La Comunidad de Madrid ha presentado un proyecto de decreto que implantará un
sistema obligatorio de trazabilidad de las aceitunas, con el objetivo de garantizar el seguimiento del fruto desde su recolección en las explotaciones hasta su llegada a las almazaras o a los centros de almacenamiento.
La iniciativa, elaborada por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, responde al encarecimiento del aceite de oliva y a la relevancia estratégica de un sector calificado como “pilar fundamental” del sistema agroalimentario español. El texto subraya que el nuevo marco permitirá proteger al agricultor, asegurar la calidad del producto y prevenir robos en las cosechas. También facilitará la identificación del origen de cada partida y, en caso de incidencia, la atribución de responsabilidades.
Medidas previstas
El borrador fija que los titulares de explotaciones oleícolas deberán figurar en el Sistema de Información de Explotaciones Agrarias (SIEX) y anotar las entradas y salidas de aceituna. Asimismo, establece el uso obligatorio del Cuaderno de Acompañamiento y Trazabilidad de la Aceituna (CATA) para cualquier desplazamiento del fruto, salvo en cantidades inferiores a 25 kilos destinadas al autoconsumo.
Los centros de recepción tendrán que conservar durante dos años los registros de trazabilidad asociados a los documentos CATA. El decreto, además, contempla requisitos detallados para cumplimentar ese cuaderno, que deberá incluir la identificación del productor, la parcela de origen, una estimación del peso, el destino y la diligencia de pesaje.
El proyecto habilita a la Administración regional, así como a autoridades locales y estatales, a realizar controles específicos o integrados en otros planes de inspección. También se prevén operativos con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para prevenir sustracciones y asegurar la trazabilidad en el transporte.
El incumplimiento de estas obligaciones podría derivar en infracciones recogidas en la normativa de sanidad vegetal, con sanciones proporcionales a la gravedad de los hechos. El texto incorpora, además, mecanismos de coordinación entre la Comunidad de Madrid y los ayuntamientos, que deberán mantener información actualizada sobre instalaciones de depósito o eliminación de aceitunas intervenidas y sobre las policías locales responsables de estos controles.