www.madridiario.es
Audiencia provincial de Madrid
Ampliar
Audiencia provincial de Madrid (Foto: Alberto Ortega)

La Audiencia Provincial absuelve al guardia civil que abatió a joven con esquizofrenia en Manzanares el Real

Por MDO
martes 12 de noviembre de 2024, 14:04h
Actualizado: 15/11/2024 14:04h

Un guardia civil ha sido absuelto por la Audiencia Provincial de Madrid tras abatir a un joven con esquizofrenia en Manzanares el Real en septiembre de 2020. El tribunal determinó que el agente actuó en legítima defensa, ya que la víctima se lanzó hacia él empuñando dos navajas.

Europa Press ha tenido acceso a una sentencia en la que la Sala lo exime del delito de homicidio por imprudencia dolosa del que había sido acusado. La víctima, de 29 años, sufría de esquizofrenia paranoide y en el instante de los acontecimientos estaba experimentando un episodio de descompensación de su enfermedad.

De acuerdo con las evidencias presentadas, en el transcurso de los acontecimientos, el fallecido se encontraba gritando en plena calle, empuñando navajas de seis y seis centímetros y medio de hoja, mientras amenazaba. Frases como "hijos de puta, fuera de aquí, os voy a matar" y "voy a morir matando policías" eran proferidas por él.

Diversas patrullas de la Guardia Civil fueron llegando al lugar de forma escalonada, lo que dio inicio a un operativo que contaba con un total de 12 agentes. Este número estaba relacionado con el alto nivel de nerviosismo que presentaba la víctima.

Sin lograrlo, se instó al hombre a cambiar su comportamiento. Aproximadamente 30 minutos después de que los agentes intentaran reducirlo pacíficamente, rompió el cerco policial y salió corriendo, siendo perseguido a pie por el acusado y varios otros agentes.

Disparos disuasorios

Hasta cuatro disparos disuasorios al aire fueron realizados por dos de estos agentes, pero no lograron cambiar la actitud del hombre. En cambio, "más bien -aclara la sentencia que se facilita en archivo adjunto-, acrecentaron su nerviosismo y agitación".

"Acto seguido, la víctima volvió a efectuar un giro brusco y acometió al acusado empuñando las navajas con intención de atacar con ellas". En ese momento, "en defensa de su integridad física (el agente) efectuó, desde una distancia aproximada de metro y medio y en posición frontal con respecto al fallecido, dos disparos seguidos": uno alcanzó de manera superficial la cadera derecha de la víctima y otro la pierna izquierda. La bala que penetró en la cara interna del muslo le provocó la rotura de la arteria poliptea.

El 29 de septiembre, como resultado del shock hipovolémico ocasionado por el sangrado masivo debido a la rotura de la arteria, falleció tras ser trasladado al Hospital La Paz.

Se pedía una pena de diez meses de multa, fijada en 12 euros diarios, por parte del Ministerio Público, además de una indemnización de 182.688 euros a los padres y hermanos del fallecido. La familia, por su parte, reclamaba 153.580 euros en concepto de responsabilidad civil, argumentando que los hechos descritos constituían un delito doloso de lesiones agravadas por el uso de un arma, en concurso ideal con un delito de homicidio por imprudencia grave, sin considerar la legítima defensa, y solicitaban una pena de cinco años de prisión.

Eximente completa de legítima defensa

Al considerar que en este caso "concurre una eximente completa de legítima defensa que solo puede conducir a un pronunciamiento absolutorio", los magistrados han decidido absolver al acusado. Por esta razón, también señalan que "no procede imponer responsabilidad civil alguna".

La conclusión a la que llegan los jueces se basa en la escucha de las declaraciones del acusado, así como de testigos y peritos durante el plenario. Algunos testimonios, como veremos a continuación, no solo presentan discrepancias, sino que también son contradictorios; sin embargo, en ciertos momentos resultan esclarecedores, tal como ocurrió con los forenses.

En su declaración, el guardia civil acusado narra que la víctima logró romper el cerco policial y salió corriendo. Tras esto, se realizaron cuatro disparos preventivos al aire. En ese momento, el hombre se dio la vuelta, amenazó al agente y se lanzó hacia él, lo que llevó al agente a disparar por temor a que su integridad física fuera comprometida. Esta versión, sin matices, fue confirmada por los agentes que lo acompañaban durante la persecución a pie del individuo abatido.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
1 comentarios