La fractura de Vox en el Ayuntamiento de Madrid entrará en una nueva fase a la vuelta del verano. Los concejales Ignacio Ansaldo y Carla Toscano han desistido de las medidas cautelares que habían presentado para frenar su expulsión del partido, un paso que despeja el camino para que ambos adquieran la condición de concejales no adscritos en septiembre, cuando se reanude la actividad plenaria tras el parón estival.
El anuncio llega apenas unos días después de que Javier Ortega Smith estrenara esa misma condición en el último Pleno de Cibeles. El ex portavoz municipal, y uno de los fundadores de Vox, se presentó ante el hemiciclo como "concejal proscrito de los traidores y leal de los españoles", defendiendo que iba a seguir "trabajando por España". Además, aprovechó su intervención para cargar contra la dirección nacional del partido por una expulsión que, aseguró, nunca había sido justificada.
Aunque el desistimiento de Ansaldo y Toscano ya ha sido comunicado al Ayuntamiento, el cambio de situación no tendrá efectos prácticos hasta septiembre. Así lo confirmó este jueves el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien ha explicado que ahora corresponde al presidente del Pleno tomar conocimiento del escrito y dictar la resolución pertinente.
"Con esa resolución del presidente del Pleno, en el grupo municipal de Vox permanecerán dos concejales y fuera del grupo municipal Vox habrá tres concejales no adscritos que salieron elegidos en las listas de Vox", ha señalado durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
El regidor ha recordado que agosto es un mes inhábil para la actividad ordinaria del Consistorio, por lo que será en las primeras comisiones y en el Pleno previsto para finales de septiembre cuando la nueva configuración del grupo municipal quede de forma definitiva reflejada.
Vox quedará reducido a dos concejales
Con la salida de Ansaldo y Toscano, Vox pasará de los cinco ediles con los que inició el mandato a mantener sólo dos concejales integrados dentro del grupo municipal, Arantxa Cabello y Fernando Martínez Vidal. De esta forma, la dirección nacional del partido recuperará definitivamente el control del grupo tras más de medio año de enfrentamiento interno con su ex portavoz, Ortega Smith.
Hasta ahora, el Ayuntamiento había mantenido a Ansaldo como portavoz municipal (de hecho se estrenó este pasado martes en el pleno ordinario del mes de julio) al seguir el orden jerárquico interno del grupo, una decisión que generó un nuevo choque con la dirección de Vox, que defendía que la portavoz debía ser Arantxa Cabello, designada por Bambú.
Ese escenario cambiará en septiembre, una vez que los dos concejales pierdan su condición de miembros del grupo municipal.
Un conflicto que reabre el debate sobre la condición de los concejales no adscritos
Este martes, Ortega Smith pasó ya a concejal no adscrito del Ayuntamiento. En una sesión, donde los grupos municipales plantearon la posibilidad de modificar el Reglamento Orgánico del Pleno para evitar que la reculación actual deje margen a interpretaciones sobre los derechos y funciones de estos ediles, una cuestión que ha cobrado especial con esta nueva separación de Vox.
La propuesta pretende dotar de mayor seguridad jurídica a una figura que hasta ahora apenas había tenido protagonismo en Cibeles y cuya aplicación ha generado discrepancias.
"A nadie le gusta ver cómo se parte un grupo municipal"
El alcalde ha evitado entrar en la disputa interna de Vox, aunque ha reconocido que la situación resulta excepcional para el Ayuntamiento. "Creo que es una cuestión que, con independencia de si uno es de Vox o no es de Vox, a nadie le gusta ver cómo se aprte un grupo municipal por la mitad y la trifulca interna que ha habido a lo largo de estos meses", ha afirmado.
Martínez-Almeida ha insistido que la obligación del Consistorio ha sido limitarse a aplicar la normativa vigente ante una situación "sinceramente inédita" desde que forma parte del Ayuntamiento de Madrid.
Con la resolución que previsiblemente se adoptará en septiembre concluirá la batalla administrativa derivada de las expulsiones, pero no necesariamente el conflicto político entre los representantes de Vox y los concejales no adscritos.
Los tres concejales no adscritos, Ortega Smith, Ansaldo y Toscano, conservarán su acta y seguirán participando en la actividad municipal desde fuera del grupo municipal de Vox.