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ENTREVISTA

rectora de la Uax
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rectora de la Uax (Foto: Chema Barroso)

Isabel Fernández, rectora de UAX: "Los empleadores piden que vayamos más allá del catálogo que nos ha diseñado Bolonia"

Por Teresa Aísa Gasca
miércoles 30 de septiembre de 2020, 19:37h
El Consejo de Administración de la Universidad Alfonso X el Sabio nombraba a Isabel Fernández, ingeniera y doctora en Informática, nueva rectora de la Universidad. El perfil de Fernández combina el mundo académico con el empresarial, un background perfecto para la 'Universidad de las empresas', seña de identidad que marca el camino principal de UAX.
Fernández comenzó su carrera profesional como investigadora y profesora asociada. Su investigación en el área de la Inteligencia Artificial se centra en el aprendizaje automático para la construcción de modelos de sistemas de alta complejidad y del comportamiento del consumidor a partir de la huella de sus interacciones. Además, ha sido profesora en distintas escuelas de negocios, directora de la Escuela Politécnica de la Universidad Europea de Madrid, directora general y rectora de la Universidad Europea de Canarias y rectora de la Universidad Europea de Madrid. Paralelamente, en su trayectoria profesional ha trabajado para compañías como ING Direct, American Express o Accenture, donde ha dirigido el área de Applied Intelligence para Iberia e Israel.

Pregunta: Ha sido nombrada este septiembre como nueva rectora de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX). Un nuevo reto que, además, llega en un momento de convulsión debido a la pandemia. ¿Cómo afronta el cargo?

Respuesta: Es cierto, pero la verdad es que la pandemia empezó en marzo y yo me he incorporado al cargo en septiembre, así que era consciente del escenario en el que iba a empezar a desarrollar el cargo. Sabía a lo que venía y estoy encantadísima.

P: ¿Le ha dado miedo ser nombrada rectora de una de las universidades privadas con mayor prestigio del país?

R: Lo primero que siento es muchísimo orgullo de que hayan pensado en mÍ para que pueda ayudarles en la larga historia que tiene la Universidad Alfonso X el Sabio. La palabra no es miedo, es sobre todo ilusión y un poquito de responsabilidad, ambas por muchas razones. Responsabilidad porque ahora tenemos que poner los mejores medios que tengamos para garantizar que el curso se desarrolla en toda su plenitud. Manejamos todos los escenarios posibles, pero lo que pretendemos es no volver a repetir que el Covid nos obligó a vivir el curso pasado.

Ilusión porque hay muchas cosas que hacer, desde la digitalización hasta la intensificación de las relaciones con las empresas, el nuevo modelo competencial, el desarrollo de una nueva área de Formación Profesional y ciclos formativos de Grado Superior, que es lo que están demandando los empleadores. Si se deja aparte todo el tema de la pandemia, que hay que gestionar con el respeto y la anticipación que se merece para garantizar la prestación del proceso de aprendizaje en condiciones seguras, hay muchos proyectos e iniciativas que pretendemos que sean muy transformadoras.

P: ¿Cree que este proceso de digitalización al que se ha visto obligado a adaptarse todo el sistema educativo universitario puede marcar un antes y un después en el formato de estudios?

R: Sin duda. En el sistema universitario español y también en el internacional. Tenemos unas agencias de calidad que velan exquisitamente por los procesos de aprendizaje, lo que significa que estas instituciones cuentan con un protocolo para que la innovación vaya adentrándose con las garantías necesarias, y el Covid ha obligado a acelerar algunos de estos procesos. De esta forma, de la mano de estas agencias de calidad hemos introducido innovaciones supervisadas y medidas a través de criterios de calidad que en otros casos nos llevaría al menos tres años implantar. Lo que no ha ocurrido en tres años, ha ocurrido en tres meses.

Esto ya nos ha cambiado para siempre, aprenderemos y habrá cosas que haremos mejor. De hecho, en el curso académico que ha comenzado ahora, algunas de las decisiones que tomamos en marzo con la precipitación que devino de todo el proceso de confinamiento, ya las hemos mejorado y ahora ya están ocurriendo de otra forma. Nos han obligado a ir más deprisa a todos, y eso es fantástico.

P: ¿Cómo se ha adaptado la Universidad Alfonso X el Sabio a los posibles escenarios que se pueden dar este curso 2020/2021 a causa del virus?

R: Hemos llamado a este periodo académico marcado por el Covid, y que no sabemos hasta cuándo durará, como 'normalidad responsable'. Esto significa que todos somos corresponsables de que todo el proceso funcione con normalidad. Hemos desplegado medidas que están en la página que hemos creado específicamente para el Covid en nuestra web.

Además, hacemos una gestión anticipada del riesgo: tenemos nuestro propio sistema interno por el cual nuestra comunidad universitaria registra o declara casos Covid o posibles casos Covid para hacer una evaluación de riesgo en tiempo real y diariamente. Con esta tomamos las decisiones pertinentes. Nos valemos así de la tecnología para hacer una gestión anticipada de lo que puede llegar y confiamos en que nuestro entorno es seguro y puede llegar a serlo incluso más que otros.

P: ¿Y cómo plantean la parte más puramente académica, dejando de lado la existencia de la pandemia?

R: La hoja de ruta del nuevo curso académico, haciendo como que no existe el Covid, está marcada en gran parte por cumplir con nuestra misión, por lo que se puede decir que es continuista. Esta es ser la universidad de las empresas, eso es algo que es sello de la institución desde el minuto uno y que no lo he inventado yo. Sin embargo, queremos transformar esa relación de varias formas.

Hay una pata de este transformación que la denominamos 'Las dos T'. La primera T es la que se basa en 'intensificar la transferencia' a través de la Investigación y Desarrollo (I+D), que en nuestro caso es más D que I porque entendemos que nuestra vocación es trabajar en la transferencia de todo el conocimiento a las compañías. Por otro lado, la segunda T hace referencia a la parte 'transdisciplinar'. Mi background combina el mundo académico con el desarrollo profesional en las empresas, y es que en cualquier entidad se mezclan distintas profesiones y distintos niveles académicos. Eso es lo que queremos intensificar en UAX para que nuestros egresados naden como pez en el agua cuando lleguen al mundo de la empresa.

Asimismo, buscamos ampliar el desarrollo competencial. Todos hablamos del catálogo que nos ha diseñado Bolonia, pero los empleadores nos están pidiendo que vayamos más allá. Cualquier compañía del mundo está trabajando con un modelo de metodología agile, por eso nuestros estudiantes de Grado, de FP o de Postgrado, ya tienen que salir siendo fluidos y trabajando en sprint con metodologías scrum. Tienen que saber trabajar como quieren las empresas.

Por último, buscamos la adecuación dentro del marco que podemos de las titulaciones a lo que demandan las compañías, por lo que hemos lanzado nuevas titulaciones como Business Intelligence o Ingeniería matemática, y ahora estamos en pleno proceso con las agencias de calidad y con empresas para que salgan otros títulos el próximo curso. Queremos dar un giro significativo en muchas áreas, especialmente en el área de la tecnología.

P: Suena como un 'no parar' para acabar de aterrizar. José Domínguez de Posada fue el rector de UAX durante 15 años, supongo que habrá tenido largas conversaciones con él, quizá le ha dado algunos consejos...

R: La verdad es que va a ser un año interesante, he llegado con energía y tengo la suerte de que el equipo que trabaja en el Rectorado lleva muchos años trabajando en la Universidad y hay una parte del desarrollo que a algunos se nos haría cuesta arriba y que ellos lo tienen separadísimo.

José Domínguez de Posada ha sido el rector durante más de 15 años, y ahora se nos considera una universidad de gran prestigio, por lo que ahora se nos va a hacer muy complicado hacerlo tan bien como lo ha hecho él. Uno de los grandes consejos que me dio y que estoy llevando a cabo es que escuchara muchísimo al equipo, porque es experto, senior, con mucha experiencia en el mundo universitario y que pueden llevar esto solos. Esperemos no destruir nada de lo que ha construido.

P: ¿Y cuáles son sus objetivos principales de cara a los próximos años como rectora?

R: Hay dos objetivos que ojalá sí o sí seamos capaces de cumplir porque son el fin con el que venimos y que tienen que ver con el blackground que tengo. Uno es acelerar todos los procesos de transformación digital y de digitalización en el proceso de aprendizaje. El Covid nos ha ayudado en esto de cierta manera, pero si nos salimos de eso, encontramos que en los procesos de aprendizaje todo lo que tiene que ver con simulación o realidad ampliada sirve para intensificar y acortar ciclos. En algunas profesiones que son habilitantes teníamos que retrasar hasta 2º, 3º o incluso 4º curso la actividad con clientes o pacientes, porque los alumnos tenían que desarrollar ciertas destrezas, y con la simulación o la realidad ampliada podemos adelantar el desarrollo de las destrezas.

Por otro lado, queremos que se note una intensificación en la relación entre la universidad y las empresas de manera que el vínculo sea mucho más fluido y continuo. No queremos basarnos solo en la elaboración de títulos conjuntos, nuestro objetivo es que se dé una actualización constante en el nexo entre unos y otros. No queremos que se den saltos de sierra por los que cada determinados años se haga una actualización del modelo competencial, queremos que sea algo continuo y automático.

P: Siendo doctorada en Ingeniería Informática y en tiempos de pandemia, parece imposible no trabajar de cara a establecer un modelo educativo digital. ¿Considera que la presencialidad podría ser suplantada por un modelo totalmente digital?

R: Todas las universidades, salvo algunos casos, la formación es on line. La pandemia, entre los meses de marzo y agosto, ha dictado cómo tiene que ser el juego, pero al menos ahora y de momento podemos decidir nosotros. En UAX hemos optado por un modelo híbrido, como en mucha universidades, a diferencia que nosotros determinamos qué parte se desarrolla presencialmente y qué parte se hace en web en la hibridación.

En los modelos híbridos donde parte del aula está en su casa y parte está en el aula se busca ver cómo funciona el estudiante en estos dos ámbitos, pues consideramos que hay que preparar a los alumnos para que se puedan manejar en el teletrabajo, sea total o parcial. La única manera de garantizar esto es con unidades de aprendizaje que sí o sí van a ocurrir de forma presencial, como las destrezas manuales. Por ejemplo, en el caso de un odontólogo una parte de estas destrezas se podrán adquirir en simuladores, pero otra inevitablemente serán en la boca del paciente una vez estén debidamente preparados.

Sin embargo, hay otros modelos de aprendizaje que pueden ocurrir perfectamente de manera on line, como hemos comprobado y medido. Así que lo que estamos haciendo es un modelo híbrido por el que la presencialidad la decide el profesor en el aula, de manera que aseguramos que el estudiante está expuesto a lo que el profesor considera que es lo adecuado.

P: ¿Y cómo plantean lo que respecta a los aprendizajes que se adquieren puramente a través de la experiencia universitaria en sí misma?

R: Tenemos muy en cuenta la vivencia de la experiencia del estudiante en el campus, pero necesitamos los dos mundos. Sí o sí hay una parte de la vida universitaria que ocurre en el mundo virtual, por lo que queremos que los alumnos tengan la obligación de establecer relaciones con sus compañeros en el mundo virtual. A priori debería parecer natural porque los estudiantes que se incorporan ahora son nativos digitales, pero no es así. No es lo mismo quedar por WhatsApp para tomar unas cervezas, que quedar por WhatsApp en un entorno colaborativo.

Además de que sean fluidos en el entorno virtual, queremos que lo sean también en un entorno físico. Lo que pretendemos es garantizar que se viven los dos mundos, porque es lo que les debemos a los estudiantes. Un ejemplo, los estudiantes de 1º de grado de este año que arrancaban la pasada semana las clases. La primera sesión se ha hecho virtual para que no tuviéramos un campus abarrotado de personas que no saben a dónde ir o qué hacer. Es algo que no podemos permitir en este momento, así que en un entorno virtual sus decanos y jefes de estudio les han explicado cómo es la llegada en su primer día de clases, que se ha hecho de manera presencial. Para eso, les hemos vaciado el campus y hemos mandado a todos los demás a un entorno on line. A partir de entonces, tendrán las dos cosas: clases virtuales y presenciales, porque queremos que se desarrollen en los dos mundos, que al final es el mundo nuevo.

P: En marzo se cerraron las aulas de UAX pero no las clases. Aun con todo, ¿se quedaron temarios y prácticas pendientes? ¿Cómo se va a recuperar el conocimiento práctico?

R: Me atrevo a decir que en el 95 o 96 por ciento de todo lo que tendría que haber ocurrido ha ocurrido. Desde finales de junio, a medida que la desescalada que dictaba el Gobierno lo permitía, hasta los últimos días de septiembre, hemos intensificado toda la actividad con los estudiantes. La Graduación ha ocurrido el 18 de septiembre por varias razones, y la primera es porque el curso que tenía que haber acabado en junio acabó a finales de septiembre y nuestras clínicas han estado llenas de estudiantes durante julio, agosto y septiembre.

El 4 por ciento restante responde a que a veces, en algunas formaciones por muchas horas que tengas, hacen falta algunas habilidades que requieren cierto tiempo de poso, por ejemplo en nuestro Grado de Interpretación Musical. El Trabajo Final de Grado lo han entregado, en vez de en junio, el pasado mes de septiembre. Además, hay una parte que responde a estudiantes internacionales que por distintas razones no pudieron volver a España porque sus países de origen no lo permitieron y para los que se ha hecho un plan especial que va a ocurrir ahora. Este está hecho muy a medida para ellos.

P: Su acto de presentación a los alumnos de UAX fue también durante el acto de Graduación que se realizó de forma online para la promoción de año 2020, y tuvo oportunidad de referirse a ellos y a su futuro. ¿Qué les diría a los nuevos universitarios?

R: A esos estudiantes que acaban de llegar les diría que no hablen solo de la pandemia. Está ahí y tienen que confiar en nosotros, que hemos desplegado un sistema muy proteccionista y garantista de su salud. Les hemos pedido que sean parte de esa normalidad responsable y que sean corresponsables, que igual que en cualquier empresa hagan exactamente lo que les pedimos que hagan. Ahí se termina todo lo que tiene que ver con la pandemia, porque ahora empieza para ellos una gran aventura irrepetible. Van a tener un montón de oportunidades a su alcance, por lo que no deben perderse en el detalle, que está ahí pero que en otros momentos será otra casuística que también será ruido de fondo.

La primera vez que llegas a tu universidad, en la que vas a pasar al menos unos años, es un momento único. Aparece un nuevo modelo de relación con tus compañeros y con tus profesores, que nada tiene que ver con el que se ha vivido, por ejemplo, en Bachiller. De hecho, en todos los indicadores que tenemos el atributo más valorado de UAX en comparación con otras universidades públicas y privadas es la atención personalizada de nuestros profesores. Así que les diría que vivan la experiencia, que se apoyen en sus compañeros y sus profesores, que tienen un equipo magnífico a su disposición.

P: ¿Alguna vez, durante su etapa universitaria, se imaginó que acabaría ejerciendo como Rectora?

R: Nunca, jamás. Además, por muchas razones. En aquella época, no me atrevo a afirmarlo con rotundidad, pero todos los rectores que tenía en mi imaginario eran hombres y mucho mayores. En el sentido de la vocación, sí hay niños que quieren ser ingenieros o médicos, niñas que quieren ser ingenieras o médicas, pero jamás he oído a nadie de pequeño decir que quiere ser rector o rectora.

P: ¿Y cómo ha llegado entonces a ser rectora?

R: En mi caso no hay un plan. El proyecto de tener la responsabilidad de dirigir una institución junto a un equipo se cruzó en mi camino la primera vez que lo hice y no era algo que yo estaba buscando. Sin embargo, alguien que ve más que yo, afortunadamente, pensó que lo que yo sabía hacer podía enriquecer la institución. Así que a lo mejor otro buen mensaje para esos estudiantes que llegan por primera es vez es que escuchen bien con las orejas porque nunca sabes dónde puede estar un proyecto apasionante, no tiene por qué ser el mejor proyecto de tu vida, pero sí apasionante.

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