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Estado del césped del campo de Rugby de Puerta de Hierro
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Estado del césped del campo de Rugby de Puerta de Hierro (Foto: MDO)

Riesgo de esguinces y material degradado en el campo de rugby de Puerta de Hierro

Por Susana Pérez
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sperezmadridiarioes/6/6/18
miércoles 22 de diciembre de 2021, 20:25h
Actualizado: 27/12/2021 11:43h

"Las manos y la boca de mi hijo están verdes cuando acaba los partidos de rugby, es una situación denunciable". Son las palabras de indignación de Sinoé, el padre de un menor de seis años que forma parte de uno de los equipos del Club Deportivo Arquitectura Rugby. Su equipo entrena en el campo del Parque Deportivo Puerta de Hierro, inaugurado hace más de diez años.

Con un terreno de césped artificial, en su día se presentó como el más moderno y completo de los que se diseñaron en España en superficie sintética. Dispone de un campo principal de 100 por 70 metros de área de juego y de un campo adyacente para el juego de equipos de categorías infantiles y juveniles, que también se utiliza para entrenamiento y calentamiento previo a los partidos de competición aunque no se celebran en este campo desde hace tiempo por las pésimas condiciones en las que se encuentra. La superficie total es equivalente al área ocupada por dos campos de fútbol.

Material plástico adherido a la suela de la bota de Rugby "El campo ha cumplido su edad útil, está terrible", expresa este padre. La preocupación entre las familias es constante en los últimos meses, hasta el punto de dejar de llevar a sus hijos a los entrenamientos: "Estoy pensando en llevarle solo a los partidos oficiales que no se celebran nunca en este campo".

No hay sábado que no retiren de las zapatillas de sus hijos bolas de material plastificado que se les queda pegado en las suelas: "El campo está levantado por la degradación del material". Unos componentes que las familias tiran al contenedor pero que también es visible en el entorno del parque deportivo: "Ese plástico llega hasta el río cercano, a la zona de aparcamiento, incluso en el arenero donde juegan los bebés". Lo peor llega el día que llueve: "Esos días, los productos químicos les penetran más en la piel, no solo manchan".

"El campo está levantado por la degradación del material"

El césped sintético utilizado es de cuarta generación y el terreno se encuentra lastrado con arena de sílice y de pequeños cilindros de material termoplástico que amortigua los efectos de los impactos contra el pavimento. Unos materiales que, después de 10 años, "pierden efectividad y pueden descomponerse químicamente", explica uno de los padres. Trabaja como aparejador y conoce los materiales de construcción: "Todos los materiales deben cumplir unos certificados obligatorios que garantizan su durabilidad pero cuando caduca, ya no se garantiza su efectividad y deja de estar avalado". Así, este padre asegura que "es como si a un niño le das un bocadillo de salchichón caducado, ya me empieza a preocupar porque pueda ser cancerígeno... es altamente peligroso y por eso prefiero que cierren el campo aunque no lo cambien y nos destinen a otro sitio".

"El caucho que tenía el campo está como derretido y se les queda pegado a los niños en las zapatillas formando una suela deforme que hace que no anden y corran correctamente" asegura otro progenitor de los menores afectados. Además, añade que entiende que "este tipo de campo fue de los primeros que se instalaron y ya se ha degradado en exceso y cuando los niños se caen, al no estar en buenas condiciones, no amortigua tanto la caída como en otro tipo de campos".

Una denuncia que comparte Ana. Su hijo lleva practicando Rugby casi un año: "Al estar el terreno tan perjudicado no pueden correr bien, tienden a caerse más y pueden sufrir esguinces". Al ver que la situación no cambiaba y tras el compromiso de arreglar el terreno -hace dos años- por parte de la Dirección General de Deportes de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, decidió emitir una queja formal. Recibió respuesta: "Desde la Subdirección General de Instalaciones Deportivas, hemos comprobado el estado del campo y, atendiendo a las quejas recibidas, vamos a proceder a iniciar las actuaciones necesarias para solventar la situación". Pero esa reforma no termina de llegar.

"Al estar el terreno tan perjudicado no pueden correr bien y tienden a caerse más"

Madridiario ha intentado ponerse en contacto con el Club Deportivo Arquitectura Rugby pero no ha recibido respuesta sobre su posición al respecto. Por otro lado, al no cumplir las condiciones de la Federación de Rugby, el campo "no está homologado ni se pueden celebrar en él torneos oficiales. Tenemos así que desplazarnos a diversos campos de la Comunidad de Madrid", se queja otra familia. Aunque lleva menos tiempo -su hijo comenzó en el mes de septiembre- sí que es conocedor de las denuncias a la Consejería: "De momento está en proyecto sine die la reforma".

Fuentes de la Consejería de Deportes son conocedoras de la degradación del campo. Reconocen el mal estado y tienen previsto tomar medidas lo antes posible: "A finales de enero saldrá el pliego del concurso para la rehabilitación del campo".

Las obras contemplan una actuación integral que podría llevar unos seis meses. "La finalización estaría prevista para junio o julio de 2022 con una cuantía de 700.000 euros". Según explican a Madridiario, "se debería volver a hacer el foso con todas las capas que necesita el campo y mejorar el drenaje, entre otros trabajos". Una adecuación del campo para la que se redactó en 2019 un proyecto pero "quedó congelado", confirman.

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