www.madridiario.es

En attendant Josep

domingo 12 de julio de 2020, 11:18h

La pandemia y sus colaterales de confinamiento, desolación, pánico, duelos diversos, caos económico y estupor generalizado, han recorrido los proyectos y programas culturales programados previstos como voraz flujo piroclástico, generando extraños huecos de cadaveric spasm pompeyano, parálisis instantánea y rigidez cataléptica, aunque, eso sí, algo afortunadamente muy distinto y ajeno al rigor mortis, porque más pronto que tarde todo se andará y las cosas empiezan ya a volver a su ser. Es el caso entre tantísimos de la película Josep, uno de los 56 títulos elegidos por el jurado del Festival de Cannes de entre los 2.067 largometrajes candidatos recibidos desde 147 países.

Se trata de una coproducción de la española Imagic TV y la francesa Les Films d’Ici Méditerranée que, como los otros films seleccionados, gozará del sello especial del Festival no celebrado al uso pero absolutamente formalizado, tales que ayuda en estrenos en salas, proyecciones o competencia en otros festivales cinematográficos. Largometraje de animación, Josep es la opera prima del internacionalmente afamado dibujante francés Aurelien Froment, “Aurel”, ampliamente conocido por sus trabajos en medios tan dispares como Le Monde Diplomatique, Jazz Magazine o Le Canard Enchainé, así como por sus propuestas artísticas que, como vuelve a ser el caso, casi siempre se vertebran en torno a la memoria. Por otra parte, la cinta cuenta con las voces protagonistas de Sergi López, Bruno Solo y Silvia Pérez Cruz, quien además ha compuesto la banda sonora e interpreta el tema principal Todas las madres del mundo, basado en un poema Miguel Hernández.

¿Y de qué va y qué cuenta Josep?, pues viene a ser una aproximación a la vida de un luchador infatigable movido por unos férreos ideales de libertad, justicia, dignidad y progreso, combatiendo primero con un arma de fuego y después, la práctica totalidad de su vida, lápiz en ristre y corazón en bandolera. Se llamaba Josep Bartolí i Guiu y fue a nacer en 1910 en el seno de una familia barcelonesa vinculada con el arte en general y la música en particular. Muy joven dejó los estudios formales y empezó a colaborar en distintas revistas de prensa, como La Veu de Catalunya, Papitu y L'Esquella de la Torratxa y se implicó decididamente en la fundación del Sindicato de Dibujantes.

Después la guerra, que libra en el frente del Ebro, y el amor, prendido de la madrileña de origen andaluz María Valdez a la que visita en Barcelona cada vez que tiene oportunidad por un permiso. Cuando ella le informa de que está embarazada, Josep la obliga, muy en contra de su voluntad, a trasladarse al país vecino en uno de los últimos trenes que salen de la estación de França. El convoy jamás alcanzará su destino, parece que bombardeado por la Legión Cóndor de la Lufwaffe a la altura de Figueres.

La guerra perdida y las tropas franquistas avanzando a toda velocidad, Josep cruza la frontera a pie el 14 de febrero de 1939 por Lamanère, el pueblo más meridional de Francia. Lo hace junto a otro medio millón de españoles convencidos de que entran en la patria de la libertad, la igualdad y la fraternidad, cuyo jefe de Gobierno, Edouard Daladier, había formado parte del Frente Popular de Léon Blum. Pero les recibe un más que inamistoso contingente militar formado por fuerzas de intervención y tiradores senegaleses de gatillo fácil que les obligan a entregar sus armas y les recluyen en campos de concentración improvisados en las playas, sin agua, sin alimentos y sin la más mínima condición higiénica. Josep pasa por cinco de esos campos: Lamanère, Argelès sur Mer, Saint-Cyprien, Rivesaltes y Barcarès, donde contrae el tifus y es trasladado a un hospital del que escapa para acabar en un sexto campo, Bram, cerca de Castelnaudaray, línea de salida para los trenes que la gendarmería francesa envía a España donde se agazapa una muerte segura. En todas las prisiones y campos Josep empieza a combatir con el lápiz tras los alambres de púas. Dibuja y caricaturiza a gendarmes y a prisioneros, dejando un testimonio de incalculable valor histórico que, posteriormente, se reconocerá en buena medida paralelo al de su paisano y camarada Francisco Boix, “el fotógrafo de Mauthausen”.

Consigue fugarse de Bram, llega a París y consigue algún trabajo de decoración en los espectáculos del Folies-Bergère y del Moulin Rouge, pero los nazis ocupan la capital y tiene que volver a huir. Tras una increíble peripecia consigue llegar a Marsella, donde embarca hacia Túnez, de allí se traslada a Oran y Casablanca, para finalmente alcanzar México, la tierra de promisión para miles de republicanos españoles.

Inmediatamente entra en el círculo artístico de Diego Rivera y no tarda en convertirse en amante de su esposa, Frida Kahlo, quien en una de las 25 cartas de amor que en 2015 vendió la casa de subastas Doyle de Nueva York dice que sintió por Josep: “… un amor que jamás había experimentado: apasionado, carnal, tierno y maternal”.

Colabora asiduamente y dibuja en el diario político Mundo. Socialismo y Libertad de Ciudad de México y en 1943 publica su primer libro, Campos de Concentración, en el que se recoge su colección de dibujos de aquel espanto sobre textos del periodista catalán Narcís Molins i Fábrega.

En 1946 se traslada a Estados Unidos donde se convierte en primer dibujante de la revista Holiday, editada en Filadelfia, para la que realiza cinco portadas representando a otras tantas ciudades estadounidenses, artista cotizado, decorador de varias películas históricas en Hollywood, y pasa a ser miembro activo del 10th Street Group, que formaban William de Kooning, Franz Kline, Jackson Pollock y Mark Rothko.

En 1971 publica el libro Calibán, en 1973 recibe el premio Mark Rothko de Artes Plásticas y en 1975 ve la luz su tercer libro The black man in America. Dos años después regresa por primera vez a España tras el largo exilio y en 1989 llega a un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona para depositar en la corporación un legado artístico de 116 dibujos. Muere en Nueva York el 3 de diciembre de 1995 y en junio de 2020 empieza a volver a la vida en una película que miles o millones de espectadores esperan anhelantes cual los vagabundos de la tragicomedia de Beckett.

Así que, lo dicho: En attendant Josep.

Miguel Ángel Almodóvar

Sociólogo y comunicador. Investigador en el CSIC y el CIEMAT. Autor de 21 libros de historia, nutrición y gastronomía.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios