www.madridiario.es
¡Socorro!, soy el clima

¡Socorro!, soy el clima

Por Pedro Fernández Vicente
miércoles 23 de diciembre de 2009, 00:00h
Este es el momento del recuerdo. Termina el año y al mirar atrás y buscar entre todo lo sucedido me encuentro con algunas cosas importantes, otras que mejor no recordar y una que me gustaría que hubiese tenido un mejor final del que nos cuentan los enviados a la cumbre del clima y las declaraciones de los representantes. Esta vez ha sido en Copenhague. La capital danesa ha sido observada desde distintos puntos del planeta y todos con las mismas incertidumbres: ¿se pondrán de acuerdo?. Era importante  y posiblemente obligado, según los científicos que apremian a los Jefes de Estado y de Gobierno para que encuentren ese camino necesario, para mejorar el medio ambiente de este planeta, si queremos conservarlo y hacerlo en buenas condiciones para que nos dure miles de años, pero soy pesimista.

El objetivo de la ONU es rebajar la emisiones de CO2 a la atmósfera un 50 por ciento con respecto a la contaminación que había en 1990 y que a esa meta lleguemos, con más o menos holgura, en el año 2050. Y la pregunta  que me hago constantemente es  ¿qué pasa si la ONU no consigue tampoco este objetivo?. Yo no lo sé. Como en tantas otras cuestiones necesito la aportación de los expertos, pero tengo que confesar que este asunto no me permite estar tranquilo del todo. Siempre recuerdo las palabras de un ecologista, durante un debate que dirigía yo en la televisión, que interrumpió con una frase lapidaria: si pierdo yo, perdemos todos.

Según los expertos, que son los que más datos tienen sobre la contaminación y el permanente volcado de sustancias nocivas para la atmósfera, es preciso tomar medidas y hacerlo con cierta urgencia. No se trata de alarmar a la población, ni mucho menos, pero la situación no está para dejarlo olvidado en un rincón y aplicarle el clásico “ya veremos lo que hacemos”. El cambio climático es una realidad que nos afecta a todos y que está cayendo sobre nosotros poco a poco pero de forma inexorable. Pero aquí también se habla de dinero, de hecho, el acuerdo final se ha alcanzado al ofrecer, los países ricos, una donación de 30.000 millones de dólares en ayuda climática para los próximos tres años y con perspectivas de llegar a los 100.000 hasta el 2020.

Pero lo sorprendente de lo pactado, y que la ONU dice que convertirá en un verdadero acuerdo con la conformidad de todos, como exigen las Naciones Unidas, es que no es obligatorio para nadie. Simplemente es un método para verificar las reducciones de dióxido de carbono. Si será extraño, que el propio secretario ejecutivo de la cumbre ha dicho que se trata más de una declaración de intenciones que de otra cosa. Un final con mucha polémica y poca normativa. Justo lo contrario de lo que necesita el medio ambiente. 
En fin que cuando se trata de llegar a pactos, sea de lo que sea, los intereses distan tanto y son de tal magnitud, que no coincidimos ni en conservar nuestras propias vidas.

¡Qué le vamos a hacer!, esperaremos a los brotes verdes para alegrarnos los días.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios