Madrid Orgullo (MADO) 2026 ha presentado este miércoles una nueva edición marcada por un contexto internacional de incertidumbre, la reducción de su presupuesto y una llamada a convertir la manifestación estatal del próximo 4 de julio en una movilización de toda la ciudadanía para defender los derechos y las libertades conquistadas por el colectivo LGTBI+. Bajo el lema 'Orgullo, disidencia y resistencia', organizadores, representantes institucionales y activistas han coincidido en señalar que el Orgullo continúa siendo una celebración, pero sobre todo una herramienta de reivindicación frente al aumento de los discursos de odio y las políticas que amenazan la igualdad.
La presentación, celebrada en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, ha reunido a responsables de Aegal, Cogam, la Federación Estatal LGTBI+, representantes del Ayuntamiento de Madrid y de la iniciativa España en Libertad 50 años, además de patrocinadores, artistas y entidades colaboradoras. Durante el acto,el coordinador general del MADO, Juan Carlos Alonso, ha querido reconocer el compromiso de los participantes en una edición especialmente complicada. "El contexto internacional nos ha obligado a hacer grandes reducciones y reestructuraciones”, ha destacado refiriéndose al ámbito europeo.
"En sólo dos años las agresiones se han triplicado"
“Esto no es un festival. Esto es una celebración, una reivindicación, pase lo que pase y pese a quien le pese", ha afirmado Alonso. Ese mensaje ha sido desarrollado posteriormente al presentar el concepto de ‘Orgullo ciudadano’, inspirado en Pedro Zerolo. El responsable de la organización ha explicado que durante los últimos doce meses se ha trabajado en un lema que sirviera para movilizar a la sociedad "cuando más cansados estábamos, cuando las dificultades parecían mayores", recuperando la idea de convertir la celebración del Orgullo en "un acto protagonizado por toda la ciudadanía con la conquista, celebración y defensa de los derechos civiles".
En ese sentido, ha advertido del "retroceso en derechos civiles", del "incremento de los discursos de odio y de delitos de odio" y del aumento de "políticas extremistas y excluyentes", así como de la reducción o cancelación de programas de diversidad, equidad e inclusión en algunas empresas como consecuencia de la presión ejercida por las políticas impulsadas por la administración estadounidense.
La presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, Paula Iglesias, ha centrado su intervención en el contexto social y político que rodea esta edición. La portavoz ha recordado que "salir es más urgente que nunca" por el avance de discursos reaccionarios y por el aumento de la violencia contra el colectivo. "En sólo dos años las agresiones se han triplicado", ha afirmado, denunciando que existe "una ofensiva organizada contra nuestros derechos" que "cuestiona la igualdad" y "está normalizando el odio que luego se traduce en exclusión, en discriminación y en violencia".
Durante su intervención también ha reivindicado los derechos de las personas intersexuales, denunciando las intervenciones no consentidas y los intentos de corrección, así como el reconocimiento de las personas no binarias. "Negar su existencia no va a hacer que desaparezcan, pero reconocerla va a hacer su vida diaria más sencilla", ha señalado, insistiendo en que ninguna identidad debe quedar fuera de la ley ni de la vida pública.
La presidenta de la Federación ha concluido su discurso llamando a participar en la manifestación del 4 de julio y reivindicando la bandera arcoíris como un símbolo de igualdad. "El arco iris no da miedo, es un símbolo de igualdad, de diversidad, de esperanza y de lucha por un mundo mejor para todas", ha afirmado antes de asegurar que el colectivo volverá a salir a las calles para "celebrar nuestra existencia, que es el mayor acto de revolución".
"El Orgullo de Madrid, el mejor Orgullo del mundo, merecía más”
Por su parte, la comisionada de España en Libertad 50 años, Carmina Gustrán, ha vinculado la historia del movimiento LGTBI+ con la recuperación de las libertades democráticas en España. "La historia de la recuperación de las libertades en este país y la historia del movimiento LGTBI+ son en buena medida la misma historia", ha afirmado, recordando que el Orgullo nació como una protesta antes de convertirse en una celebración reconocida internacionalmente. Gustrán ha recordado las primeras manifestaciones celebradas a finales de los años setenta y ha reivindicado la memoria de personas represaliadas como Esmeralda la Francesa, señalando que "detrás de cada color de la bandera hay nombres, hay rostros y hay vidas".
Críticas al cartel del Orgullo
La representación institucional ha correspondido al delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid, José Fernández, quien ha reiterado el compromiso del Consistorio con el Orgullo y ha asegurado que la diversidad "no es una opción política ni una concesión, es un derecho inalienable". Fernández ha defendido que el Orgullo forme parte del calendario institucional de la ciudad y ha insistido en que "hay que reivindicar el Día del Orgullo y el día de defender nuestros derechos".
El delegado ha reconocido que la sociedad atraviesa "un momento de profunda reflexión" y ha advertido de que existen circunstancias que "nos pueden retrotraer a situaciones del pasado", por lo que ha considerado imprescindible movilizar a la ciudadanía frente a los discursos excluyentes. "En Madrid se celebra el Orgullo porque Madrid es diversa", ha afirmado, destacando además la implicación de la Policía Municipal y del resto de servicios públicos para garantizar el desarrollo de una celebración que volverá a convertir a la capital en uno de los principales referentes internacionales de la defensa de la igualdad y la diversidad.
Por el contrario, el presidente del Cogam, Ronny de la Cruz, ha animado a la ciudadanía a participar en las celebraciones de las fiestas saliendo a las calles. Sin embargo, ha mostrado su desacuerdo con la cartelería utilizada por el Ayuntamiento de Madrid para conmemorar el Orgullo. “Lamentamos por donde ha ido este año. Discrepamos en muchas cosas. El Orgullo de Madrid, el mejor Orgullo del mundo, merecía más”, ha denunciado.