La Comunidad de Madrid ha superado las 9.000 capturas de jabalí desde que en 2025 se activó la emergencia cinegética en diez comarcas para contener el crecimiento de esta especie, cuya población se ha duplicado en la última década. El dato lo ha avanzado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, durante una visita a la finca El Encín, en Alcalá de Henares, donde ha presentado el balance de las actuaciones frente a la sobreabundancia de fauna silvestre.
Novillo ha advertido de que el aumento de ejemplares no solo implica daños en el entorno natural y agrícola, sino también riesgos sanitarios. En este sentido, ha recordado que una elevada densidad de jabalíes puede favorecer la transmisión de enfermedades al ganado e incluso afectar a la salud humana, por lo que considera prioritario anticiparse a estos escenarios.
Actualmente, la región calcula que alberga entre 35.000 y 40.000 jabalíes. Para gestionar esta presión poblacional, el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha un plan específico con horizonte en 2030, que contempla intervenciones tanto en cotos privados como en zonas públicas mediante caza controlada.
Durante la visita, el consejero ha firmado además un convenio con la Federación Madrileña de Caza orientado a reforzar la vigilancia de animales en las fincas experimentales del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra). El acuerdo pretende proteger cultivos, sistemas de riego y ensayos agrarios frente a daños causados por especies abundantes como jabalíes, conejos, corzos o determinadas aves.
Entre las técnicas previstas figuran la cetrería, el uso de hurones o capillos y la caza mayor con arco, siempre con autorización previa y conforme a la normativa de vedas. La colaboración se desplegará en las fincas de La Chimenea (Aranjuez), Riosequillo (Buitrago de Lozoya) y El Encín (Alcalá de Henares), además de centros rurales como La Isla Agrícola (Arganda del Rey) o El Socorro (Colmenar de Oreja).
En paralelo, la Comunidad ha reforzado la vigilancia sanitaria. El año pasado se realizaron más de 530 análisis de peste porcina africana en el Laboratorio Regional de Sanidad Animal para garantizar la seguridad de las 54 explotaciones porcinas y de las monterías en las que participan jabalíes. Las medidas se intensificaron tras el brote detectado a finales de 2025 en el parque natural de Collserola, en Barcelona, aunque sin incidencias en territorio madrileño.
Como apoyo a las labores de control, el Gobierno regional envió a Cataluña un equipo de siete agentes forestales y cinco perros especializados, que colaboraron en la localización de ejemplares afectados o muertos.