Ni Podemos ni ningún otro partido en el pasado se había atrevido a este tipo de provocaciones simbólicas, puesto que todavía los escaños y su distribución no están adjudicados, pero se trata de un gesto político de clara intencionalidad provocadora.
La candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, se lo tomó con humor y recordó que Vox representa a la "España que madruga", y que por madrugar y llegar antes que nadie tuvo la ocasión de 'okupar' esos escaños del Congreso.
En concreto, han ocupado asientos muy simbólicos como el siempre utilizado para sentarse el presidente del Gobierno o el líder del PSOE cuando ha estado en la oposición este partido, así como el del portavoz parlamentario socialista, que ocupará esta legislatura otra vez Adriana Lastra salvo sorpresa.