No es la primera vez que los vecinos de La Elipa tienen que proteger su pinar. En 2005, las obras de mejora de la M-30 provocaron que los residentes iniciaran una lucha contra una tala de árboles. Esa vez consiguieron avances en el parque aunque en 2018 la poda volvió a planear sobre esta zona verde de la capital, ya que se cortaron "sin previo aviso" decenas de pinos y encinas. Pero el abandono del parque, denuncian los vecinos, se hizo más evidente con Filomena y la Plataforma Salvemos el Pinar de la Elipa elevó sus quejas al Ayuntamiento de Madrid: "Tras la nevada, ningún jardinero municipal pasó por la zona".
La ausencia de mantenimiento en la zona provocó las movilizaciones de los vecinos que reclaman de nuevo este sábado otras mejoras con una manifestación, a las 12.00 horas, en la calle Marqués de Cobera, 49.
Aunque el área de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad ya ha elegido la empresa y el presupuesto con el que llevará a cabo el proyecto de la 'Reforma del Parque Pinar de La Elipa', todo sigue siendo una incógnita para los vecinos de la zona. La Asociación Vecinal La Nueva Elipa, que lleva años reivindicando la necesidad de recuperar, proteger y mejorar este espacio forestal que cuenta con hasta 6.900 árboles, ahora ha visto peligrar su lucha por la posible construcción de un "parque duro", es decir, "uno de esos parques que se están haciendo ahora y que contempla materiales como el hormigón y el cemento, que impiden la filtración del agua".
De hecho, no es la primera vez que los vecinos sufren miedo con el porvenir del espacio natural, ya que desde hace algunos años vienen denunciando la falta de un proyecto firme de mantenimiento. Por ejemplo, cuando Filomena arrasó Madrid, el parque pinar de La Elipa sufrió un deterioro que aún perdura. "Ningún parque se vio tan afectado como se vio este pinar", asegura Conchi, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Vecinal.
"Apenas tenemos un 5 por ciento en reforestación"
Fue Nadia Álvarez Padilla, concejala presidenta del distrito de la Comunidad de Madrid, la que se comprometió a dar a conocer el proyecto a los vecinos. Algo que "no ocurrió", puesto que conocieron las inversiones a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público. "El proyecto tiene puntos con los que estamos de acuerdo porque son demandas que hemos hecho desde hace años", confiesa Conchi. Pero la puesta en práctica les parece un caos: "Apenas tenemos un cinco por ciento (de los dos millones de euros que se destinarán al proyecto) en jardinería, en repoblación forestal, que es de las cosas que más nos molestan. La distribución que han planteado sobresatura un espacio, mientras que el resto se queda abandonado".
Los vecinos temen que las grandes inversiones que se realizarán en este espacio acaparen tan solo la entrada para convertirse en un parque urbano muy bonito, pero poco ecológico: "Sustituirán la tierra por la zahorra (una especie de piedra triturada y compactada que se utiliza para la construcción de pavimentos) y losetas, que a nivel estético pueden parecer más atractivos, pero son donde predominan el hormigón y el cemento, es decir, elementos muy compactos, secos y apelmazados".

Nuevas actuaciones que "ya existían"
Una de las principales quejas de los vecinos es que en el nuevo plan de reforma del pinar aparecen nuevos espacios públicos que ya existían, pero que han sido deteriorados por el tiempo y la falta de mantenimiento: "Proponen una nueva pista de patinaje, como propuesta de nueva creación, pero lo cierto es que ya había una pista de patinaje, hoy abandonada y sin cuidar durante tantísimos años". También había dos pistas de petanca que, "de no haberse mantenido durante todo estos años, cuesta encontrarlas", convirtiéndose en "un terreno apelmazado completamente, lleno de hierbas y en el que las maderas que delimitaban la pista estaban podridas y ocultas en la maleza".
Sin embargo, desde el área de Gobierno aseguran que se crearán nuevos usos, como "la zona de calistenia, crosstrainer, área biosaludable, zona infantil accesible, y una gran zona canina". Esta última está resultando un poco controvertida, ya que la asociación vecinal cree que "es el único elemento que se ha ubicado en el otro extremo, fuera del parque", colindando con la carretera. Sostienen que "es una zona donde hay mucha contaminación acústica por la carretera", y les resulta "curioso" que a los animales, "que son a los que más les afecta los ruidos, los sitúen allí, pudiendo habilitar otras zonas un poco más intermedias y menos expuestas al ruido de la carretera".
"No existe detrás un plan de mantenimiento del parque"
Aunque en los presupuestos fijados en el contrato se incluyen un sinfín de nuevos espacios y la remodelación de los más de 20 caminos, no hay ningún documento real de conservación y mantenimiento para que todas estas actuaciones perduren en el tiempo. "Estamos acostumbrados a lo largo de los años a que se hagan actuaciones puntuales, pero no existe detrás un plan de mantenimiento para el mismo", asegura Conchi, "con lo cual, al cabo de cinco años se habrá deteriorado todo y volveremos a estar en la misma situación".
Se plantarán "casi 300 árboles" y las luminarias serán tipo LED
Fuentes del Área de Gobierno de Medio Ambiente aseguran que el proyecto "contempla la plantación de casi 300 árboles", de los cuales 80 serán pinos de entre 1,5 y 2 metros que se repoblarán "en las zonas más afectadas por la borrasca Filomena". Además, "todas las luminarias que existen en el parque se sustituirán por tipo LED". Eso sí, los nuevos puntos de luz que se instalen irán destinados principalmente a iluminar "el camino accesible principal que recorre el parque", y tan solo "algunas de las zonas estanciales y de uso y los caminos de acceso a las mismas". Esto último también preocupa a la asociación, ya que temen que "al iluminar solo ese camino, entendemos que va a potenciar que los ciclistas o las personas que utilicen patines, se limiten a ir por el camino que está iluminado y no por el carril bici", lo que pondría en peligro la seguridad de los viandantes. "Por tanto, creemos que es mejor una distribución de la iluminación más homogénea", concluye Conchi.
Asimismo, el Ayuntamiento también ha recalcado que "se utilizarán diversos sistemas de drenaje sostenible que favorezcan la infiltración en el propio terreno" y "se utilizará pavimento en casos puntuales y en los que sea necesario". De hecho, el área de Gobierno de Medio Ambiente ha tratado de seleccionar materiales que "favorezcan la infiltración del agua de la lluvia en el terreno", como adoquines permeables, aglomerado asfáltico u hormigón prefabricado para las escaleras. El plan de ejecución de las obras será de nueve meses, contados a partir de la fecha de la firma del Acta de Comprobación de Replanteo.