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Global Education Forum
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Global Education Forum (Foto: UCJC)

El aprendizaje del futuro, a debate en la Universidad Camilo José Cela

La educación del mañana

Por MDO
viernes 22 de octubre de 2021, 10:08h

La Universidad Camilo José Cela analizó a lo largo de tres días el futuro del aprendizaje y el papel de la educación superior. 122 ponentes en 45 paneles provenientes de 24 países participaron en el evento, desarrollado en el Campus de Almagro de la Universidad con conferencias, debates y ponencias online y otras presenciales. Más de 6.000 personas que han seguido el foro en directo, lo que demuestra el interés en abordar el futuro universitario.

La presidenta de la Institución Educativa SEK, Nieves Segovia, ha considerado que "era necesaria una perspectiva amplia de la educación superior en la que se incorporara toda la sociedad, en la que la participación de los estudiantes fuera una fortaleza, y analizar el futuro del aprendizaje y el papel de la educación en él".

No es un evento, "es un movimiento", como explicó el resto de la UCJC, Emilio Lora-Tamayo. Muchas ideas sobre cómo debería ser el futuro de la universidad, con educación basada en competencias, colaboración, hablar en público, compromiso cívico; compromiso de los estudiantes y reflexiones personales de los estudiantes para cambiar la cultura de la universidad; desarrollar una mentalidad global, con nuevo contenido, movilidad, mayor accesibilidad; la necesidad de nuevas formas de enseñar y aprender, con prácticas híbridas, flexibles y personalizadas; nuevos espacios de aprendizaje para tener experiencias de aprendizaje informal; las ventajas de un enfoque interdisciplinario; conexiones de la comunidad con otras universidades, instituciones de investigación, escuelas, redes internacionales, cooperación público-privada; necesidad de satisfacer las necesidades de un nuevo lugar de trabajo; el valor de las habilidades profesionales y para la vida y el contenido como producto básico y el papel de los profesores como mentores.

“La UCJC se ha comprometido no sólo a reformular ya sus propias prácticas docentes, sino a repensar los propósitos de la Educación Superior formal en la sociedad del aprendizaje a lo largo de toda la vida con un enfoque internacional, global y colaborativo” afirmó Emilio Lora-Tamayo, rector de la Universidad Camilo José Cela.

La UCJC ha elaborado un manifiesto en el que plantea un dodecálogo de ideas para el debate en el Global Education Forum. Este dodecálogo arrancó hace casi 20 meses, al principio de la pandemia, cuando 100 expertos del mundo universitario reflexionó sobre cómo deberían cambiar las universidades, cómo está cambiando ahora y cómo debe aprovechar esta oportunidad para la transformación.

La voz de los estudiantes universitarios

En estas jornadas participaron expertos y profesores y muy especialmente, con la voz de los alumnos para debatir sobre la transformación necesaria con el objetivo de saber qué universidad necesitan los estudiantes de hoy. Para ello, organizaron un Challenge y un Hackathon en los que han participado más de 700 alumnos de diferentes universidades de todo el mundo y más de 300 colegios e institutos de los cinco continentes.

Los estudiantes expresaron que es necesario un modelo universitario centrado en el alumno, con un aprendizaje permanente, con centros “nómadas” y escenarios variables, con nuevos roles de enseñanza y aprendizaje, con áreas de experimentación, y con un pensamiento libre y crítico.

Los alumnos universitarios demandan que la digitalización sea el paraguas común para todos los actores: profesores, alumnos y planes de estudio que se implemente la ayuda externa para la especialización, que se creen espacios comunes para resolver problemas, y que se esté en permanente contacto con instituciones internacionales, para saber qué está ocurriendo y cómo evolucionan otras universidades.

El cambio de la universidad

La primera jornada del Global Education Forum contó con un invitado excepcional, el profesor Richard J. Light, profesor en la Graduate School of Education y en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard desde hace 40 años y co-organizador del foro, que en el panel 'El cambio de una universidad buena a excelente: pequeños pasos para lograr una excelencia sostenida', destacó la importancia de las demandas del estudiante en el futuro de la educación superior, a través de un pensamiento global y de la asimilación de las nuevas formas de aprendizaje.

Durante el encuentro el profesor Light ha apuntado cinco ideas que cambiarán el futuro de todas las universidades: el nuevo rol del estudiante, como participante activo en la vida académica, y del profesor, como asesor educativo y social; la implementación de las nuevas formas de aprendizaje, teóricas y prácticas; una comunidad educativa globalizada, que responde a las demanda del alumno y de la sociedad; mayor interacción social entre la comunidad educativa, y un pensamiento crítico y globalizado.

Este encuentro contó con la participación de destacados presidentes internacionales como el profesor y Dr. Klaus-Dieter Barbknecht, rector del TU Bergakademie Freiberg y presidente del Comité de Finanzas del Consejo Mundial de Energía; Bruno Zepeda, rector de la Universidad Tecmilenio , es ingeniero industrial y maestro en Dirección de Empresas por la Universidad Panamericana y el IPADE; el Dr. Anthony P. Monaco, rector de Tufts University, experto líder, científico y maestro, comprometido con la excelencia académica, la diversidad, la accesibilidad y la inclusión, con una perspectiva global y conocedor del impacto de la educación superior sobre los individuos y la sociedad en general; el presidente del Hadassah Academic College (HAC) de Jerusalén desde 2012, Bertold Fridlender, licenciado en Bioquímia por la Universidad de Chile y doctor en Microbiología médica e Inmunología por UCLA (Estados Unidos); Rosa Menéndez, presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), es doctora en Química y catedrática de investigación del CSIC, y Emilio Lora-Tamayo, rector de la UCJC.

¿Cómo tiene que ser la universidad del futuro?

Moderados por Karen Sibley, decana emérita Brown University School of Professional Studies & VP of Strategic Initiatives, los encargados de analizar y dialogar sobre la universidad del futro fueron Andrés Pedreño Muñoz, presidente de 1MillionBot; Marc Prensky, fundador de The Global Ministry of Empowerment, Accomplishment and Impact; Ian Dunn, rector de Coventry University; Paul Kim, Associate Dean & CTO en Stanford University; Jane Larsson, Executive Director en Council of International Schools (CIS) y Rafael L. Bras profesor y rector emérito de Georgia Institute of Technology.

La educación superior necesita reinventarse, esa es una realidad y un debate sobre el que se trabaja desde hace más de 30 años. Según Ian Dunn, “se ha vivido un largo periodo de transición y ahora se tiene que llegar a una democratización de la universidad. Y esa democratización solo llegará de la mano de la tecnología, de la pedagogía del aprendizaje continuo y de la posibilidad de hacer ese aprendizaje en remoto, desde cualquier lugar. Pero también son necesarias grandes dosis de experimentación y muchas oportunidades para la conversación”.

Precisamente sobre esa adecuación al ritmo personal incidió Andrés Pedreño que, a su parecer, “si la educación superior fuera más personalizada y más acorde a las capacidades de cada alumno, se aumentaría la retención estudiantil, un gran reto frente al numeroso abandono actual. Este reto, junto al de una necesaria mayor empleabilidad universitaria y al de una educación permanente, requieren más dosis de creatividad, de emprendimiento, una hibridación de saberes y conocimientos para los que los recursos computacionales y la inteligencia artificial ofrecen herramientas y soluciones”.

También para Jane Larsson la tecnología es fundamental pues “todas las universidades están interesadas en llevar a los alumnos a sus campus, pero no son conscientes de los problemas que cada alumno tiene como individuo, con toda su complejidad”.

Por su parte, Rafael L. Bras, reiteró la necesidad de una educación profesional y continua, “desde la cuna hasta la tumba”, pues “no hay que compartimentar la educación, debe durar toda la vida. Es necesario conocer las demandas del mundo, cómo va cambiando la naturaleza del trabajo, cuestionarse lo que se hace, por qué se hace y para quién se hace y adecuarse a todo ello. Sin olvidar dar voz a los alumnos que quieren tener un papel importante en su educación, y que su educación tenga relevancia social, contribuya al desarrollo económico y favorezca la sostenibilidad medioambiental”.

El alumno debe ser el protagonista, pero para Marc Prenski “casi hemos perdido la oportunidad de vincular también toda la educación superior al aprendizaje. Los profesores tienen que vivir un proceso de educación permanente. Han de interiorizar que su papel no es solo el de enseñar, todos tenemos que aprender”.

Entre todas las intervenciones se mencionaron las características que deberá tener esa universidad del futuro: la universidad de gran acceso, educación accesible, educación asequible, aprendizaje continuo, especialización, visión global de la enseñanza teórica y práctica, aprendizaje virtual y presencial conjunto, uso de la inteligencia artificial para la automatización de proceso para la gestión, para conseguir una mayor retención de estudiantes, mayor calidad docente conseguida a través del conocimiento de datos y de la individualización, modelo sostenible; compromiso social, mentalidad propicia a la tecnología para el tratamiento y generación de dat, compromiso hacia el aprendizaje permanente y de expansión del conocimiento. En definitiva, una educación superior que haga de la universidad una experiencia de vida.

Gardner y Fischman, profesores de la Universidad de Harvard, realizaron un análisis sobre la realidad de los centros de educación superior, tras el que han llegado a la conclusión de que los estudiantes tienen más similitudes que diferencias entre ellos.

“Los alumnos piensan que sus principales problemas en la universidad son la salud mental, el bienestar y la falta de pertenencia. Valoran, sin embargo, la diversidad, pero no saben cómo afrontar bien con ese tema. El “yo” por encima del “nosotros” es el principal problema entre los estudiantes”, valoraron Gardner y Fischman. Además, han afirmado que “las universidades necesitan desarrollar una misión para darle la mayor importancia posible al futuro de la educación superior”.

Emprendimiento e innovación, los grandes retos

La jornada del jueves contó con cuatro itinerarios fundamentales del Manifiesto y del propio Forum: Emprendimiento, Bienestar, Impacto social y Digitalización. El itinerario correspondiente al emprendimiento ha contado varios expertos del sector han analizado los retos a los que se enfrentan las instituciones educativas cuya finalidad es convertirse en un ecosistema de emprendedores, y se han preguntado cómo la sociedad puede desempeñar un papel importante en ese cambio.

“La educación para el emprendimiento y la innovación es un reto al que nos enfrentamos todos y que no implica ni ideologías ni políticas, es la interacción que se crea entre todos. La clave está en cómo aprovecharlo al máximo”, ha destacado María Emilia Correa, cofundadora de Sistema B.

En los distintos paneles y debates, el análisis de la educación para el emprendimiento y la innovación contó con la voz de expertos de la talla de Berta Lázaro, cofundadora de Team Labs; Christo Joseph, director de Estrategia y Planificación de la Garden City University; Pablo Santaeufemia, CEO y cofundador de Bridge for Billions; Guillermo García Cubero, CEO y fundador de Alumne, The Knowledge Company; Cristina Marcos, country manager en España y Latinoamérica de Genially; o Juan José Juárez, senior project manager de la Fundación Bertelsmann, entre otros.

El cambio de dirección de las competencias empresariales, el empleo y el futuro de los puestos de trabajo ha sido el punto de mira en el que la mayoría de los ponentes se han centrado. “Se buscan oportunidades en todas partes. Hoy en día, destacar las labores de tus competidores sólo da lugar a beneficios cuya motivación es el bien común. El emprendimiento no tiene que ver con mejorar el producto, más bien con saber proyectar tus valores en el propósito de la empresa”, explicaba Daniel Trurán, director general de Ebbf y embajador de B Corp.

Además, los expertos consideraron que hay que tener muy en cuenta la importancia de medir y establecer objetivos, de aprender, conectar e inspirarse en modelos reales. Para ello, se necesita un nuevo liderazgo compartido, adaptativo y visionario, ya que el futuro de los empleos aunará el conocimiento, las habilidades, la actitud y los valores.

El bienestar de los estudiantes y profesores

El itinerario que ha versado sobre el bienestar ha contado con la participación de expertos que han aportado su visión sobre cómo el incremento de los niveles de bienestar en los estudiantes puede llegar a impactar de forma positiva en sus expedientes académicos. Durante la jornada se han analizado también los retos que la enseñanza reglada universitaria necesita acometer para convertirse en el catalizador del talento que finalmente llega a las empresas.

En el discurso de los participantes cobró importancia de forma destacada el bienestar emocional, psicológico y físico de los estudiantes. Bajo el lema de “Aprender bien, hacerlo bien, y estar bien”, se abrieron las ponencias con la participación de David H. Clifford, cocreador del sistema de aprendizaje llamado ‘Diseño Liberador’, que durante su participación señaló que “para el bienestar común debemos alcanzar un nivel de empatía con el que no nacemos, por esto debemos ser quienes construyan y trabajen en su propia empatía, ya que es algo que se crea, no solo pasa”.

Aplicando la misma temática del Design Thinking en educación, Lynn Murray-Chandler, de la Universidad Southern New Hampshire, expuso durante su participación cómo integrar espacios de relajación creados para los estudiantes en los que puedan liberar sus frustraciones en confianza, así como la conexión entre estudiantes dentro del campus o incluso entre distintos campus para crear un ambiente de bienestar y comodidad.

Durante el tiempo dedicado a las mesas redondas, moderadas por Miguel Ángel Pérez Nieto, decano de la Facultad de Salud de la Universidad Camilo José Cela, se abrió la conversación en torno a los conceptos de felicidad y bienestar en el ámbito académico universitario, llegando a la conclusión, casi igualitaria, de que no se debe “visualizar a la felicidad como una obligación, una expectativa definitiva o el significado de éxito”.

Juan Ramos Cejudo, Israel Mañas y Gonzalo Hervás, conocedores del área de la salud psicológica, el mindfulness y la investigación, concluyeron que el bienestar y la felicidad van de la mano, y que su inclusión en la vida académica son una obligación para el bien de los estudiantes y los profesores.

Gonzalo Hervás explicó que “se debe monitorizar mucho más el bienestar de toda la comunidad universitaria. Para que pueda ser común como universidad, incluyendo trabajadores del centro, profesores, y alumnos, la oscilación entre los sentimientos negativos y la felicidad debe ser constante en cada persona, entendiendo que es algo natural. Percibir a la universidad como una comunidad con un rumbo en común es clave para el bienestar general. Ya que, en ocasiones, estudiar parece el fin y no el medio, cuando realmente el fin es alcanzar un título universitario, desarrollar pensamiento crítico y crecer como persona”.

La mesa redonda “Conectando el cerebro y el bienestar” contó con la participación de Álvaro Fernández, CEO de SharpBrains.com, que destacó que “debemos invertir en nuestro cerebro, dedicarle tiempo, aprender sobre él; entender los aspectos negativos y positivos, aprender a trabajar en él y saber cómo nos beneficia la salud mental en nuestro día a día. Hay aprender también a lidiar con nuestro estrés y frustración, deben ser manejados, y drenados de manera saludable, tanto los estudiantes, como los profesores deben aprender a lidiar con el estrés a través de la calma y relajación”.

La universidad, clave para el conocimiento y cumplimiento de los ODS de la ONU

Los expertos que han participado en el itineraerio dedicado al impacto social han afirmado que la educación debe jugar un papel fundamental para afrontar los retos de la sociedad, y que parte de estos retos están recogidos en unos ODS en los que se habla de integración, diversidad, medio ambiente o sostenibilidad, valores que deben estar en el ADN de toda universidad de cualquier lugar del mundo. Por ello, consideran que la sociedad necesita educar a los estudiantes para que éstos conozcan y contribuyan a alcanzar los objetivos marcados por los ODS.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU no sólo deben estar presentes en la universidad, sino que ésta debe acelerar y potenciar su presencia. Para ello, debe experimentar una profunda transformación a distintos niveles de mentalidad, de establecimiento de roles, de conexiones interpersonales y sociales.

Como indicó María Cortés Puch, vicepresidenta de Redes de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, “el mundo está cambiando, y la pandemia del COVID-19 nos ha puesto frente a unos retos en los que la educación debe jugar un papel fundamental”. Y en este reto, ha declarado Cortés, “las universidades deben ir más allá, transformarse y alinear su transformación con los ODS de la ONU”.

Los invitados de este itinerario del Global Education Forum indicó que, en esta transformación, la universidad debe potenciar que sus alumnos cultiven los tres capitales que forman el global mindset: el intelectual, que marca las decisiones que tomas por tus conocimientos; el social, que permite crear redes de contactos con personas de otras culturas y países; y el más importante, el psicológico, que es el que te va a permitir respetar otras culturas y otras razas.

En este contexto, y a pesar de los daños provocados por la pandemia del COVID-19, Lorlene Hoyt, directora ejecutiva de la Talloires Network of Engaged Universities de la Universidad Tufts, se mostró “optimista sobre el futuro” a la hora de presentar las conclusiones de la Conferencia de Líderes de la Red Talloires. Hoyt destaca la “resiliencia de los universitarios, dispuestos a colaborar y a adaptarse” en un mundo en el que “la universidad se está enfrentando a grandes retos que la van a cambiar dramáticamente”. Para ello, destaca que son muchas las universidades de todo el mundo que incluso en el momento más duro de la pandemia “han seguido con iniciativas solidarias”.

La digitalización transformará el sistema educativo

En el itinerario sobre digitalización participaron expertos como Jeff Maggioncalda, CEO de Cousera, y Stephen Heppell, director de la Cátedra Felipe Segovia de Innovación en el Aprendizaje de la Universidad Camilo José Cela. Ambos ponentes remarcaron el poder que tiene la tecnología para transmitir conocimiento educativo en cualquier momento y cualquier lugar, pero también mencionaron el desfase existente entre la formación que actualmente tiene el profesorado y las habilidades necesarias para adaptarse al nuevo modelo educativo.

En los últimos años, y sobre todo tras los últimos dieciocho meses de pandemia del COVID-19, la tecnología se ha vuelto imprescindible. De hecho, gracias a ella, la educación no se detuvo durante los primeros meses de confinamiento. A pesar de que muchas universidades ya contaban con estrategias tecnológicas, la pandemia aceleró su implementación, haciendo imprescindible el uso masivo de plataformas de aprendizaje, lo que supuso un viaje de tranformación digital en la educación.

En este nuevo contexto de aprendizaje, la idea fundamental es que los sistemas estatales deben hacerse cargo del diseño del espacio digital, permitiendo así una expansión de las posibilidades de aprendizaje de todos los alumnos. El uso de la Inteligencia Artificial será clave para obtener una mayor personalización de los itinierarios de aprendizaje y para la mejora de los usos y metodologías pedagógicas.

Belén Gancedo, directora de Educación de Microsoft España apuntó que “existen cuatro ingredientes clave en el viaje de la transformación digital de la educación: la cultura de la institución y la gestión del cambio, la formación del profesorado, la innovación y la tecnología. Lo relevante no es la tecnología en sí, sino que es el principal medio para alcanzar el potencial que las personas pueden tener o adquirir”.

Probablemente, en el futuro de la educación superior habrá que desarrollar un modelo híbrido en el que se alterne la docencia física con la virtual, lo que supondrá la imperante necesidad de incrementar las competencias digitales tanto de alumnos como de docentes.

Las nuevas tecnologías ofrecen la posibilidad de personalizar los contenidos y de adaptarse a los ritmos de cada estudiante, con lo que el aprendizaje tradicional desaparecerá para dar paso a una educación más interactiva, donde los alumnos serán sujetos activos en todo el proceso de aprendizaje. La labor de los docentes también se verá modificada, y pasarán a ser los nuevos mentores de sus alumnos, no únicamente facilitadores de conocimiento.

Paul Leblanc: “La tecnología está cambiando todo lo que necesitamos"

En el marco del Global Education Forum 3rd Act, Paul Leblanc, rector de la Southern New Hampshire University (EE.UU.) impartió una charla a los estudiantes y profesores de la Facultad de Educación de la Universidad Camilo José Cela.

“La educación superior es un ámbito regulado, y es más difícil cambiar e innovar cuando estás muy reglamentado” afirmó en su conversación con Nieves Segovia, presidenta de la Institución Educativa SEK. En su charla, que ha llevado como título Rethinking Higher Education for Equity and Opportunity: a Book Talk with Paul LeBlanc, Paul y Nieves han conversado sobre el presente y futuro de la universidad, de los desafíos y oportunidades de transformación en la universidad que se han acelerado en los últimos meses, del aprendizaje a lo largo de toda la vida, del rol de los estudiantes y de los profesores, del protagonismo de la tecnología en todo este proceso.

“Somos considerados como la universidad más innovadora del norte de los Estados Unidos por la forma en que las personas estudian en ellas. Nos centramos en nuevas formas de pensar sobre el trabajo en torno a la educación basada en competencias”, subrayó Paul en su intervención. Además, defendió el modelo educativo de la Southern New Hampshire University porque en los últimos años han detectado divergencias entre la percepción del mundo universitario tradicional y lo que se espera del mismo en el corporativo. “Los empleadores ya no confían en los graduados de la Universidad, de hecho, solo un 12% cree que los egresados están suficientemente preparados para su incorporación al mundo laboral” y en parte justifica esta disincronía porque “desde la universidad necesitamos probar cosas nuevas, necesitamos reguladores, reguladores gubernamentales, acreditación para probar cosas nuevas, pero si quieres algunas de estas cosas nuevas, tienen que dejar hacerlas”, aseveró.

Paul indicó que para que este modelo sea posible debemos contar con un suficiente desarrollo tecnológico, pues “está cambiando todo lo que necesitamos para pensar en la educación superior que prepara a los estudiantes para su futuro” y en parte lo es porque ahora ha cambiado la percepción de cuándo y cuánto tiempo dedicamos a estudiar. “Lo que queremos hacer es pensar en cómo se mide el aprendizaje real y se mide el tiempo real: en el control del tiempo, la cantidad de tiempo es en realidad algo que varía mucho entre las personas privilegiadas y no tan privilegiadas”.

El Dr. Paul J. LeBlanc es rector de la Universidad del Sur de New Hampshire (SNHU) desde hace 17 años. Bajo su dirección, la SNHU ha crecido desde 2.800 hasta más de 170.000 alumnos y es el mayor proveedor de educación superior en línea en el país sin ánimo de lucro. Paul es miembro del NACIQI (Comité Consultivo Nacional sobre Calidad Institucional e Integridad, por sus siglas en inglés), así como del consejo de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina sobre educación superior y fuerza laboral. En 2018, fue galardonado con el prestigioso TIAA Institute Hesburgh Award de Excelencia en el Liderazgo en la Educación Superior. Paul emigró a los Estados Unidos cuando era niño y fue la primera persona de su familia extendida en ir a la universidad, titulándose por la Framingham State University (B.A.), el Boston College (M.A.) y la Universidad de Massachusetts (Ph.D.). Desde 1993 hasta 1996 dirigió una start-up tecnológica para Houghton Mifflin Publishing Company, fue rector del Marlboro College (Vermont) de 1996 a 2003 y llegó al rectorado de la SNHU en 200

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