Farolillos, el olor a parrilla que lo impregna todo, las calles llenas, los abuelos bailando chotis en las plazas o música hasta el amanecer. Madrid ha vivido semanas intensas con la celebración de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma, que hoy concluyen con un programa de citas para cerrar las celebraciones que hacen del distrito Centro una gran verbena.
La ‘trilogía’ festiva llega a su fin. Estos días, los alrededores de La Latina, la plaza de la Paja y la iglesia de la Virgen de la Paloma se ha llenado de música castiza y los chulapos y chulaponas han lucido sus parpusas y mantones. Durante estas fiestas, los madrileños y visitantes venidos de fuera de la capital han disfrutado con danzas folclóricas, zarzuela, competiciones de bailes, música en vivo con La Pegatina o Juan Peña, así como espectáculos infantiles y hasta recorridos gastronómicos en varias tascas de la Cava Baja.

La ciudad, casi vacía, contrasta con las imágenes de calles más castizas llenas de color, aunque, cada vez son más los madrileños que deciden organizarse el mes para exprimir las noches de agosto en las verbenas, como describe con cierto tono melancólico Jonás Trueba en ‘Virgen de agosto’.
Quienes tampoco se perderán el día grande de las fiestas serán los principales líderes políticos de la capital y la región. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, así como los representantes de los grupos políticos de la oposición harán un parón en sus vacaciones y se dejarán ver por la verbena.
Los orígenes de la festividad
La festividad dedicada a la Virgen de La Paloma presenta un origen considerablemente distinto al de las otras dos fiestas. El inicio de esta celebración en el barrio de La Latina se retrotrae al siglo XVIII. A 1787, cuando Isabel Tintero, una mujer devota, halló en la calle a unos niños jugando con un cuadro que portaba la imagen de una virgen. La mujer tomó el objeto y lo restauró para colgarlo en la entrada de su vivienda. Con rapidez se corrió la voz de que la imagen de la virgen era prodigiosa y fueron muchas las mujeres que optaron por llevar a sus hijos recién nacidos para contemplarla. Desde ese instante, se convirtió en la protectora de las embarazadas y de los niños.
Cuentan que las mujeres que pedían un parto sin complicaciones y, en señal de agradecimiento, solían volver para presentar a sus bebés. Tradición que se ha perpetuado hasta nuestros días. Cada sábado se celebra una misa en la cual las mujeres tienen la oportunidad de 'presentar' a su recién nacido ante la Virgen de la Paloma.
Patrona de los Bomberos de Madrid
A la Virgen se le reconoce por su vinculación con el cuerpo de Bomberos de la ciudad. Una leyenda matritense relata un convulso episodio. Hace varios siglos se desató un incendio en la urbe, específicamente en la Plaza Mayor. Los habitantes de Madrid no lograban extinguir las llamas y aquellos con una fuerte fe empezaron a llevar a las diversas vírgenes y santos con la esperanza de recibir su auxilio. No fue hasta que presentaron a la Virgen de la Paloma cuando finalmente consiguieron apagar el fuego.

Otro aspecto curioso acerca de la Virgen de la Paloma es que es la patrona de los bomberos, dado que la leyenda narra que la Plaza Mayor sufrió un incendio de gran envergadura, siendo extremadamente difícil de extinguir, por lo que los habitantes de Madrid recurrieron a todas las imágenes de la Virgen para solicitar su auxilio. No fue hasta que llevaron el cuadro de la Virgen de la Paloma cuando finalmente se logró sofocar el incendio. Más allá de leyendas, los madrileños, creyentes o no, han hecho de las fiestas de La Paloma ya una cita clave en el calendario.
Último día cargado de eventos
Este martes 15 de agosto, el ‘día grande’ de las fiestas se iniciará con la ofrenda de flores a la Virgen de La Paloma, a las 12.30 horas, en la fachada del Colegio La Salle-La Paloma. Como antesala de la misa que se celebrará en la Iglesia San Pedro el Real, allí a las 14.15 horas, se llevará a cabo el descenso del cuadro de la Virgen por un grupo del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.
A las 13:00 horas se celebrará también el ‘Entremés castizo Ven a bailar con nosotros’ en la plaza de la Paja. En los Jardines de las Vistillas, las familias podrán disfrutar música infantil y juegos tradicionales y pintas caras a las 19:30 horas. A las 20:00 horas dará inicio la tradicional procesión de la Virgen de la Paloma, que parte desde la iglesia que acoge su retrato, recorriendo las principales calles del barrio.
La traca final tendrá lugar en la plaza de la Paja. También a las 20:00 horas habrá un espectáculo de chotis infantil y cuando llegue la noche, será el turno del Dj Paquito. A medianoche se celebrará en el mismo lugar la tradicional salve a la Virgen de la Paloma. La fiesta concluirá con más música a cargo del Dj.