La defensa de la vida era y es uno de los principios irrenunciables para el Partido Popular. Prueba de ello, su firme oposición -al menos en origen y sobre el papel- al aborto. Pese a la pretendida consolidación constitucional de este derecho, la cuestión no habría cambiado demasiado en las filas de la derecha Mucho menos con Isabel Díaz Ayuso al frente de la corporación madrileña. En consecuencia, la interrupción voluntaria del embarazo continúa siendo tildado sin pudor de "fracaso". Más aún cuando tales intervenciones se cuentan por miles cada año. Algo, aseguran, que "es posible evitar". Ese parece ser, precisamente, el objetivo.
La polémica respecto al aborto ha llegado este jueves al Pleno de la Asamblea de Vallecas de la mano de Más Madrid y una clara exigencia: la elaboración del registro de médicos objetores de conciencia que ejercen en la región. Cuestión a la que desde el Ejecutivo autonómico cierran completamente la puerta. Y es que, aseguran, "en la Comunidad no se va a señalar a nadie". Pues esto supondría, al menos a juicio de la propia presidenta, vulnerar toda una ristra de artículos recogidos en diversas normativas a escala nacional e internacional.
"No voy a obligar a un médico a actuar en contra de su conciencia o libertad. Tampoco voy a hacer listas negras. 106.000 personas abortan cada año en España. Un millón en los últimos diez años. ¿Les parece poco? ¿Lo multiplicamos? A mí me parece un fracaso porque en la mayoría de los casos se podría evitar. Está en nuestras manos. No se va a señalar a nadie por abortar, pero tampoco por no hacerlo. Ni a los médicos. No se va a señalar a nadie", resumía tajante Díaz Ayuso en su réplica a los progresistas.
Las declaraciones de este jueves contrastan así con las del pasado viernes, cuando la consejera de Sanidad, Fátima Matute, aseguraba que, pese a lo "inútil" de la medida, la Administración madrileña cumpliría con la Ley al "proveer del servicio que marca": "Vamos a cumplir la ley también con la lista de objetores, pero no voy a permitir que se señale a nadie, tanto de no hacerlo como de hacerlo".
En concreto, las normas que la Comunidad -supuestamente- vulneraría al elaborar un registro de tales características son "el artículo 14 de la Constitución Española, el artículo 15 de derecho a la vida y a la integridad física y moral, el artículo 16.1 que defiende la libertad ideológica de religión o creencias y ha dado pie a sentencias refrendadas por el Tribunal Constitucional, o el artículo 16.2 que dice que nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias".
También el artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos sobre derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, el artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, el artículo 18 de la Declaración sobre Objeción de Conciencia aprobado por la Asamblea General de la Organización Médica Colegial en 1997, que defiende que, conforme a la ética, un médico que en razón de sus condiciones personales pueda negarse a practicar un aborto, y el artículo 34 del Código de Odontología Médica.
Lejos de tocar techo, las pulsaciones seguirían en ascenso. Y es que, ni corta ni perezosa, la máxima mandataria regional estaba a punto de rescatar el viejo fantasma que, cuando el aborto aún no estaba permitido en España, obligaba a las mujeres a desplazarse a otras ciudades como Londres para interrumpir su embarazo en mejores condiciones de seguridad: "Váyanse a otro lado a abortar".
Indignación en las izquierdas
Las palabras de Ayuso, recibidas como un jarro de agua fría en la bancada contraria, seguían a la intervención de la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, quien había insistido con vehemencia en la necesidad de hacer públicas las listas de objetores de conciencia a fin de "garantizar el derecho al aborto libre, seguro y gratuito".
"Si les preocupase la salud de las mujeres garantizarían el derecho al aborto libre, seguro y gratuito"
"Antes hablar en contra de los derechos de las mujeres daba vergüenza. Pero ahora las ultras se creen estrellas del rock. Los mediocres creen que pueden decirle a las mujeres como deben vivir. Se acabó su tiempo. Nadie nos dice cómo vivir ni qué hacer con nuestro cuerpo. Abortos va a haber siempre. Todas las mujeres abortan. También las de la derecha. El debate es si se puede hacer de forma segura o solo pueden hacerlo las que pueden permitirse un viaje a Londres (…). Si les preocupase la salud de las mujeres, deberían garantizar el derecho al aborto libre, seguro y gratuito", ha defendido.
Y, a más, la líder de la oposición se atrevía con una arriesgada predicción: "Con -limitar- el derecho al aborto no se atreva. El último que lo hizo fue Alberto Ruiz Gallardón y el movimiento feminista le obligó a hacer las maletas".
Por parte del PSOE-M la dúplica al respecto ha llegado, minutos más tarde, más allá incluso de la Sesión de Control al Gobierno, por voz de Lorena Morales. Visiblemente enfadada, la diputada socialista se serviría de su turno de palabra para reprochar la "hipocresía" Popular pues, mientras reafirman su negativa al registro de objetores al aborto, cuentan con listas similares para aquellos sanitarios que, por cuestiones éticas, religiosas o morales, se plantan frente a la práctica de la eutanasia.
"Que les quede muy claro: las mujeres madrileñas no nos vamos a ir a abortar a ningún otro lado. Las únicas que se van a ir son su jefa y usted, señora Matute -en referencia a la consejera de Sanidad-. Las madrileñas las van a mandar a su casa, como ya hicieron con su compañero Gallardón y su homóloga en Andalucía. Usted lo sabe: están incumpliendo la legislación al no tener registro de objetores (…). Ha dicho que la Comunidad no va a perseguir a nadie. Pero si aquí los únicos que persiguen y señalan son los antielección a las puertas de las clínicas cuando acosan a las mujeres. Y ustedes, en lugar de impedírselo, les inflan a subvenciones (...). Registro de objetores mal, pero que -José Luis Martínez- Almeida obligue a las mujeres a recibir información falsa sobre el aborto que las coacciona les parece estupendo. Son unos hipócritas. Saquen sus creencias de nuestros cuerpos", ha aseverado.
Ayuso: “Váyanse a otro lado a abortar”.
No vamos a consentir volver a la España en blanco y negro.
Incluso Pedro Sánchez ha reaccionado a la controvertida ponencia a cargo de la presidenta. A través de un post en su cuenta oficial de 'X', antes Twitter, el jefe del Ejecutivo central no dudaría un ápice en ligar la "libertad que prometía Ayuso" con el regreso de los "viajes clandestinos a Londres", el "clasismo" y el "señalamiento". En definitiva, con un retroceso de "50 años" que "no vamos a permitir". "El Gobierno usará todos los instrumentos legales a su alcance para garantizar que los derechos y la dignidad de las mujeres se respetan, también en Madrid. Y, si hace falta, llegaremos hasta la Constitución y el Constitucional", sentenciaba.
Tal ha sido la escalada de la polémica que hasta el líder nacional del partido y primer espada de la oposición a Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, se serviría de sus redes sociales para, en un intento por poner freno a la polémica -o todo lo contrario-, mostrarse favorable a "garantizar siempre que cualquier mujer que opte por la interrupción de su embarazo pueda hacerlo con la mejor atención médica y psicológica, conforme a las leyes" en caso de alcanzar La Moncloa.
Recelo en Vox
En Vox, por el contrario, la negativa de la Comunidad a la elaboración del registro de la discordia "nos parece bien". Aunque, matizaba su portavoz en Entrevías, Isabel Pérez Moñino, "del Partido Popular no podemos esperar absolutamente nada". "Nos dijeron una cosa hace diez años. La señora Ayuso nos dice otra en un medio de comunicación, otra diferente en otra noticia... Hoy una cosa y hace dos años nos dijo otra", ha lamentado en declaraciones remitidas desde 'banderas', el habitual punto de encuentro entre parlamentarios y periodistas durante el transcurso de los plenos.
Lo que nos ha caído en Madrid es una desgracia. Pero como decís, lo increíble es que voten a esta señora, con esa hipocresía, esa soberbia y esa mala educación e incultura.
Si no eres como yo, voy a machacarte, es su mantra.
Acabo de saber que el premio Nobel de la Paz se lo han dado a Maria Corina, venezolana, que disgusto se va a llevar la Ayuso cuando vea que no se lo dan a ella, en fin otra vez sera.
Eso a abortar a Londres donde abortaban las hijas de papa, mientras las criadas embarazadas por el señorito se tenian que esconder en el pueblo , banda de sinvergüenzas hipócritas.
Un médico no puede negarse a practicar un aborto si la situación es legal, da igual su opinión personal. En todos los trabajos hay tareas que no gustan pero hay que hacerlas.
Hace tres años, le preguntaron a Ayuso en una entrevista en Onda Cero que si una joven de 16 o 17 años quería abortar y sus padres estaban en contra, debería poder hacerlo sin ese consentimiento. “Yo creo que tiene que abortar, desde luego”, dijo. “Una vez que una mujer tiene claro que no quiere salir adelante con ello, no puedes obligarla a llevar una vida contraria a la que desea”.