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El hormigón pulido y su uso en instalaciones industriales
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(Foto: BDI)

El hormigón pulido y su uso en instalaciones industriales

viernes 29 de noviembre de 2019, 11:29h

Normalmente, los suelos de las fábricas y demás instalaciones industriales deben seguir una serie de condiciones específicas para poder transportar la maquinaria y demás objetos pesados. Esto se consigue gracias al hormigón pulido, un material de alta resistencia que evita todo tipo de abrasión.

En los suelos de las instalaciones industriales, el uso del hormigón pulido se está instalando con cada vez mayor fuerza. Debido a las muchas propiedades del material, poco a poco se ha empezado a implementar en diversas superficies con el objetivo de brindar una mayor durabilidad, normalmente en espacios que tienen mayor tránsito o que están más expuestos al desgaste.

El hormigón pulido

El hormigón pulido es uno de los materiales más empleados actualmente para recubrir el suelo de determinados espacios, tales como instalaciones industriales de diversa índole o centros logísticos. Esto se debe a que por sus características resistentes, puede brindar una mayor seguridad y durabilidad ante el uso diario. Hace algún tiempo era más que nada implementado en grandes estructuras, pero eventualmente, se descubrió que tenía muchas propiedades útiles para su uso en pavimentos.

Habitualmente, los suelos de las fábricas o naves industriales están sometidos a agentes que erosionan el suelo, se realizan cargas de objetos muy pesados o movimientos de alto impacto. Si fuera otro material, probablemente se desgastaría con muchísima más rapidez, por lo que también acabaría siendo peligroso. Los suelos en este tipo de instalaciones deben mantenerse llanos y lo suficientemente seguros como para poder efectuar todas estas tareas con el menor margen de riesgo posible.

Otros espacios en los que se utiliza el hormigón pulido son en centros comerciales, aparcamientos, edificios de oficinas, salas de exposición, grandes almacenes, entre otros. En todos ellos, se trata de espacios que reciben a menudo un elevado tráfico y sobre el que deben ser transportados objetos o productos en grandes cantidades, así como otras estructuras mobiliarias, pesadas cajas o expositores.

Debido a que estos son los usos que se le destinan al hormigón, normalmente alcanza unos 20 cm de espesor, como mínimo. De todas formas, cabe remarcar que siempre se tienen en cuenta las características de cada instalación, con el propósito de adecuar los suelos a los requerimientos de la misma, independientemente del tipo de uso que se le vaya a dar.

Empresas como Becosan se dedican a brindar el asesoramiento indicado para incorporar el producto a cualquier proyecto. Becosan, con más de veinte años de trayectoria en el sector, está preparado para remediar suelos polvorientos y agrietados, otorgándoles una mayor resistencia y haciendo todavía más fácil su limpieza y mantenimiento.

¿Cómo se consigue el hormigón pulido?

Los suelos de hormigón pulido se consiguen con un tratamiento en el que se lija la superficie y se va puliendo hasta alcanzar una textura lo más llana posible. Luego, ésta se sella con un sellador especial para hormigón que puede ser penetrante o superficial. El penetrante, utilizado por Becosan, llega hasta el núcleo del hormigón y consigue un mejor y más completo resultado, porque sella el poro, evitando el futuro desgaste de la parte superficial del mismo sellador.

Es cierto que hay una serie de condiciones propicias a tener en cuenta, a partir de las cuales se debe proceder para realizar el hormigón pulido. En primer lugar, la zona sobre la que se colocará debe estar lisa, adecuadamente endurecida y curada. Además, es preferible evitar que tenga agujeros, tornillos u otro tipo de defectos y que se encuentre libre de aceites, pinturas, entre otros productos. Si estas condiciones no pudieran coincidir, lo que se hace es una previa preparación del soporte de hormigón para poder trabajar.

Por supuesto, en este trabajo intervienen también maquinarias especiales para el pulido y el sellado, de forma que los productos queden bien asentados. Una vez que finaliza el trabajo, el resultado característico del hormigón pulido es de un alto brillo, la superficie queda rígida, con densidad y con una considerablemente mayor resistencia a las maquinarias y demás objetos pesados. Además, gracias al hormigón pulido es más sencillo mantener la limpieza y por consiguiente, el mantenimiento del suelo.

Esto significa que no será necesario efectuar varias reparaciones en cortos períodos de tiempo y que el suelo se mantendrá estable más allá de los agentes que puedan afectarlo. Por otra parte, además de su brillo inmaculado, el suelo de hormigón pulido resulta totalmente seguro. Está perfectamente preparado para evitar un efecto resbaladizo que podría ser inseguro y peligroso en los espacios en los que se instala. Sin embargo, también es importante mantenerlo seco e higienizado, de modo que sus propiedades no se pierdan.

El pulido es primordial en estos suelos, ya que evita que se asienten aceites o grasas sobre la superficie y por lo tanto, reduce los márgenes de peligro de accidentes por caídas o similares. Especialmente en ambientes industriales, en los que se maniobran maquinarias y productos que dejan un porcentaje residual en el suelo, el mantenimiento es esencial para cuidar la superficie tanto como a los peatones o demás personas que transitan la zona habitualmente.

El hormigón pulido, además de ser increíblemente resistente a rayaduras y abrasiones, tiene la ventaja de que puede utilizarse también con colores. Esto implica dedicación, ya que se trata de un proceso delicado en el que deben realizarse los pasos correspondientes de forma cuidadosa, evitando que se pierda la pigmentación y garantizando que pueda mantenerse visible una vez realizado el pulido.

Los colores en un suelo de hormigón pulido resultan especialmente útiles en espacios como centros comerciales o aparcamientos, así como en fábricas en las que se exige un color en específico por cuestiones de seguridad.

La resistencia e impermeabilidad del material es, como fue mencionado anteriormente, una de sus más grandes ventajas, porque asegura una larga vida útil del suelo. Es por eso que se ha convertido en la primera opción al momento de planificar la pavimentación de espacios industriales, además de que ofrece la posibilidad de ser eventualmente reforzado, cada determinada cantidad de tiempo, sin necesidad de extensos procedimientos. Sin lugar a dudas, una forma también útil de economizar gastos.