En breves semanas, la compañía recibirá las primeras unidades de los nuevos trenes de la serie 8.000, los
8.400, que irán directamente y en primer lugar a la Línea 6. ¿Pero dónde se fabrican estos vehículos tan especiales?
Madridiario ha viajado a Zaragoza para conocer la factoría de CAF (
Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles), la cadena de montaje del Metro de Madrid y que es una prolongación de la fábrica matriz de Beasain (Guipúzcoa). Desde ambos localizaciones, CAF sirve trenes no sólo a Madrid, sino a prácticamente todos los grandes suburbanos del resto del mundo, líneas de ferrocarril y alta velocidad. No en vano, y como recalca el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, José Ignacio Echeverría, la vasca fue "la primera compañía suministradora de la
Compañía Metropolitana Alfonso XIII", el origen del Metro actual.
La de Zaragoza no es cualquier fábrica. Con
850 empleados repartidos en
300.000 metros cuadrados, es la más especializada en la fabricación de trenes para suburbanos con excepción de las locomotoras, los bogies y los ejes y ruedas. Ello es así porque la planta de Beasain cuenta con la única instalación existente en España para la fabricación de ejes y ruedas, partiendo de la elaboración de los aceros especiales necesarios.
Montar un tren

Una vez dentro de la factoría zaragozana se comprueba que la cadena de montaje no dista demasiado de la de cualquier vehículo fabricado en serie: se realiza por etapas, cada una con una duración estipulada y por personal especialmente formado y especializado en cada caso.
Como primer paso de la fabricación, se trata el material siderúrgico para limpiar, pulir y endurecer la superficie de lo que será la carrocería del vagón. A continuación, se pasa a
cortar el material, bien por láser o por plasma. De esta forma, los subconjuntos del producto quedan listos para ser montados en los talleres de calderería. A continuación se montan los bastidores de bogies, mediante
soldadura robotizada. Al mismo tiempo, se configuran los grandes conjuntos que forman las partes principales del vehículo, mediante el ensamblaje de los conjuntos de caja. Las cajas se montan a partir del bastidor, los laterales y el techo, que se fabrican previamente como subconjunto.

En la zona de forja y laminación se fabrican las ruedas y los ejes que pasan a la línea de montaje final. En paralelo al proceso de ensamblaje, se pintan las cajas y se incorporan al resto de elementos:
cableado eléctrico,
sistemas de comunicación,
equipos técnicos,
asientos y piezas de interiorismo. Después de unos últimos retoques, se ensamblan las cajas y los bogies. El vehículo ya está montado, pero antes de salir de la planta hacia Madrid (donde de nuevo se someterá a una revisión), se realiza una puesta a punto tanto en el banco de pruebas de la factoría como en vía.
Estreno en septiembre
En un período aproximado de un mes, el vehículo está listo para ser entregado a su receptor. Todo ello después de un exhaustivo proceso previo de
investigación, diseño (planos informáticos, estadísticas de uso, características de la red) y
ensayos de cálculo y prototipo que en los prototipos más novedosos incluyen forzar los materiales hasta el punto de rotura.

En el caso de
Metro de Madrid, CAF entregará hasta 2011
302 nuevos trenes de gálibo ancho y estrecho (dependiendo de la anchura del túnel). De éstos, 234 se están construyendo en Zaragoza y el resto en Beasain. Un total de
180 vagones se destinarán a la
Circular para completar el amplio proceso de remodelación (estaciones, túneles, catenaria, señalización y, ahora, material móvil) al que ha sido sometida la línea con más usuarios de toda la red. Otros 122 se incorporarán progresivamente a las líneas 2, 3,8, 10 y 11.
A la vuelta de vacaciones, tras el mes de agosto, los usuarios disfrutarán de trenes más espaciosos, más seguros y más confortables,
como ya les enseñó Madridiario. Después, CAF comenzará a diseñar el próximo pedido.