El fallecimiento del hombre de 74 años que fue ingresado en el Hospital de La Paz la pasada semana por la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo ha hecho saltar las alarmas. Después del mosquito tigre, las garrapatas constituyen en la actualidad la plaga con mayor riesgo sobre la Salud Pública del territorio español, tal y como ha advertido la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla). El director de la asociación, Jorge Galván, ha explicado a Madridiario que “el cambio climático parece estar multiplicando las poblaciones de garrapatas en nuestro país”.
Las altas temperaturas que están sacudiendo la Península este verano “no sólo dilatan la época de reproducción de estos artrópodos”, sino que además aceleran su metabolismo. En España existen dos especies de garrapatas especialmente preocupantes: por un lado, las del género Hyalomma, “que son los principales vectores transmisores del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo”; por otro, "las del género Ixodes, involucradas en la transmisión de una gran variedad de patógenos de importancia clínica-veterinaria, entre los que se encuentra el virus de encefalitis transmitida por garrapatas y la bacteria de Borelia, causante de la enfermedad de Lyme”, explica el director general de Anecpla.
A pesar de la repercusión de la noticia, fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, han confirmado a Madridiario que no hay ningún paciente hospitalizado por este tipo de fiebre, ni tampoco por la picadura de una garrapata. Además, advierten de que su mayor actividad "es de abril a octubre", pudiendo picar "a lo largo de todo el año, especialmente en zonas cálidas", y sostienen que, aun así, "las picaduras de garrapata constituyen un motivo de consulta frecuente, sobre todo en verano": "En todo caso se invitará al paciente a mantener la observación durante cuatro semanas desde la fecha de la picadura, indicando que si aparecen manifestaciones clínicas debe acudir a su médico". De hecho, en la Subdirección General de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental, de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, "se desarrolla todos los años una monitorización con el muestreo de garrapatas en fauna silvestre, para conocer la presencia de las distintas especies de garrapatas, así como la de los microorganismos patógenos para el ser humano presentes en ellas".

María Redondo, jefa de guardia del CUE de El Molar que también ha atendido a Madridiario, declara que en su centro sí que suele haber llamadas sobre picaduras de garrapatas: "No tenemos muchos datos sobre cuántas llamadas recibimos, yo te digo como médico de El Molar que sí tenemos, no muchas, pero tenemos". "Hay muchísimas garrapatas de muchísimas especies, y también suelen producir muchas enfermedades, no sólo el Crimea-Congo", subraya, y admite que "hay que quitarle un poco de hierro al asunto", ya que "por lo general ni siquiera producen enfermedad si las quitas antes de las primeras 24 horas". Aunque no existen datos sobre las regiones más afectadas de la Comunidad de Madrid, Redondo relata que "en Madrid hay menos que en muchas otras partes de España", siendo mucho más frecuentes en en lugares como Andalucía o Extremadura.
Desde Anecpla ruegan extremar las precauciones de la población general en sus salidas al campo e incrementar, por parte de las Administraciones Públicas, las acciones dirigidas al control de este artrópodo ante su incremento. “El lamentable fallecimiento en Madrid de un hombre de 74 años afectado por fiebre hemorrágica de Crimea-Congo evidencia que este virus se encuentra ahora mismo en nivel pleno de circulación y hay riesgo de contraerlo”, afirma Galván, que además ha puntualizado que este riesgo no se circunscribe únicamente a entornos campestres, sino que se extiende cada vez más por los parques y jardines de las ciudades, donde las garrapatas pueden tener contacto con mamíferos que ejercen de reservorios: conejos, ardillas, roedores…
Recomendaciones para evitar la picadura de garrapatas
La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental explica que las garrapatas suelen encontrarse en hierbas altas en entornos naturales esperando a que pase un hospedador al que adherirse y alimentarse de su sangre. Este es el decálogo de consejos para evitar la picadura de garrapatas, en la medida de lo posible.
- Vestir ropa de colores claros, para poder advertir con facilidad la presencia de garrapatas.
- Llevar los pantalones largos metidos por debajo de los calcetines
- Utilizar camisas o camisetas de manga larga.
- Utilizar gorra o sombrero.
- Utilizar camiseta interior.
- Si vamos con nuestras mascotas, asegurarnos de que llevan un tratamiento antiparasitario.
- Utilizar un repelente adecuado.
- Caminar por el centro de los senderos, evitando las orillas que suelen albergar las hierbas altas.
- Evitar tocar al ganado y/o animales salvajes.
- Revisar la posible presencia de garrapatas en personas y mascotas varias veces durante y al finalizar el paseo. Poniendo especial atención a aquellas partes del cuerpo donde la piel es más fina y donde el flujo sanguíneo suele ser mayor, tales como las ingles, las axilas, la cabeza, la parte posterior de las orejas, codos, rodillas…
¿Qué hacer tras una picadura?
El Hospital Universitario La Paz también ha dado algunos consejos para proceder tras la picadura de una garrapata. Si esta está adherida a la piel debe quitarse rápidamente. La mayoría de enfermedades transmitidas por garrapatas requieren que se adhiera e ingiera sangre durante algunas horas antes de que la persona se infecte.
- Utilizar guantes y pinzas.
- Evitar aplastarla, reventarla o quemarla, ni utilizar remedios caseros como calor, aceite o vaselina.
- Sujetar la garrapata desde la cabeza y tirar de ella suavemente hacia arriba.
- En caso de dudar de cómo hacerlo, es preferible acudir al centro de salud, donde el personal sanitario podrá realizar un seguimiento del caso.