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El cedro del Himalaya y la secuoya roja
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(Foto: Mila Checarelli)

El cedro del Himalaya y la secuoya roja, majestuosos árboles singulares del Real Jardín Botánico

viernes 05 de marzo de 2021, 17:23h
El Real Jardín Botánico (RJB) nos muestra el maravilloso mundo de la biodiversidad vegetal. Conserva y nos enseña todo tipo de flora de distintas partes del mundo, algunas especies en peligro de extinción y otras muy apreciadas por su singularidad. Te invitamos a dar un paseo por este refugio de la naturaleza donde la vegetación parece cobrar vida, creando un espacio de belleza y armonía, que sólo la naturaleza es capaz de conseguir.

Mención especial son los árboles singulares y conviene recordar que en 1992 se aprueba el Catálogo Regional de especies amenazadas de Fauna y Flora silvestres y se crea la categoría de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid (art. 2 del Decreto 18/1992, de 26 de marzo, del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid) donde se definen como Árboles Singulares: “los ejemplares de flora que por características extraordinarias, por su rareza, excelencia de porte, edad, tamaño, significado histórico, cultural o científica, constituyen un patrimonio merecedor de especial protección por parte de la Administración”.

Hoy nuestro recorrido te mostrará el cedro del Himalaya y la secuoya roja. Ven con nosotros…

Cedro del Himalaya. Cedrus deodara. Familia Pinaceae

El ejemplar del RJB se introduce en la primera mitad del siglo XIX, tiene un diámetro de 1,02 m. y una altura de 27 m. El cedro del Himalaya también es conocido como Cedro llorón. Se encuentra ubicado en la terraza de las Escuelas Botánicas en la sección Gimnospermae.

Es una especie perteneciente a la familia Pinaceae, originario del Himalaya, nativa de las montañas de Karakorum (Afganistán, Pakistán y norte de la India), sudoeste del Tíbet y oeste de Nepal, donde forma bosques entre los 2000 y 3000 m de altitud. El cedro del Himalaya es un árbol majestuoso y señorial. En su hábitat puede alcanzar los 70 m. de altura y 3 m. de diámetro del tronco en la base. Es un árbol muy longevo, puede vivir hasta 1000 años.

Árbol de tronco recto y porte piramidal, ramas horizontales de color marrón amarillento, algo colgantes en los extremos y ramillas péndulas que le dan un aspecto muy característico y que le ha valido el sobrenombre de cedro llorón, a veces las ramas inferiores descansan en el suelo. La corteza se presenta lisa y de color grisáceo en la juventud y agrietada y escamosa de color pardo oscuro en la madurez.

Las hojas son perennes de forma acicular, de 2,5 - 5 cm., de longitud, blandas y flexibles de color verde brillante o verde-azulado. Se presentan solitarias sobre las ramillas largas (macroblastos) o muy agrupadas en fascículos en ramitas muy cortas (braquiblastos). Las hojas se renuevan constantemente; suelen tener una vida de dos a cuatro años.

Especie monoica (sexos separados en el mismo árbol). Los masculinos nacen erguidos en el centro de las rosetas de hojas, son cilíndricos, de 3 a 5 cm. de color amarillento. Los femeninos, maduros o piñas, tienen un tamaño de 7-13 cm de longitud y 5-9 cm de ancho, erectos, ovoides con forma de tonel con escamas caducas al madurar y dispuestos a pares o solitarios; nacen en el centro de las rosetas, con preferencia en las ramas superiores, de color verde violáceo.

En el interior de las escamas se encuentran las semillas aladas, de 17 mm largo por 6 mm ancho. Estas piñas se abren con la humedad y terminan por separarse durante la dispersión de los cerca de 100 piñones alados que llevan en su interior. Maduran en otoño del segundo año.

Su madera es de color amarillento, y los aceites que contiene la conservan y la hacen muy duradera, casi incorruptible. Es muy aromática y resinosa, de ella se extrae esencias muy utilizadas en cosmética y aromaterapia, por sus aplicaciones en la elaboración de perfumes, jabones, cremas, tónicos, ambientadores domésticos, ceras y barnices para pisos e insecticidas. Se talla con facilidad y en la antigüedad debido a su resistencia a la putrefacción y a su aroma, se usó para la fabricación de ídolos, muebles y objetos sagrados. En Egipto era habitual en la fabricación de sarcófagos. Es usada también en ebanistería y en construcción. En Europa esta especie se cultiva para la ornamentación de jardines y paseos.

Curiosidades del Cedro

La palabra cedro viene del latín “cedrus”, que a su vez proviene del griego “kedros”, expresión con la que también se llamaba al enebro. Su nombre específico, deodara, procede del sánscrito antiguo “devadara”, que significa “árbol de los dioses” o “árbol dedicado a Dios”, nombre que se debe a la veneración y devoción que se le profesaba por la majestuosidad de su porte e incorruptibilidad de su madera, fabricando con ella objetos sagrados y adornos y tallas religiosas.

El cedro del Himalaya es el árbol nacional de Pakistán.

Piña del cedro del Himalaya

Secuoya Roja. Sequoia sempervirens. Familia Cupressaceae

El RJB cultiva esta especie desde finales del siglo XIX, tiene un diámetro de 1,21 m. y una altura de 23 m. Su edad aproximada se estima entre 100 y 120 años. Este majestuoso ejemplar se caracteriza por presentar tres ramas principales que nacen a escasos centímetros del suelo. Es conocida popularmente como secuoya roja​ o secuoya de California. La sequoia roja se encuentra ubicado en la terraza de las Escuelas Botánicas en la sección Gimnospermae.

Árbol perennifolio, de crecimiento rápido considerado como el gigante del mundo vegetal por las dimensiones que alcanzan sus ejemplares, se han encontrado algunos de 120 m. y 8 m. de diámetro en la base. Es además una especie muy longeva, con algunos ejemplares que han sobrepasado los 3000 años. Su distribución natural está restringida a las zonas boscosas de la costa occidental del Pacifico estadounidense, desde el sur de Oregón hasta el centro de California.

El nombre con el que son conocidas estas coníferas les viene dado en homenaje al jefe cheroqui llamado “Sequoyah”, si bien es una realidad que los cheroqui y su confederación habitaban en el centro-este de América del Norte y nunca en los lugares donde crecen estos árboles.

La primera descripción científica de la Sequoia roja, se debe al botánico checo Tadeas Haenke, científico a bordo de la expedición Malaspina en 1791.

Presenta un tronco recto, cilíndrico, con ramas horizontales ligeramente curvadas hacia abajo, su corteza es muy gruesa, suave y acolchada, de un brillante color pardo rojizo que se va oscureciendo con el paso de los años. Sus hojas aciculares, aplanadas y dísticas (están agrupadas en dos hileras opuestas), de tamaño variable, de unos 20 mm. de longitud, si bien esta medida varía en función de la altura y exposición al sol de las hojas largas. Son de color verde oscuro en la parte superior (haz) y en la parte inferior (envés) poseen dos bandas con estomas blanco azulados.

Son árboles monoicos (sexos separados en el mismo árbol), presentan conos de fructificación similares a pequeñas piñas. Los masculinos son ovoides, escamosas y de tonalidad amarillenta y los femeninos son terminales y dan lugar a unas piñas ovoides de unos 2 cm. de diámetro.

Los conos miden de 15-32 mm de largo y tienen de 15-25 escamas dispuestas en espiral; cada escama de estos conos contiene de 3 a 7 semillas con dos alas de 1 mm. Estas semillas son liberadas cuando las escamas maduran y se abren al secarse. Florece a finales del invierno y las piñas maduran en otoño.

Su madera, de calidad relativa, permite obtener piezas de gran tamaño. Fue explotada abusivamente en el siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX; la madera de la sequoia es clara, de albura parda rojiza, de textura fina y fibra recta, ligera y duradera y se trabaja en ebanistería, carpintería y construcción, haciendo postes y traviesas para forjados, tabiquería, e incluso piezas de gran tamaño, como vigas y pilares; en la actualidad su explotación está limitada por las leyes, ya que la mayor parte de sus poblaciones están en espacios naturales protegidos.

Curiosidades de la Secuoya

La longevidad de estos árboles comienza por las peculiaridades de sus gruesas cortezas, ricas en taninos, y con un follaje que empieza al ras del suelo, que les proporcionan una excelente protección contra el fuego y contra los insectos. La secuoya costera más vieja conocida tiene alrededor de 2200 años; muchas otras en zonas silvestres pasan los 600 años.

Fue introducida en Europa en la primera mitad del siglo XIX y hoy en día puebla la gran mayoría de parques europeos por su alto valor ornamental.

En España son muy conocidas las secuoyas de la provincia de Granada (Puebla de Don Fadrique-Cortijo de la Losa) porque fueron un regalo del duque de Wellington al Marqués de Corvera en la segunda mitad del siglo XIX.

En Cantabria disfrutan de un singular bosquete de Secuoyas, declarado monumento natural en 2003 (Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón). Plantadas a finales de los años 1940, presentan un aspecto singular por las dimensiones de los pies y por la densidad de la masa arbórea que provocan que apenas llegue luz al suelo.

En Galicia, para conmemorar el V Centenario del Descubrimiento de América, se plantaron 500 ejemplare de sequoyas rojas en el municipio de Poio cerca del Monte Castrove​.

La secuoya más alta del planeta, se llama Hiperion y es el nombre que Chris Atkins y Michael Taylor, dos excursionistas, han dado al árbol que ahora es el ser vivo más alto del mundo: una secuoya roja que mide 115,55 m de altura y está localizada en el Parque Nacional Redwood al Norte de San Francisco (California). Hyperion fue coronada como el árbol más alto del planeta el 8 de septiembre de 2006.

Pie frondoso de la secuoya

Walt Whitman en “Hojas de hierba”

“Nosotros también nos elevamos deslumbrantes y tremendos como el sol”

“La hojita más pequeña de hierba nos enseña que la muerte no existe; que si alguna vez existió, fue sólo para producir la vida”

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