Los socialistas elegirán al sucesor de Zapatero en una primarias después del 22-M
Por MDO
sábado 02 de abril de 2011, 00:00h
Actualizado: 04/04/2011 12:45h
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado este sábado que no volverá a ser el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno en 2012.
Tal y como anunció Diariocrítico hace varias semanas, Zapatero pronunció en el Comité Federal de su partido la frase más esperada: "No voy a ser candidato en las próximas elecciones generales. Gracias por vuestro respeto y por vuestro afecto".
El próximo Comité Federal, después de las elecciones del 22 de mayo, pondrá en marcha el proceso de primarias del partido, pero el Gobierno continuará hasta marzo de 2012, apurando la legislatura, y Zapatero lo seguirá pilotando, lo mismo que el partido, desde la Presidencia del Ejecutivo y desde la Secretaría General: "Voy a ejercer mi responsabilidad de presidente del Gobierno hasta última hora, hasta el último día".
"El mecanismo del 'dedazo' simplifica mucho las cosas, pero no es el nuestro… y nadie podía esperar de mí una actitud distinta". De esta forma, ante los barones socialistas y en medio de una enorme expectación, Rodríguez Zapatero ha anunciado que renuncia a la reelección como candidato a la Presidencia del Gobierno, que apurará la legislatura hasta el final, que sigue como secretario general del PSOE, que descarta el 'dedazo' para designar sucesor y que será el próximo Comité Federal después de las elecciones del 22 de mayo el que ponga en marcha el proceso de primarias.
Era lo que esperaban oír distintas federaciones socialistas, desde la extremeña de Guillermo Fernández Vara hasta la castellano-manchega de José María Barreda. Pero, también, lo que quería oír la ministra de Defensa, Carme Chacón, cuyos seguidores han acelerado en los últimos días el lobby a favor de su candidatura para la Presidencia. Y es que Zapatero ha sido muy gráfico: no habrá sucesor a dedo, con lo que los que habían apostado por una 'solución Rubalcaba' por aclamación deberán comerse sus palabras.
Este sábado, ante barones y baronías, Zapatero ha despejado muchas dudas sobre su continuidad, pero no todas. Les ha dicho que "voy a ejercer mi responsabilidad de presidente del Gobierno hasta última hora, hasta el último día", que "queda un año de legislatura por delante, unas elecciones autonómicas y municipales y una ingente labor de gobierno", y que "ahora vamos a seguir respetando los tiempos y los procedimientos y os pido a todos que así lo hagamos"; es decir, obrar según estatutos e iniciar un proceso de primarias.
Siempre pensó en el límite de dos legislaturas
Para explicar esta 'sorpresa anunciada', Zapatero reveló que siempre había creído en el límite de dos legislaturas: "Cuando fui elegido en 2004 pensé que dos legislatura era el periodo más razonable para dirigir los destinos de nuestro país: dos legislaturas, no más", les dijo, sabiendo también que a partir de este anuncio "seguiré contando con esta autonomía" que ha mantenido los últimos años sobre sus decisiones. "También pensaba -añadió después-, que sería lo más conveniente para mí, para mi país y para mi familia. Ésa era mi convicción hace siete años, y los años han pasado. Después de este tiempo mi forma de pensar no ha hecho más que afianzarse en mi ánimo".
Ahora, durante las últimas semanas, sometido a una enorme presión política y mediática, Zapatero ha meditado esa idea de 2004, ha escuchado "muchos argumentos" y "he creído que era mejor hacerlo público ahora" para no distraerse de la "tarea principal" de consolidar las reformas del Gobierno también ante el reto electoral del 22 de mayo. Así, reconoce que hace pública ahora su decisión porque queda aún un año para las elecciones generales, un plazo que debería permitir asumir "con naturalidad y responsabilidad" la puesta en marcha del proceso para elegir a la persona que se presente en marzo de 2012.
Así las cosas, "os propongo -ha dicho- que sea el Comité Federal siguiente el que active el proceso de primarias para elegir los candidatos a las próximas elecciones generales", al tiempo que les ha pedido pleno respeto con los tiempos; lealtad con el Gobierno para lo que queda de legislatura; lealtad con los resultados y con el ganador, y mantener siempre una "voluntad integradora".
Les ha dicho también que está seguro que la posibilidad de ganar el año que viene estará en función de la concentración en el trabajo que ahora se está realizando desde el gobierno central, pero también desde las comunidades autónomas y municipales, sobre cuyas elecciones "el partido se debe volcar ahora".
En este punto, lanzó una única crítica al PP de Rajoy, que ha adoptado una sola opción en toda la crisis económica en la que está sumergida España: esperar que la misma debilitara al Gobierno. Y, por eso, ha pedido a los dirigentes socialistas que en los debates electorales que se mantengan "aprovechéis la oportunidad de explicar lo que se está haciendo en el Gobierno de España… nuestra apuesta por la cohesión social y la distinta forma de afrontar la crisis entre unos y otros".
"Compañeros, a trabajar: el Gobierno a gobernar; los candidatos a explicar u programa; el partido a apoyar a los candidatos y sus reformas… vamos a demostrar quiénes somos".