Imaginar un envejecimiento de calidad, con la tranquilidad de vivir en el domicilio con la máxima calidad se convierte en un anhelo común. Para quienes lo viven en el presente, enfrentarse al paso de los años y también a las limitaciones de posibles discapacidades pasa por adaptar la cotidianidad a las capacidades en cada caso. Para ello, la Comunidad de Madrid quiere avanzar en la estrategia de Teleasistencia Avanzada que, para el Ejecutivo regional, supondrá una “revolución” del concepto tradicional asociado a la atención domiciliaria que incorpora procesos inteligentes de detección, comunicación y apoyo, y que favorecen "la autonomía y la rapidez y versatilidad de la atención" con novedades como dispensadores automáticos de medicación así como sensores de movimiento que se instalan en electrodomésticos o puertas para así detectar cambios en las rutinas de las personas dependientes.
La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales comienza a concretar las primicias que traerá el nuevo servicio de teleasistencia avanzada en domicilios que, señalan, permitirá “mejorar la atención de las personas en situación de dependencia con un seguimiento y apoyo constante” Un contrato que cuenta con una inversión de 33,6 millones de euros y que contará con 450 profesionales que, a través de unidades móviles, se desplazarán a los domicilios “ante cualquier incidencia”. Fuentes de la consejería que dirige Ana Dávila apuntan a que esta nueva plantilla contará con “nuevos perfiles” como psicólogos, personal de enfermería, terapeutas ocupacionales o fisioterapeutas para realizar “valoraciones individualizadas” para cada dependiente.
Nuevos sensores y dispensadores automáticos de medicación
Entre las novedades de los dispositivos que se irán adaptando a la realidad de cada hogar, la consejería prepara la instalación de sensores magnéticos en puertas, tanto en las interiores de domicilio como en las de los microondas o el frigorífico, que se sumarían a otros instalados en zonas de paso del domicilio para detectar una anomalía en los ritmos de aquellas personas con cierto grado de dependencia que viven en soledad.
Recogerán datos sobre las rutinas personales
Además del aviso ante situaciones anómalas o accidentes, los profesionales registrarán en una base de datos las rutinas de las personas atendidas. “Si una persona que siempre se levantaba a una determinada hora y lleva dos días que se levanta más tarde, en coordinación con los servicios sanitarios, ya tenemos dibujada esa necesidad de esa persona y actuamos de una forma precoz antes de que se produzcan otras situaciones”, apuntan fuentes de la consejería en un encuentro con medios de comunicación.
Fondos europeos para nuevos dispositivos
Desde la consejería subrayan que desde el Ejecutivo regional han destinado 39,3 millones de euros de los fondos europeos Next Generation por los cuales, las empresas concesionarias entregarán en “los próximos 15 días” 320.000 dispositivos de “última generación” en las viviendas de los madrileños, con el que tras esta inversión, apuntan, se dispondrá de “más dispositivos, más seguimiento y más recurso” para la atención domiciliaria. Estos nuevos dispositivos incluyen detectores de humo y fuego, gas, caídas, movilidad o pasividad, sensores magnéticos de puertas, teléfonos adaptados y tabletas.

Esta tecnología permitirá generar alarmas de recordatorio mediante avisos para la medicación o citas con profesionales sanitario y facilitará la dispensación a domicilio cuando sea necesario. Además, se ofrecerá asesoramiento para la adaptación o eliminación de barreras arquitectónicas en el hogar, talleres para reducir la brecha digital, la creación de una comunidad virtual para la interacción y socialización de los usuarios del servicio, y el desarrollo de una aplicación destinada a familiares con píldoras informativas y la comunicación de incidencias. “No se trata solo de un cambio de dispositivos sino de un sistema de atención personalizada”, sentencian desde la Consejería.
Iniciativa para regular al asistente personal
Ante los medios de comunicación, Dávila también ha avanzado que "a lo largo de este mes" se aprobará una resolución que fijará los criterios de experiencia y formación que deben tener los asistentes personales para la ayuda y acompañamiento de personas con discapacidad y mayores en situación de dependencia, con el objetivo de que tengan una vida lo más autónoma posible. Con ello, la Comunidad de Madrid se convierte en la primera autonomía en regular esta figura, con unos requisitos que se han consensuado a través de una mesa técnica con el sector y con la participación del CERMI Madrid (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad)
Esta resolución contempla que el asistente personal tendrá que acreditar un mínimo de 150 horas de experiencia profesional o 50 horas de formación especializada. Apunta que hasta que el Gobierno de España desarrolle el Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención de la Dependencia del pasado 12 de abril de 2023, mediante un certificado de profesionalidad específico, previsto en el citado acuerdo que tiene que emitir el Instituto Nacional de las Cualificaciones.