www.madridiario.es
Da miedo

Da miedo

Por Pedro Fernández Vicente
jueves 16 de diciembre de 2010, 00:00h
Miedo me da. Ver a los legisladores, en el Pacto de Toledo,  pensar y debatir sobre nuestras pensiones da pavor.  El tema lo han discutido hasta la saciedad en la Junta de Portavoces, que, para quienes no estén familiarizados con el término, son los que representan a cada uno de los grupos parlamentarios junto con el Presidente del Congreso. Lo que diga el portavoz será lo que vote todo el grupo. Por lo tanto lo que se decida en esa reunión “va a misa”, como se dice popularmente. Y a mi me da pánico, quedarme en sus manos con esta impotencia que siento.

No voy a esconderme sobre los recortes: son necesarios, pero también era necesario recortar tanta subvención y no se ha hecho. Se podría haber ahorrado en tantos sitios sin tocar este sueldo, de por sí ya bajo, y no se ha hecho, que esta decisión ha de tener obligatoriamente un lugar en la crítica más ácida. Tanta insistencia que  ha tenido el Presidente del Gobierno con la protección a las medidas sociales y a la mínima le ha bajado el sueldo a los funcionarios, en una medida sin precedentes, y ahora quiere agobiar a nuestros mayores con recortes temibles. Y lo peor de la situación es que se hará por consenso: casi todos están a favor. ¿No me digan que no es para sentir pavor?

Decidir sobre las pensiones no es poca cosa. La pensión es el último sueldo, y más bajo, de que dispone un trabajador, el que se ha ido ganando poco a poco a lo largo de muchos años. Cuando llega la hora de cobrar la pensión no quedan alternativas o quedan pocas, se reducen los recursos para mejorar los ingresos y lo que es peor, tampoco se dispone de  las mismas fuerzas que en años anteriores. De ahí la importancia de tratarlas con cautela, con respeto y con un poquito de sensibilidad. Esa que tanta falta les hace a nuestros legisladores cuando toman decisiones de recorte porque no es lo mismo recortar el sueldo a un joven que a un viejo.  Pasados los 65 hay menos posibilidades de trabajar, se dispone de menos recursos para incrementar los ingresos,  es más difícil luchar, manifestarse, unirse, protestar, buscar aliados...

Quizá ha llegado el momento de que vean la orejas al lobo y los sindicatos, que se mueven mucho menos de lo que deberían, convoquen a todos los mayores. Que los pensionistas y los futuros pensionistas tomen la calle, que también es suya.

Quizá eso asustase algo más.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios