Miguel Ríos, uno de los padres del rock nacional y uno de los pioneros de la música que cambió en el siglo XX el panorama musical de nuestro país, regresa a la 'carretera'. El artista se subía en 1982 al escenario del Pabellón Ciudad Deportiva del Real Madrid para grabar en directo su undécimo álbum, Rock and Ríos, que se convirtió en uno de los discos más vendidos de la historia del rock en España. 40 años después, Miguel Ríos, Premio Madrid a Toda una Vida (2018), vuelve a rendir homenaje al concierto y disco más aclamados de su carrera. La giraRock&Ríos se cuela en los escenarios de las principales ciudades de nuestro país.
Media vida entre giras. ¿Qué ha cambiado en estos 40 años? ¿Cómo se siente después de 40 años?
Ha cambiado todo, y aunque la humanidad evoluciona, hay fuerzas retrógradas que manipulan el progreso para defender unas posiciones que parecen suicidas, al menos para el planeta tierra y la mayoría de sus habitantes. Yo, como individuo dentro de este cuadro distópico, me siento bien, con ganas de luchar en defensa de la justicia social que me permita dormir mejor. En lo profesional, defiendo el pabellón de la tercera edad con la gallardía que me transmiten los compañeros más jóvenes que siguen prendiendo la llama del rock and roll.
¿Qué diferencias existen entre cantar antes y ahora? ¿Qué ha cambiado?
Las diferencias son enormes. Antes cantábamos cuatro gatos, y ahora es, afortunadamente, el oficio de muchos.
Una vez dijo que Bye bye Ríos. ¿Qué le motivó para volver? ¿Tendremos todavía mucho Miguel Ríos sobre el escenario?
Supongo que, como muchos, soy adicto al aplauso. No hay nada más dulce. Ahora tengo 79 tacos y no puedo apostar a largo. Lo que sí sé es que me tendré que despedir a la francesa, o causaré un mar de risas.
"Me cuido como un Samurai bueno, pero sin katana"
Tantas giras que lleva en su andadura profesional, ¿agotan o se convierten en un aliciente más para continuar?
Creo que fue Sabina, o su leyenda, quien dijo que como fuera de casa en ningún sitio. Al final, sobre todo si el trago ha sido servido en vaso largo, te das cuenta, en mi caso al menos, que lo único que me mantiene en forma es el miedo al fracaso, y como casi siempre triunfas, te comes el caramelo del aplauso y, ¡a por otra!
¿Cuáles son las novedades de esta gira Rock&Rios? ¿Qué nos vamos a encontrar?
Bueno, hicimos dos fechas el año pasado en el Wizink Center de Madrid para celebrar el 40 aniversario, y para publicar un libro disco que ha quedado muy molón. Ahora la gira tiene el espíritu de esos dos conciertos que fueron hechos con la participación de tres generaciones de hijos y nietos del rock and roll, y que mantienen la llama del género bien brillante. En los conciertos de esta gira también tenemos algunas vistas de artistas muy interesantes.
¿Quién le acompaña en esta gira?
El decano es el guitarra John Parsons que estuvo en el 82 y en 2022. A la banda original, en el 40 aniversario se le sumaron el guitarra Jose Nortes, que lleva produciendo mis discos de hace la torta de años, y él debutante Pablo Narea, batería, un chaval de 18 años que es un gran transmisor de energía. En la otra batería, cuento con Dany Griffin que ha tocado conmigo en tres giras anteriores. El gran Luis Prado al órgano y al piano, del que soy devoto desde 2008 o por ahí. En sintetizadores y demás cacharros electrónicos, está Basilio Martí, y en el bajo, el que fuera mi profesor de guitarra Jorge Ruiz, un tío que, además, canta. Es una banda tan energética, ¡que en el bolo Palma de Mallorca me llevó las mayores agujetas en muchos años!
Los viejos rockeros, ¿son inmortales?
Mientras los sigamos oyendo y sigan formando parte de nuestra memoria emocional, seguirán viviendo en nosotros.
Sigue siendo un referente del rock nacional, no pasa de moda como artista, ¿cómo se consigue?
Cuando eliges no estar de moda y permanecer fiel a una música, es más difícil que pases. Puedes tener altibajos, pero si permaneces en escena, vuelves. Decía un viejo amigo, confundiendo un refrán, que yo estaba siempre en la cresta o en la ola. Tenía razón. Yo mientras flote sobrevivo.
"Me mantiene en forma el miedo al fracaso"
¿Qué opinión le merece la música que se crea hoy en día en donde gana posiciones el reggaetón?
Mira, a mi madre, cuando me oía cantar por Elvis, me decía: “Pero niño, ¿tú que tienes en la boca que no sé te entiende na?”. Aquello me inhabilitó para poner pega alguna a lo que venga. Si hay gente que se emociona y se engancha, quién soy para decir nada, aunque a mí no me emocione lo que escuchan.
¿Cómo ha evolucionado el oficio musical en el que tantos años lleva y conoce tan bien?
El cambio se centra en la evolución de la industria y en el talento de la gente que emerge. Hoy grabar y publicar cuesta poco, lo hacen los chicos desde casa. Eso facilita la creación, pero perjudica el conocimiento de los artistas que, para emerger entre tanto, necesitan a las compañías de discos. Para la gente de mi generación, y alguna posterior, que conocimos la época dorada del analógico, donde la música y el rock and roll eran hegemónicos, el tránsito ha sido más fácil porque tuvimos tiempo para construir una carrera. Ahora estamos en lo de usar y tirar. Es el signo de los tiempos.
La música, ¿qué poder tiene? ¿Cuál cree que es el elemento imprescindible en su trayectoria musical?
El poder de evocación que posee la música es enorme. Te traslada a las emociones que despertó una canción que, accidentalmente, escuches por la radio. Es tan poderoso el recuerdo que despierta, que incluso “sientes” el momento. Yo, siempre que escucho 'The River' de Springsteen, no solo recordaré la asombrosa emoción que con que me mató al escucharla por primera vez, sino que llegué a meterme en las tribulaciones del protagonista del tema cuando lo despiden de la compañía Johnston, y en el morbo de meterse en el río con Mery.
¿Cómo hace para mantenerse en forma y hacer frente a los conciertos? ¿Cuál es el secreto de Miguel Ríos?
No hay secretos, cuidándome como un Samurai bueno, pero sin katana.
¿Qué es lo que da y quita la edad?
Te da artrosis y te quita fulgor.
¿Cómo ve el futuro de la humanidad y de la música?
De la humanidad ya lo solté todo en la primera respuesta. La música sobrevivirá al apocalipsis.