El papa Benedicto XVI cerró la Jornada Mundial de la Juventud con un discurso sin alusiones políticas, tal y como se rumoreó antes de su visita. El pontífice propuso poner a Cristo en el centro de la vida y seguirle desde dentro de la Iglesia para no tomar caminos erróneos. Rouco Varela esbozó la urgencia de un matrimonio "dentro del Plan de Dios".
Benedicto XVI comenzó su alocución preocupándose por el estado de los peregrinos después de
la dureza del clima de este sábado durante la vigilia que encabezó. En su discurso, abogó por
conocer a Cristo de forma externa e interna, y ponerle en el centro de la vida y no dejarse seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios. En este sentido, Ratzinger, concretó que no se puede seguir a Jesús en solitario porque se corre el riesgo de no encontrarle o seguir una imagen falsa del mismo. "Cristo es la respuesta a nuestras inquietudes personales", sentenció.

El pontífice explicó que "
la fe no es fruto del esfuerzo humano, ni de la razón, sino que es un regalo de Dios". Continuó, agregando que "tiene su origen en la iniciativa de Dios, que nos desvela su intimidad y nos invita a participar de su misma vida divina. La fe no proporciona solo alguna información sobre la identidad de Cristo, sino que supone una relación personal con Él, la adhesión de toda la persona, con su inteligencia, voluntad y sentimientos, a la manifestación que Dios hace de sí mismo". El papa comentó que fe y Cristo están íntimamente relacionados, por eso, pidió que los peregrinos se apoyen los unos a los otros como demostración de este sentimiento en las parroquias y congregaciones. De esta manera, podrá fecundarse, consolidarse y crecer. Por ello, concluyó antes de la comunión, "es necesario amar y proclamar la palabra de Dios desde dentro de la Iglesia, cuya cabeza es Cristo".

El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, fue el responsable del
discurso de contenido más político de la misa. Urgió al "matrimonio y vida proyectada y realizada según el Plan de Dios y al Evangelio de la Vida", tal y como Raztinger lo planteó en
su primera encíclica. En este documento, el pontífice explicaba que solo la unión de hombre y mujer representa conjuntamente como una sola carne a la humanidad completa y crea una perspectiva fundada en la creación.
Benedicto XVI recordó a las víctimas del accidente de Barajas, las víctimas de los atentados de Noruega y el centenario de la Aviación Española. Al finalizar la homilía, anunció que
la próxima Jornada Mundial de la Juventud se celebrará en 2013 en Río de Janeiro.