El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la modificación inicial del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para proteger la fachada del edificio del Teatro El Montacargas, situado en la calle Antillón, 19, en el distrito de Latina. La medida permitirá preservar la pintura mural realizada en 1993 por el artista y escenógrafo Miguel Brayda, una obra de referencia cultural para el barrio de Puerta del Ángel.
La decisión, anunciada tras la Junta de Gobierno municipal por la vicealcaldesa y portavoz del Ejecutivo local, Inma Sanz, supone la catalogación del inmueble (conocido como El Nuevo Montacargas) dentro del Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General. El edificio contará con un nivel 3 de protección, de carácter parcial, que afecta exclusivamente a la fachada que alberga el mural, mientras que el interior no quedará sujeto a protección patrimonial.
Con esta aprobación inicial, el Ayuntamiento consolida la iniciativa adoptada el pasado mes de julio, cuando suspendió de forma cautelar las licencias de obra que podían suponer una alteración de la pintura. El expediente será ahora sometido a información pública durante un mes y el documento técnico será remitido a la Comunidad de Madrid para continuar su tramitación.
La protección llega después de que, el pasado verano, la colocación de un andamiaje en el inmueble para subsanar deficiencias en la fachada reabriera el debate sobre la necesidad de preservar el mural. El edificio contaba con un acta desfavorable de la Inspección Técnica de Edificios, fechada el 18 de diciembre de 2023, y con un informe técnico de la Junta Municipal del Distrito de Latina del 30 de mayo de 2024, en los que se detectaban problemas en los revestimientos. Ambos documentos instaban a su reparación sin modificar el estado de la pintura de la fachada.
El edificio carecía de protección patrimonial
Ante esta situación, la Subdirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid solicitó al Ayuntamiento la protección del mural, al no cumplir los requisitos para su declaración como Bien de Interés Cultural ni Patrimonial, pero reconociendo su interés artístico y cultural por la autoría, el simbolismo y el valor comunitario de la obra. Al no estar catalogado, el Gobierno municipal aplicó las cautelas previstas en la normativa urbanística para evitar posibles daños irreversibles, lo que llevó a la suspensión de las obras que afectaran a la fachada.
El edificio que alberga El Nuevo Montacargas fue construido en 1950 como una fábrica de caramelos y se reconvirtió en 1993 en la sala de teatro independiente El Montacargas. Fue entonces cuando Miguel Brayda, fallecido en 2016 y galardonado con el Premio Nacional de Escenografía, realizó el mural de escenas oníricas con motivos vegetales y animales que desde entonces forma parte del paisaje urbano del barrio. La sala se convirtió en un referente cultural de Puerta del Ángel hasta su cierre en 2020 y reabrió en 2023 con nuevos usos.

El expediente aprobado cuenta con el aval de los informes de los servicios técnicos municipales y de los órganos de protección patrimonial del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, que coinciden en la necesidad de preservar una obra integrada en la memoria cultural del barrio y en el patrimonio urbano de la ciudad.
Eso sí, la protección solo afecta a la fachada, ya que el interior "no se considera de especial significación", tal y como ha señalado la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local.