Bajo la batuta del jefe de servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón, el doctor Francisco Ferre, la primera mesa de debate en la IV Jornada Salud organizada por Madridiario ha versado en torno a la importancia de "cuidar la mente". O lo que es igual, la salud mental. Y hacerlo, más aún si cabe, en "tiempos de incertidumbre" como los que vivimos en la actualidad.
Esta "incertidumbre", que afecta tanto a "pacientes", a "familias" y a "profesionales", explica el propio Ferre, bebe de dos fuentes fundamentales. Por un lado, desde un punto de vista estructural, la "grave crisis de profesionales" que afecta al sector: "No es que no haya presupuesto, dinero o recursos, sino que no hay profesionales. Es un problema acuciante". Por otro, "retos" vinculados a la "modernidad", tales como las nuevas patologías asociadas a las "pantallas" o los "problemas comportamentales", entre otras.
Además, también la "cronicidad", uno de los "grandes retos del sistema sanitario actual", o cómo la "popularización" de la salud mental ha dado visibilidad a ciertas problemáticas, como la ansiedad o la depresión, pero habría dejado los trastornos más graves al margen. "Hoy es más popular hablar de ansiedad, de depresión, de que voy al terapeuta, pero, en mi opinión, los trastornos mentales graves no acaban de salir del armario. Ahí el estigma continúa siendo el mismo", añadía el jefe del servicio de Psiquiatría en el Marañón.
"Los trastornos mentales graves no acaban de salir del armario"
Para la psicóloga sanitaria y miembro profesional de la Red AIPIS, Dolores Fernández-Villa, el "problema fundamental" que afrontamos en relación a la incertidumbre es que, pese a que "forma parte de la historia de humanidad", en la actualidad "no estamos entrenados para afrontarla". Así, explicaba la experta, las últimas generaciones "han experimentado un mundo fácil", de modo que no han sido "preparados para la resiliencia". Mucho menos para "afrontar la frustración".
En cuanto al "suicidio" al que terminan conduciendo los casos más graves, apostillaba Fernández-Villa, se trata de un fenómeno a abordar desde un enfoque "multifactorial". Por supuesto, con "programas de prevención" que traten la "gestión emocional" desde el ámbito educativo. Pero, más allá de los colegios e institutos, la cuestión debe trabajarse de manera conjunta "en el hogar", "desde las administraciones públicas" y "en los medios de comunicación". Solo así, asegura, es posible alcanzar un verdadero "punto de equilibrio".
La decana del Colegio Oficial de Psicología de Madrid, Timanfaya Hernández, ha puesto asimismo el foco sobre las "microtensiones diarias y continuadas" que generan un "mayor impacto" sobre la salud psicológica. "Antes la impredecibilidad estaba asociada al riesgo físico, a las necesidades básicas como comer, las guerras... Ahora la incertidumbre ha dejado de ser física para ser ambigua", reflexionaba al inicio de su intervención.
La "sobreexposición a la información" es, al menos a su juicio, otro aspecto a tener muy en cuenta. Y es que da lugar a una sensación de "absoluta falta de control" sobre lo que ocurre a nuestro alrededor: "Hace unos años teníamos conocimiento de cosas, pero hoy sabemos 24-7 lo que pasa en el mundo (...). ¿Cómo puede afectar todo esto a mi día a día?".
La hoja de ruta para afrontar de la mejor manera posible los trastornos de salud mental pasa así por "ir a lo individual". En la práctica, por abordar la "prevención" desde una perspectiva "estructural" y "social", con especial énfasis sobre fases de la vida como la infancia, la adolescencia y la vejez. Pero también sobre condiciones particulares como la discapacidad. "Tenemos que desarrollar políticas que atiendan estas individualidades", apostillaba.
Una de las grandes asignaturas pendientes respecto a la salud mental continúa siendo, a ojos de la periodista y directora de la Fundación Mundo Bipolar, Guadalupe Morales, combatir el "estigma" y la "discriminación". "La idea de que una persona con problemas de salud mental es peligrosa, impredecible y una amenaza es un concepto tan asentado que impide evolucionar. Hay que luchar contra el estigma, que es la madre de la discriminación, y que va en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, contra las constituciones modernas, contra lo establecido por Naciones Unidas", señalaba.
Esta "lucha" es, precisamente, la vía para terminar por consolidar, de una vez por todas, los derechos de las personas con discapacidad mental grave, que, en muchos casos "continuamos despojados de ellos". Por ende, estigmatizados y discriminados. "Lo primero que perdemos tras sufrir una crisis psiquiátrica es la libertad", lanzaba.
"Lo primero que perdemos tras sufrir una crisis psiquiátrica es la libertad"
Así lo prueba, argumentaba Morales a renglón seguido, "datos objetivos e irrefutables" tan evidentes como la tasa de desempleo en personas con discapacidad, que "supera en 7,7 puntos" a la ordinaria. Y, dentro del ámbito de la discapacidad, matizaba, más aún si hablamos de trastorno mental grave. Algo muy similar ocurre con la esperanza de vida, hasta 14,7 años por debajo en el caso de personas diagnosticadas con esquizofrenia, bipolaridad, depresión o trastorno alimentario.
Para cerrar la mesa, el representante de la Federación de Salud Mental Madrid, Juan José Sánchez, prefería centrar la ponencia en su propia experiencia particular como padre de dos hijas con trastorno mental grave. Y, en especial, sobre su trayectoria laboral. Pues "si algo hemos tenido claro es que la rutina laboral también es salud".
Las claves en la "integración laboral", apuntaba Sánchez, el "cariño" y el "apoyo" por parte de responsables y compañeros. También claro, las necesarias "adaptaciones". Por ejemplo, en cuanto al propio "puesto", es decir, la labor concreta que se desarrolla, o la duración de la jornada laboral, adaptando o reduciendo el horario cuando resulte necesario. Debes, en la mayoría de casos, de los que continúan adoleciendo las empresas.
La jornada ha podido seguirse por streaming en Madridiario y también en redes sociales bajo el hashtag #DesafíoSalud. El evento, organizado por Madridiario, ha contado con la colaboración del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, The Palace, a Luxury Collection Hotel, Sociedad Formación Pediátrica (Formaped) y Diariocrítico.