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Auxiliar del Servicio de Atención Domiciliaria que presta Clece en Madrid.
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Auxiliar del Servicio de Atención Domiciliaria que presta Clece en Madrid. (Foto: Clece )

Comienza la vacunación del Servicio a Domicilio de Madrid: “Los usuarios merecen esta tranquilidad”

miércoles 03 de marzo de 2021, 07:56h

Más de 2.100 auxiliares del Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) del Ayuntamiento de Madrid, gestionado por Clece en ocho distritos de Madrid, han sido citadas para recibir la primera dosis de la vacuna contra la Covid-19. La fase inicial de la inmunización arranca este martes y se completará en el plazo de una semana, mientras la segunda dosis se prevé para el próximo mes de junio.

El comienzo de la vacunación ha supuesto “la euforia total” en la plantilla, tan preocupada por ofrecer seguridad total a sus usuarios como por su propio blindaje ante el virus. “Más que por mí, estoy contenta por ellos, que lo han pasado bastante mal durante la pandemia y se merecen tener esta tranquilidad”, sostiene la trabajadora Almudena García. “Para ellas los usuarios son como su familia”, agrega Elena Mateos, gerente del SAD. Garantizar la máxima seguridad a los usuarios es prioridad absoluta.

Tras nueve años gestionando varias zonas del SAD madrileño, Clece ha demostrado prestar un servicio de calidad y que ha mantenido durante la crisis sanitaria. De hecho, durante la pandemia y en los meses del confinamiento general, las auxiliares del SAD de Madrid han desempeñado un trabajo esencial atendiendo a todos los usuarios, en especial aquellos que daban positivo en la Covid-19 y que necesitaban un refuerzo especial para superar la enfermedad.

Más de 20.000 personas mayores son atendidas por Clece en la ciudad de Madrid, la mayoría de ellos de manera presencial y otros por vía telefónica. Estos últimos se corresponde con quienes han suspendido el servicio in situ por miedo a contagios. La vacuna podría suponer la vuelta de las auxiliares a sus casas y, con ello, el apoyo y la ayuda que estos les aportan.

“Algunos tienen pánico a que entre alguien en sus domicilios, pero seguimos haciendo llamadas de seguimiento para ver cómo se encuentran”, expone Mateos. La reactivación del servicio presencial es primordial, pues el personal de Clece no solo ayuda a los ancianos en tareas como el aseo o la compra, sino que también “avisa de posibles empeoramientos de salud e incluso ha dado la voz de alarma en casos de vulnerabilidad". Gracias a ellos, indica la directora del SAD, “no han quedado abandonados” durante la crisis sanitaria.

El Servicio de Atención a Domicilio resulta indispensable para muchas familias. María Vaquero lo contrató hace varios años, pero lo mantuvo suspendido “por precaución” entre marzo y mayo, relata su hijo Julián. Pasados los meses más complejos de la pandemia, reactivaron la prestación. “Vivo con mi madre, pero necesito ayuda cuando salgo a trabajar, sobre todo para que la saquen a andar y la acompañen a las citas médicas”, cuenta el hombre. “Que la auxiliar se vacune nos da mucha más confianza”, afirma.

Vacunación sin renunciar a la prevención

Por ello, desde Clece vienen reivindicando la importancia de vacunar a las auxiliares, que ofrecen a los mayores “un servicio de calidad, con un trato muy humano” a la par que permiten a estos permanecer en la comodidad de su casa. “Entiendo que, por razones obvias, las vacunas se pusieran primero a los sanitarios”, apunta Almudena García. No obstante, reclama que los auxiliares también se encuentran en primera línea y se exponen a riesgo de infección.

Misma opinión manifiesta su compañera Carmen Teresa Tacuri. “Estamos con gente muy mayor, en mi caso casi todos de 80 años para arriba, los lavamos, les damos de comer y vamos con ellos a los hospitales, así que por eso la vacunación tenía que llegar rápido”, expone. Cada día atiende a cuatro o cinco usuarios distintos, que sufren patologías como Alzhéimer, Parkinson o demencia senil, y recibir la primera dosis este martes le genera “mucha tranquilidad”.

Por su parte, Almudena García se muestra entusiasmada con la inoculación de la vacuna, que sus pacientes también “están deseando”, pero reconoce que ejerce su profesión “tranquila”. “Hemos tomado muchas precauciones y así seguiremos”, asevera. La auxiliar cuenta que, “aunque los primeros días –de marzo de 2020- fueron un poco estresantes”, después no ha pasado miedo. “Clece nos ha dado cursos de riesgos laborales, de cómo ponernos los EPIs y de cómo actuar en caso de tener usuarios con Covid”, explica.

Asimismo, los trabajadores del SAD se someten a test para descartar contagios con asiduidad. “Hace 15 días me hicieron el último y no he pasado el virus”, se congratula García. La gerente, Elena Mateos, incide sobre los estrictos protocolos de seguridad articulados: “Hemos adoptado infinidad de medios para garantizar un servicio seguro, proporcionando mascarillas FFP2 e hidrogel, y cuando un usuario es un posible positivo les dotamos de todos los EPIs necesarios (gafas, pantallas, buzos..etc) para dar un servicio 100% seguro para usuario y auxiliar”.
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