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El granado, un árbol singular del Botánico que es historia viva de España
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(Foto: José Brías)

El granado, un árbol singular del Botánico que es historia viva de España

Por Concepción Carazo / José Brías
miércoles 30 de junio de 2021, 17:00h

Hoy nuestro recorrido se centra en un árbol singular que se encuentra en la Terraza de los Cuadros, frente a la Puerta de Murillo que da paso a los cuadros con plantas ornamentales: el granado. Vamos a acercarte un árbol de pequeño porte que representa el árbol de la ciencia. Muy vinculado a la historia de España y muy apreciado desde la antigüedad. Es el anagrama del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El granado. Punica granatum

El Árbol Singular del Real Jardín Botánico (RJB) tiene un diámetro de 0,37 m., una altura de 4 m. y su edad aproximada es de 70 a 80 años.

Punica granatum, conocido como granado, presenta muchos otros nombres según la región donde se localice porque es un árbol que se encuentra en gran parte de la península especialmente en el este y en el sur y también alcanza las Islas Baleares y las Islas Canarias: Agrauz, agrios, albar, almegranas, alvarés, balaustia, balaustra, balaustria, balaustrias, balustia, cagines, de pasa, de piñón tierno, engranao, granada, granada agria, granada agria colorada, granada agridulce, granada albar, granada cagina, granada de viuda, granada diente de perro, granada dulce, granada dulce sin piñón, granada fina, granada frailera, granada herreña, granada miniatura, granada mollar sin hueso, granada silvestre, granada ácida, granadas, granado, granado agrio, granado borde, granado bravío, granado común, granado loco, granado silvestre, granao, graná, granás, magrano, manglanera, manglano, mangranero, mengranera, mengranero, migraña, milgrano, minglanera, mingranera, mingrano, mollar, piñonenca, román.

El granado es un árbol frutal y ornamental que ha sido cultivado en el área mediterránea desde la Antigüedad; su nombre genéricoPunica”, proviene del latín “punicum” y alude a los fenicios que fueron los primeros que los comercializaron e impulsaron sus cultivos. Y el nombre científico de la especie “granatum” deriva del adjetivo latino “grantum” (“con abundantes granos”). Plinio el Viejo nos cuenta en su Naturalis historia” que el granado debe su nombre a la ciudad de Cartago, donde había árboles que daban una singular manzana llamada Púnica: “En África, en los alrededores de Cartago, existe la manzana púnica que algunos llaman granatum”. En el año 1753 Punica granatum fue descrita por Carlos Linneo y publicado en Species Plantarum”. Incluida en la familia de las punicáceas (Punicaceae) aunque en la actualidad y fruto de una revisión filogenética, se incluye dentro de la familia de las litráceas (Lythraceae).

Especie originaria de la región del Turán (antigua región del Asia central), hoy ocuparía los territorios que recorren desde Irán hasta el Himalaya. Se empezó a cultivar en la India central y meridional a partir del siglo I d.C. Después se extendió el cultivo de este árbol frutal por el Cáucaso, en Armenia y Azerbaiyán, por Irán y Afganistán, también por Turquía e Israel, junto con las zonas más secas del sudeste asiático como China, Malasia y la India occidental, llegando al África tropical y Australia. En toda la cuenca mediterránea se encuentra naturalizada la especie desde la antigüedad y fue introducida en el continente americano por los colonizadores españoles en 1769; hoy se cultiva intensivamente en México, California y Arizona y en general en todas las áreas templadas y subtropicales.

En la península ibérica fue introducida por los árabes, adaptándose especialmente en el reino nazarí de Granada (que le debe su nombre). Se encuentra dispersa, especialmente por el este y el sur y alcanza las Islas Baleares y también las Islas Canarias, donde crece de forma casi espontanea en terrenos elevados con declives (ribazos), cunetas, cercanías de los ríos y en ocasiones formando setos desde el nivel del mar hasta los 1100 metros de altitud.

Se adapta a todo tipo de suelo, mientras estén sueltos y bien drenados; es bastante tolerante a la sequía y a las bajas temperaturas, siempre que no sean fuertes heladas.

El granado es un arbusto o pequeño árbol de 3-5 m de altura, con una copa extendida, muy ramificado y de hoja caduca (árbol caducifolio).

Tronco recto, a veces múltiple, con la corteza resquebrajada de color pardo grisáceo y ramas opuestas, patentes, a veces péndulas y las ramas jóvenes delgadas, angulosas, tetrágonas (ramillas con formas cuadradas), glabras (ramillas desprovistas de pelos y glándulas) y espinosas en los extremos.

Las hojas son caducas, simples, por su disposición en el tallo opuestas o subopuestas, o bien reunidas formando fascículos; de forma entre lanceoladas y oblongas (base atenuada, margen entero y ápice obtuso o redondeado); subcoriáceas (de textura algo gruesa y tacto similar al cuero); glabras (no tienen pelos), lustrosas por el haz, de color inicialmente cobrizo pasan a verde brillante hasta obtener una tonalidad amarillenta durante el otoño; se juntan al tallo mediante un corto pecíolo.

El granado florece en primavera. Flores solitarias, o en grupos de 2-3 dispuestas sobre las extremidades de las ramillas, bisexuales, de color rojo brillante, muy vistosas, de 3 a 4 cm de diámetro y muy gruesas en la base. El cáliz es de forma acampanada, coriáceo, glabro, grueso, persistente, de color granate brillante y segmentos triangulares soldados; la corola tiene 5-7 pétalos de color rojo intenso, son obovados, corrugados y caedizos. El androceo tiene numerosos estambres de filamentos largos, rojizos con anteras amarillas. El gineceo tiene ovario pluricarpelar ínfero, totalmente soldado al hipanto, con el estilo filiforme y el estigma capitado.

El fruto es una baya coriácea, esférica, lisa, llamada balausta de 5-12 cm de diámetro, rojiza o amarillo-rojiza, coronada por los restos de los segmentos del cáliz; con el endocarpo membranoso y amarillento que separa a las abundantes semillas (alrededor de 613), que son carnosas, jugosas, translucidas, angulosas, de color granate. Las semillas, maduras y frescas, son dulces y comestibles. La dispersión de las semillas es realizada en buena parte por las aves y otros animales (endozoocoría), las “pepitas” que contienen el embrión no son digeribles y se reparten con las heces.

Usos del GRANADO

El Granado se cultiva principalmente como árbol frutal y también por sus propiedades medicinales. Además es muy apreciado por sus cualidades ornamentales. La granada es una fruta cultivada desde la antigüedad en distintas partes del mundo. La fruta tiene numerosos beneficios para la humanidad, entre ellos el hecho de tener propiedades antioxidantes y ser una buena fuente de vitamina E, A, C y ácido fólico.

Debido a sus múltiples beneficios, la fruta ha experimentado una creciente demanda global lo que ha llevado consigo un aumento de la producción en diferentes partes del mundo. En la última década, las estadísticas globales indican que el comercio mundial de la granada casi se ha triplicado. Los principales países productores de granada fresca son Irán, EEUU, China, India, Israel, Egipto, España, Turquía, Afganistán, Perú, Chile y Argentina. Irán y EEUU son los principales exportadores y China e India destinan la mayor parte de su producción al consumo local. España es el principal país productor de Europa. Más del 75% de la producción española de granadas se concentra en el levante siendo Elche y las poblaciones cercanas donde en cada campaña se recogen alrededor de 50.000 toneladas. La variedad estrella de la zona es la "mollar de Elche” que destaca por su dulzor particular, sus pepitas blandas y tener un color exterior que puede oscilar desde el crema al rojo intenso en función de la exposición que ha tenido la fruta en el árbol. Desde el año 2016 tiene Denominación de Origen Protegida que ampara a 40 municipios de las comarcas alicantinas del Campo de Alicante, Bajo Vinalopó y Vega Baja del Segura. Esta variedad autóctona está considerada, en la actualidad, como una de las mejores y más valoradas granadas del mundo.

El granado tiene muchos usos medicinales. En la actualidad, es una de las llamadas “superfrutas” por los compuestos químicos de acción positiva que posee. Podemos beneficiarnos de su corteza muy rica en taninos, alcaloides y oxocalato cálcico. Al ser rica en taninos es astringente (antidiarreica), cicatrizante y antiséptica (se utiliza para tratar la gingivitis y las llagas de las encías) y también se usa para el tratamiento de la dermatitis y prurito (mitiga y calma los picores). Tiene propiedades antihelmíticas (antiparasitarias), especialmente útil para expulsar la tenia.

La flor del granado posee propiedades astringentes, antisépticas y antiinflamatorias.

La granada es rica en fibra y en taninos, tiene bajo contenido en calorías e índice glucémico por lo que se utiliza mucho en dietas de adelgazamiento. Al ser una fruta diurética, ayuda a eliminar líquidos y es recomendable en los casos de hipertensión y ácido úrico. También contiene gran cantidad de potasio, calcio, fósforo, magnesio y zinc, vitaminas A, C, E y ácido fólico, convirtiéndose en un excelente nutriente. En cosmética se usa por su alto poder antioxidante que hace que sea beneficiosa para la piel al combatir el envejecimiento de las células. De igual forma el zumo de la granada, contiene fibra y una alta concentración de vitamina C (antioxidante), que nos ayuda a mantener los tejidos sanos y jóvenes. En la actualidad hay trabajos de investigación que sugieren que el consumo de granadas puede tener efectos muy saludables para el sistema cardiovascular y la prevención de ciertos tipos de cáncer.

El aceite de la granada es muy rico en ácidos grasos y se extrae exprimiendo sus semillas. Tiene propiedades antiinflamatorias y estrogénicas, permite aliviar dolores musculares y de tipo nervioso y ayudan a tratar las alteraciones y el dolor de la menstruación. Además se usa para tratar irritaciones, dermatitis y picores porque nutre, fortalece y regenera la piel.

El extracto de la granada es rico en compuestos altamente antioxidantes y antienvejecimiento. Su consumo ayuda a tratar el daño causado por el estrés oxidativo, favoreciendo la regeneración celular. Se utiliza mucho en el sector de la cosmética para hacer protectores solares y productos regeneradores de la piel y del cabello. Igualmente es válido para la prevención y el tratamiento de trastornos funcionales urológicos y de próstata, como la disfunción eréctil.


Curiosidades del GRANADO

Este árbol es originario de la región del Turán que abarca desde Irán hasta el norte de la cordillera Himalaya en la India y fue cultivado y naturalizado en toda la región del Mediterráneo incluida Armenia desde la Antigüedad. Desde hace al menos 5000 años en Asia occidental y en el Norte de África se tienen referencias del cultivo de la granada. Gracias al estudio de pinturas murales y bajorrelieves sabemos el tipo de plantas que se cultivaban en los jardines colgantes de Babilonia y en algunos palacios de Egipto: duraznos, granados, higueras, palmeras datileras, sicomoros, y tarayes, alternados con parterres. Los antiguos egipcios preparaban con su jugo un vino ligero con sabor a frambuesa; además lo utilizaban como alimento, con fines medicinales y con fines mortuorios: los egipcios eran enterrados con granadas. Los babilonios antes de las batallas masticaban los granos de la granada porque creían que les hacía invencibles.

El crecimiento de las rutas comerciales impulsó el comercio de la granada. En las zonas desérticas le hizo ser una fruta muy apreciada por sus cualidades, piel gruesa y coriácea, que impedían la desecación y permitían que las caravanas pudieran transportarla a grandes distancias (Grecia y Macedonia) conservando sus apreciadas propiedades.

Para la cultura griega la granada, por tener gran cantidad de pepitas, era considerada un símbolo de vida, fertilidad, fecundidad, prosperidad y se consideraba un atributo de Hera, Deméter y Afrodita. En la mitología griega se atribuye a Afrodita, diosa griega del amor y de la belleza, la aparición de este árbol sobre la faz de la tierra, mientras que el dios del Inframundo Hades, le ofreció su fruto a la bella Perséfone para seducirla. La ingestión de semillas de granada causaba que Perséfone volviese todos los años al Inframundo junto a Hades.

Los romanos conocieron la granada gracias al comercio con los fenicios que la trajeron a Roma desde Fenicia y desde Cartago, de ahí su nombre de Punica. En la cultura romana la granada, al igual que en la cultura griega, se asociaba a la fecundidad y a la fertilidad. En Roma era habitual que al casarse las novias llevasen un tocado de ramas de granado en el pelo.

En hebreo, la palabra usada para referirse a la granada es rimón. Para el pueblo judío, muchos fueron los usos que dieron a la granada. En Egipto, en tiempos de la esclavitud, como alimento reparador después de las inacabables jornadas de trabajo. Aparece mencionada en numerosas ocasiones en la Biblia (en el Antiguo Israel era uno de los siete frutos bíblicos). Después ya en Israel fue utilizada para hacer ofrendas en el templo a las autoridades religiosas (diezmos). La granada fue considerada durante siglos un símbolo de amor y fecundidad, se convirtió en el regalo favorito de las bodas; se asociaba las numerosas semillas de la granada con la fecundidad, la descendencia de la familia y la continuidad de las tradiciones. En la cultura judía la granada es casi una fruta sagrada símbolo de la concordia y estabilidad. Alimento obligatorio en las mesas judías cuando celebran el Rosh Hashana o Año Nuevo.

Es curioso que la granada tiene 613 semillas en su interior, exactamente el mismo número de Mitzvot (Normas) que hay en la Torá. Para la cultura judía esto tiene un gran significado igual que la disposición/agrupación de los granos. Los sefardíes la vinculan con la unión de su pueblo y por eso en este día tan importante uno de los deseos que se suele pedir es poder cumplir estos 613 mandamientos gracias a la unión y la hermandad de sus familiares y amigos, como la unión de las semillas de la propia granada. Así podrán cumplir con las normas de la Torá.

En el Islam se considera al granado el fruto dorado de uno de los árboles del Paraíso, conforme a referencias del Corán y de las tradiciones del profeta Mahoma. El Corán dice que su fruto purga de odio y de envidia. Son los bereberes y/o árabes quienes la difundieron por todo el Mediterráneo como bebida refrescante y trajeron la fruta a Europa. En particular los omeyas son quienes la introducen en el Reino Nazarí de Granada en la Edad Media, ciudad y provincia que deben su nombre al fruto. Desde 1492 una granada forma parte del escudo de España.

Para la cultura cristiana, la granada es el símbolo de la fecundidad, la pasión y la resurrección vinculando los numerosos efectos de las perfecciones divinas con sus muchas semillas. Está presente en las vestiduras de los sacerdotes para los oficios religiosos. Algunas pinturas de temática religiosa de los universales Fray Angélico o Sandro Botticelli utilizan el tema de la granada o de su fruto (Virgen de la granada). En muchas pinturas que el Niño Jesús tenga en su mano una granada es un símbolo de su posterior pasión y resurrección. Y cuando está en manos de la Virgen María es un símbolo que representa la castidad.

En la iconografía cristiana es una alegoría del martirio. Se vincula el martirio fructífero, como el fruto de la granada y sus numerosas semillas, y su dura piel como símbolo de la propia Iglesia que acoge y protege bajo su manto a numerosas naciones.

En la francmasonería, la unión de las semillas de la granada representa la unión universal de los masones.

En China, la granada se asocia a la fertilidad. A los recién casados se les ofrece una granada para que tengan una descendencia numerosa y por su color rojo se relaciona con la prosperidad pues en la tradición china este color es considerado como de la buena fortuna.

Aunque el granado no es una especie nativa del Japón, se cultiva abundantemente en este país. Se utiliza ampliamente en el cultivo de bonsáis, por la belleza de sus hermosas flores y por las formas retorcidas que van adoptando los troncos al ir envejeciendo. Para los budistas la granada protege de los malos augurios.

El GRANADO en la literatura

El Quijote de Miguel de Cervantes

“Verdad es que cuando él tiene hambre parece algo tragón, porque come apriesa y masca a dos carrillos; pero la limpieza la tiene siempre en su punto, y en el tiempo que fue gobernador aprendió a comer a lo melindroso: tanto, que comía con tenedor las uvas y aun los granos de granada”.

Las semillas de la granada de Nathaniel Hawthorne

“… y después de buscar por todo el mundo, el criado del rey Plutón sólo halló una granada, y para colmo de males tan reseca, que era incomestible. […] En cuanto Proserpina vio la granada en la salvilla de oro, conminó al criado a llevársela…”.

La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne

“Finos, iguales y blancos, sus dientes resplandecen entre las sonrisa de sus labios, como gotas de rocío en el seno medio cerrado de una flor de granado”.

Romeo y Julieta de W. Shakespeare

El autor escogió un granado por su simbología para la escena en la que Romeo proclama su amor a Julieta.
JULIETA: “¿Te vas ya? Aún no es de día. Ha sido el ruiseñor y no la alondra el que ha traspasado tu oído medroso. Canta por la noche en aquel granado. Créeme, amor mío; ha sido el ruiseñor”.
(Shakespeare, Romeo y Julieta, Acto III, escena V)
Platero y yo de Juan Ramón Jiménez

“¡Qué hermosa esta granada, Platero! Me la ha mandado Aguedilla, escogida de lo mejor de su arroyo de las Monjas. Ninguna fruta me hace pensar, como ésta, en la frescura del agua que la nutre. Estalla de salud fresca y fuerte. ¿Vamos a comérnosla?. ¡Platero, qué grato gusto amargo y seco el de la difícil piel, dura y agarrada como una raíz a la tierra! Ahora, el primer dulzor, aurora hecha breve rubí, de los granos que se vienen pegados a la piel. Ahora, Platero, el núcleo apretado, sano, completo, con sus velos finos, el exquisito tesoro de amatista comestibles, jugosas y fuertes, como el corazón de no sé qué reina joven. ¡Qué llena está, Platero! Ten come. ¡Qué rica! ¡Con qué fruición se pierden los dientes en la abundante sazón alegre y roja!”


Conviene recordar…

El Real Jardín Botánico de Madrid (RJB) es una enciclopedia viviente abierta a quien quiera descubrir sus tesoros vegetales. Con una colección de más de 5 000 ejemplares, el jardín es un referente para la investigación y el conocimiento de la Botánica, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Conserva y nos enseña todo tipo de flora de distintas partes del mundo, algunas especies en peligro de extinción y otras muy apreciadas por su singularidad. Es un canto a la biodiversidad vegetal.

El RJB se distribuye en tres terrazas escalonadas, plantas de América y del Pacífico, además de plantas europeas y actualmente es un centro fundamental en el estudio, la conservación y protección, la educación, la difusión y la divulgación de la que se encuentra en el Paseo del Prado, junto al Museo del Prado.


Mención especial son los árboles singulares del RJB y conviene recordar que en 1992 se aprueba el Catálogo Regional de especies amenazadas de Fauna y Flora silvestres y se crea la categoría de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid (art. 2 del Decreto 18/1992, de 26 de marzo, del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid) donde se definen como Árboles Singulares: “los ejemplares de flora que por características extraordinarias, por su rareza, excelencia de porte, edad, tamaño, significado histórico, cultural o científica, constituyen un patrimonio merecedor de especial protección por parte de la Administración”.

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