“Yo sé que allí, allí donde tú dices, vuelan las alas del agua como palomas de escarcha”, cantaba Luis Eduardo Aute en la enigmática Albanta y, aunque sabemos que la inspiración principal para este tema nació de una historieta imaginada por uno de sus hijos, es seguro que las aves al viento sobre los estanques del parque de la Quinta de la Fuente del Berro fue crucial para Aute, que durante cuatro décadas residió a pocos metros de distancia. Por eso, ahora su familia y amistades comienzan una recogida de firmaspara que este histórico jardín tenga el nombre del cantautor fallecido en abril del 2020.
Este jardín de 13 hectáreas fue para el autor de 'Al alba', 'Rosas en el mar' o 'Sin tu Latido', “fuente de inspiración y el escenario de incontables paseos junto a sus perros”, señala el texto que acompaña esta recogida de firmas. Para Miguel, su hijo, supuso además el lugar donde concibió muchas de sus composiciones más reconocidas, “más que una simple área verde, representó para Aute un "refugio personal de tranquilidad y creatividad". No muy lejos de allí, en la plaza de Toros de las Ventas, Aute, 'mano a mano' con su inseparable amigo Silvio Rodriguez, dio, hace ya 30 años, un minico concierto durante más de tres horas.
Con los años “se fue enamorando más del jardín”, donde Aute recorría durante horas acompañado de sus perros y “el parque se convirtió en un elemento más de la familia”. Miguel recuerda que también pasaba las horas dibujando cualquier de sus rincones. Ahora, cuatro años después de su muerte su hijo, recuerda que en uno de los muchos paseos por la Fuente del Berro, junto a su padre, le confesó un sueño tras una futura retirada: dar clases de pintura en el centro cultural que se encuentra en una de las entradas del parque. En esta materia, Luis Eduardo fue, como el mismo reconoció en multitud de entrevistas, pintor antes de que cantante. En mayo del 2022, la sede Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) acogió una extensa exposición que repasaba su trayectoria en diferentes disciplinas artísticas.
Aute soñaba con retirarse dando clases de pintura en el parque
Miguel recuerda que, para los paseantes codidianos y otros dueños de canes, la habitual presencia de Luis Eduardo Aute en el parque no era motivo de sorpresa, y sus casi paseos diarios solo eran interrumpidos por algún nuevo visitante que sorprendía al autor con alguna petición fotográfica: “El barrio fue muy conocido por el nombre de mi padre, mucha gente quiso mudarse aquí en los años siguientes. Este barrio y este parque son inseparables de su figura”, reconoce a Madridiario.
Pasado un tiempo de reposo tras la muerte del artista, Miguel, paseando por los mismos lugares que lo hacía su padre, recuperó una idea que llevaba tiempo reflexionando, que el parque recuerde la figura de Luis Eduardo donde tantas horas pasó por todos sus rincones y, aunque en 2020 el Ayuntamiento de Madrid anunciase que se instalaría allí una placa en su recuerdo, la idea quedó encallada y con el paso de los años, la propuesta de la familia se centra en añadir el nombre del cantautor al de Fuente del Berro. Además de esta propuesta, que en breve alcanzará las 400 firmas de apoyo, Miguel adelanta a este medio que además donarían una escultura en homenaje al autor para situarla en un punto destacado del parque. Un encargo que correría a cargo de la artista Eva Riquelme, que además de amiga del artista , fue una de las últimas personas a las que Aute retrató, “con esculturas con mucha expresión” que, según indica a este medio, el hijo del cantautor “sufragaría la familia, con una placa a los pies del monumento”. En el parque se encuentran otras estatuas conmemorativas a personalidades como Gustavo Adolfo Bécquer o al poeta ruso Alexandr Pushkin, añadir una nueva escultura serviría para "para enriquecer aún más el parque", subraya.
Para el centro cultural que el Consistorio tiene en el parque la familia donaría varias de las obras pictóricas con el fin de que acogiese una exposición permanente. Propuestas que requieren de un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid para que este parque, donde, como recuerda su hijo, “tanto tiempo pasó allí, que amaba y al cual dibujaba y escribió varios poemas”. Ahora, la sombra de los cipreses que durante años refrescaron las tardes de verano de Aute esperan a que el recuerdo de Luis Eduardo quede para siempre y que los nuevos visitantes encuentren su particular tesoro en las Fuentes del Nilo y se animen a bailar un "slow" junto a la escultura.
Estoy totalmente en contra de que a los espacios públicos (calles, plazas, jardines, hospitales, bibliotecas, etc.), se los bautice con nombre de personajes más o menos relevantes y, eso, con total independencia de que lo haga la izquierda, la derecha o los mediopensionistas. Individualizar esos espacios es más propio de siglos pasados que el XXI. Son espacios públicos, de todos y para todos: pues que reciban nombres que todo el mundo pueda aceptar sin reticencias. Después, si un ayuntamiento quiere inmortalizar a alguien en particular, que ponga una placa, incluso una estatua o un pequeño monumneto en el lugar más conveniente y punto
Aute fue un completo gran artista: músico, compositor, escritor, poeta, dibujante, pintor. Pero eso no creo que sea para renombrar un Parque, como hicieron con la Estación de Atocha o el Aeropuerto de barajas. ¿ Que todos ellos tienen méritos para tener una calle, una placa, algo a su nombre recordándoles? , pues si, pero no para algo ya nombrado.
Me parecería bien que a Aute se le dedicara un espacio público, una plaza o una estatua, era un gran artista, pero Fuente del Berro es un nombre histórico de Madrid y debe de ser respetado.
La Quinta / Parque de la Fuente del Berro creo que debe mantenerse (como El Pardo, El Retiro …). Pero recuperar la idea de la placa en una de sus puertas (estupendo, o “re bautizar” una de las entradas / puertas del parque) y lo de la estatua (lo de la estatua estaría también muy bien). Plaza / puerta y estatua, muy bien para un vecino del parque de la Fuente del Berro (y una vez al año, hacer un homenaje, en la estatua, al gran canta autor). Gracias,
Aute era un gran artista pero los nombres históricos de la ciudad hay que respetarlos.
¡Menudo disparate!
A propósito, creo que los socialistas deberían recordar la letra de aquella magnífica canción de Aute:
Míralos como reptiles al acecho de la presa
Negociando en cada mesa maquillajes de ocasión
Siguen todos los railes
Que conduzcan a la cumbre
Locos, porque los deslumbre
Su parásita ambición
Antes iban de profetas
Y ahora el éxito es su meta
Mercaderes, traficantes
Más que nausea dan tristeza
No rozaron ni un instante
La belleza
Tengo la sensación de qu eles critica a ellos y lo llevan haciendo estos últimos años.
A mí Aute, ni fu ni fa, la verdad.. pero ya está bien de poner nombre a los espacios público que ya lo tienen. Atocha será siempre Atocha y Barajas, Barajas.. y luego a poner nombre rarísimos a todos los nuevos barrios.