Vecinos de los distritos Puente y Villa de Vallecas se han concentrado este jueves 5 de febrero frente a la Asamblea de Madrid en señal de protesta por la privatización y externalización de la Unidad del Dolor y las pruebas digestivas y de radiodiagnóstico del Hospital Universitario Infanta Leonor (HUIL), centro que atiende a más de 320.000 usuarios al año.
La movilización, convocada por la Plataforma por la Sanidad Pública de Puente y Villa de Vallecas, llega después de que, en palabras de la asociación, se esté produciendo un “desmantelamiento del sistema de salud pública” mientras las listas de espera y la falta de personal colapsan un sistema “ya mermado”.
En un primer momento saltaron las alarmas cuando se conoció la externalización de la Unidad de Dolor que, aunque nunca llegó a funcionar a pleno rendimiento en el hospital, si ofrecía servicio hasta 2023, momento en el que desapareció.
Según CCOO, la unidad entonces contaba con una anestesista, un reumatólogo, personal de enfermería y técnicos antes de que fuera sustituida por una Consulta del dolor en el Centro de Especialidades Vicente Soldevilla. Tras esta decisión, debido a la sobrecarga, el centro se vio obligado a derivar casos al Hospital Gregorio Marañón, llegando a acumular demoras de hasta dos años.

Ahora, confirmada la externalización del servicio, ha sido adjudicada a la entidad privada Fundación Hospitalarias por 12 meses con un presupuesto de 83.369 euros. La gerencia del hospital justifica la decisión como una medida necesaria debido a la falta de espacio y recursos, tanto materiales, como humanos.
Plataformas vecinales y sindicatos rechazan frontalmente este argumento. En conversación con Madridiario, María José, portavoz de la Plataforma por la Sanidad Pública en Vallecas, afirma que “es absolutamente falso que no haya espacio: la tercera planta del hospital cuenta con tres módulos con capacidad para 90 camas, que tendrían que estar operativos desde 2017, además de 14 camas de UCI que nunca se han puesto en funcionamiento”.
"Es absolutamente falso que no haya espacio"
Por su parte, fuentes de la Consejería de Sanidad consultadas por este digital sostienen, sin embargo, que el hospital no tiene a día de hoy creada una Unidad del dolor dentro de su cartera de servicios. Según explican, para garantizar una atención “con una calidad óptima” a los pacientes, se ha optado por su externalización.
A diferencia de la alarma expresada por asociaciones y sindicatos, la Consejería entiende esta acción como un procedimiento habitual “enmarcado en la más estricta legalidad”. Aseguran que no se trata de un caso único de este hospital, ni de la red sanitaria tanto en la Comunidad de Madrid como en otras comunidades autónomas.
Deriva hacia la externalización y colapso
Al malestar por esta decisión se suma la externalización de las pruebas de radiodiagnóstico solicitadas desde Atención Primaria. Tanto la plataforma vecinal como CCOO denuncian la falta de radiólogos en el HUIL y en los centros de especialidad Vicente Soldevilla y Federica Montseny, en los que existe equipo, pero no personal.
“Las radiografías que piden los médicos de Atención Primaria llegan sin informes porque no hay radiólogos que sepan leer los resultados, ni tampoco con quién consultar cuando surge una duda”, señala María José.
En la misma línea, las ecografías y las mamografías solicitadas por los centros de salud están siendo derivadas a clínicas privadas, lo que, según la portavoz vecinal, “obliga a los pacientes a acudir a la privada, quieran o no”.
"Obliga a los pacientes a acudir a la privada, quieran o no”
La lista se completa con las pruebas digestivas, concretamente las colonoscopias y panendoscopias, pendientes de adjudicar a otros centros. Cuando se conoció la salida a licitación también de este servicio el pasado mes de enero, ya se pronunció la consejera de Sanidad, Fátima Matute, para negar que se esté produciendo una privatización de este servicio. Matute aseguró que se trata de “un contrato que ya existe” y que responde a un modelo de colaboración con el objetivo de mantener “un mejor servicio”.
Retomando la conversación, este jueves durante la sesión de control en el Pleno de la Asamblea, la consejera ha vuelto a defender la gestión del HUIL, mientras ha pedido "centrarse en los hechos y no en el sectarismo". Matute ha asegurado que el centro cuenta con una valoración "excelente" por parte de los usuarios, que lo puntúan con un 8,6 sobre 10, además de que nueve de cada diez pacientes lo recomiendan a sus familiares. Además ha subrayado una inversión regional de 22 millones de euros en el centro hospitalario.
Durante su intervención, la consejera aprovechó para poner de manifiesto situaciones similares a escala nacional. A juicio de Matute, el Gobierno de España es "el que más contrata y externaliza con la privada y no se dice nada". En este sentido, calificó como "hipocresía barata" la acción de las voces críticas y cargó contra el Ministerio de Sanidad, al que acusó de "sectario".
por su parte, las asociaciones vecinales aseguran que todas estas acciones forman parte de un plan por debilitar la sanidad pública, algo que se ve traducido en las listas de espera. “Las cifras que da el Sermas no coinciden con las esperas, especialmente en rehabilitación o traumatología, en las que hay casos que se demoran hasta un año”, denuncian desde CCOO.
En paralelo, el HUIL ha iniciado recientemente sus obras de ampliación, un proyecto impulsado por el Gobierno regional con una inversión de 35,4 millones de euros y un plazo de ejecución de 22 meses. En las obras se contempla la ampliación de servicios como la UCI, así como de otras áreas.

Para las entidades convocantes, la concentración del jueves busca visibilizar una deriva que afecta directamente a los vecinos del distrito. “Que la salud sea un negocio repercute a la población de Vallecas. La derivación de recursos a la privada supone un peor servicio y menos medios para la pública”, traslada María José.
De hecho, según los convocantes, la acción de protesta se vuelve necesaria ante la falta de respuesta o explicaciones por parte de los responsables. "Este jueves salimos a la calle porque no nos queda más remedio. La sanidad pública es de todos y para todos, y la vamos a defender”, zanja la portavoz.