tenía sentido en términos de estacionamiento vigilado y disuasión del tráfico en la almendra central, dejaba de tenerlo en ellos, máxime con una aplicación indiscriminada, a veces en zonas no residenciales o lugares en que la disposición de aceras y calzadas, situaba plazas de aparcamiento en lugares en que era literalmente imposible aparcar.

Pero el objetivo no estaba tanto en mejorar el tráfico o el aparcamiento, como en multiplicar los ingresos municipales por este concepto, poniendo en evidencia el papel que el gobierno municipal del PP da a los ciudadanos. No se trata de poner en cuestión los avances que nuestra ciudad ha experimentado desde que existen ayuntamientos democráticos, ni siquiera en el período de gobiernos del PP, sino de situar donde han puesto sus prioridades y el modelo de desarrollo de ciudad, si se le puede llamar así, que han practicado Gallardón y su predecesor.

En los últimos cuatro años, el Gobierno del PP ha priorizado la inversión en grandiosos proyectos del propio ayuntamiento como la nueva sede de Cibeles o en la reforma del barrio de Salamanca y algunas de las zonas más turísticas, en detrimento de las actuaciones en los barrios: de cada 100 euros invertidos en este tiempo, 70 han ido a grandes inversiones centrales y sólo 30 a infraestructuras, equipamientos o mejoras para los distritos.

Es evidente la importancia del turismo en la economía madrileña, pero incluso en este aspecto la inversión municipal ha sido errática. Valga como ejemplo que el bulevar central y algunos de los tramos laterales del Paseo del Prado, entre Cibeles y Atocha, el eje más turístico de Madrid, están en un estado deplorable, que contrasta con su cercana nueva sede de Cibeles; quizás, conocida su tozudez, porque al haberse impedido su proyecto de reforma de este eje, ha decidido no hacer nada, sin importarle que miles de personas pasen diariamente entre baches, baldosas rotas o charcos como lagunas

Por eso no se trata de contraponer, como demagógicamente hace el alcalde, el turismo con la vida de los barrios, sino de tener un proyecto equilibrado, eficaz y austero que converja las necesidades económicas de Madrid con la mejora de la vida cotidiana de los madrileños. No conviene olvidar que la vida en nuestra capital es, en una proporción muy alta, vida en los barrios que es donde vivimos y/ o trabajamos la mayoría Los ejes que los socialistas vamos a desarrollar para Madrid, desde el Gobierno de los ayuntamientos pasan por:

- Favorecer las condiciones para crear empleo y actividad económica.

- Un modelo urbano al servicio de los ciudadanos.

- Una ciudad y un transporte limpios y sostenibles

- Una ciudad más igualitaria que favorezca las condiciones sociales para los jóvenes, los mayores y los menos favorecidos v Gestión eficaz, transparente y ejemplar al servicio de los ciudadanos

Estos ejes requieren un proyecto de ciudad que articule y relacione centro y periferia, potenciando la actividad de los distritos y mejorando los barrios mediante:

§ Mejoras del transporte y la conexión de los distrito tanto con el centro como entre si, potenciando las líneas concéntricas.

§ Un Plan de conservación y mantenimiento urbano para edificaciones, redes viales e infraestructuras que aproveche y desarrolle los recursos disponibles. Aquí se construye mucho y se conserva mal y sin embargo esta actividad no sólo es imprescindible sino que es más barata y crea más empleo que las grandes construcciones.

§ Un plan de mejora de equipamientos e inversiones dotacionales para equiparar la prestación de servicios, sin discriminaciones, en el conjunto de la ciudad.

§ Medidas para la descentralización de la actividad económica hacia los distritos y potenciar el comercio de proximidad, que corrijan además la tendencia a cada vez mayores desplazamientos para trabajar y a vaciar la vida de muchos distritos periféricos durante la jornada laboral.

§ Mejora de los servicios sociales de proximidad.

§ Funcionamiento más democrático y más carga de trabajo para las juntas municipales de distrito para que asuman más presupuesto, competencias y capacidad de decisión sobre la inversión en sus ámbitos.

Madrid es una gran capital, abierta y cosmopolita, referencia en Europa y el resto del mundo y no necesita ni sacar pecho permanentemente, ni obsesionarse con un crecimiento demográfico desordenado, tal como siempre ha promovido el PP, como única forma de acercarnos a otras ciudades más grandes; esto que siempre ha sido absurdo en las circunstancias actuales sería suicida. Por ello un crecimiento ordenado, sano, que se adecue a una promoción de actividad económica sostenible para el futuro de la capital, requiere también mayor atención, descentralización y potenciación del tejido de la ciudad hacia los barrios.

Esto es lo que nos proponemos hacer con vuestro voto a partir del próximo 23 de mayo.

Diego Cruz Torrijos

Diputado del Grupo Parlamentario Socialista Asamblea de Madrid.

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