El Orgullo LGTBI transcurre en la ciudad con su tradicional combinación de diversión y reivindicación. Pese a reconocer el evento como "una de las citas señeras que tenemos en la capital", el alcalde de Madrid, que suele prodigarse por las fiestas de la capital, no ha participado en ninguno de los actos que nutren el extenso programa. La izquierda ha vuelto a afear su ausencia este viernes y ha acusado a José Luis Martínez-Almeida de liderar el "boicot" del Ayuntamiento a esta celebración pese a que Vox "ya no condiciona" las decisiones del Gobierno municipal. El regidor ha replicado que el MADO se está desarrolando "con absoluta normalidad" y con el respaldo del Consistorio en forma de subvenciones y servicios públicos.
"Sin necesitar ya para nada los votos de la extrema derecha, el alcalde sigue persistiendo en el boicot del Orgullo LGTBI, negándose a conceder una exención de los niveles de ruido que hace que un evento como el pregón no se oiga correctamente", ha denunciado esta mañana el portavoz adjunto de Más Madrid, Eduardo Rubiño. Desde la formación que encabeza una Rita Maestre que disfruta de su baja por maternidad llaman al primer edil a "salir del sectarismo ideológico en el que está involucrado y a abandonar la agenda ultra que le han impuesto desde Vox".
Reyes Maroto, portavoz del PSOE, ha afeado a Almeida el "sectarismo ideológico" que pone de manifiesto el dirigente municipal, dice, "no solo por la falta de reconocimiento del Orgullo sino en la falta de interlocución con las asociaciones", un hecho que ya criticó Cogam. La exministra ha apuntado que el PP "necesita" a Vox, como evidencian sus pactos en gobiernos municipales y autonómicos, y con la entrada de los de Santiago Abascal en las instituciones, alerta, "los derechos y libertades están en riesgo". Desde el Grupo Municipal Socialista, ha agregado, contribuirán a "retratar" a un regidor que "no reconoce lo diverso". Abundando en esta crítica, ha sentenciado que "un alcalde que no reconoce la diversidad, no merece serlo".
El máximo mandatario de la capital ha respondido ligando los alegatos de la izquierda con las elecciones del 28-M, afirmando que el resultado prueba que no calaron en el electorado. "El discurso preconcebido de que este equipo de Gobierno ni reconoce la diversidad ni apoya al Orgullo ni se reconoce en el Orgullo los madrileños se lo han desmentido en las urnas, pero además se lo desmienten las acciones de este equipo de Gobierno", ha defendido. Este apoyo de Cibeles al MADO se concreta, según el alcalde, en su condición de patrocinador y en su colaboración a través de los dispositivos de Policía y Samur y en la "colocación de vallas".
Ahondando en esa tesis, el líder 'popular' sostiene que "quien no reconoce al Partido Socialista son los madrileños", que en los comicios "nos otorgaron una confianza abrumadora" que se tradujo en una mayoría absoluta. Plantea Martínez-Almeida que "quizás quien tiene el problema con los madrileños y la diversidad de los madrileños es el PSOE, Reyes Maroto y Más Madrid que tienen entre ambos seis concejales menos que el Partido Popular".
Una amenaza a frenar el 23-J
En un salto de la pasada cita electoral y a la venidera del próximo 23 de julio, Eduardo Rubiño ha definido el presente como un "momento trascendental" para un país en el que "se están poniendo en duda hasta las cuestiones más básicas en lucha de la violencia machista o las libertades del colectivo LGTBI". La representación de una amenaza que no solo acota a Vox, sino a un Partido Popular que "es rehén de los acuerdos con ellos". Ha aludido entonces al concejal de Mérida que ha comparado la bandera arcoíris con la pedofilia. "Ante eso vemos a un PP sumiso que se pliega a pactos con gente que ataca a nuestra dignidad", ha reprobado antes de instar a la ciudadanía a acudir de forma masiva a las urnas a "lanzar un mensaje en favor de la libertad".
En esta misma clave nacional, Maroto ha lamentado la "mala noticia para España" que suponen las alianzas PP-Vox en parlamentos como los de Aragón, la Comunidad Valenciana o Extremadura. El 23-J, ha incidido, "tenemos una oportunidad para parar a la ultraderecha y a un PP que está bloqueando a Vox en las instituciones". "Los riesgos los estamos viendo, tirando a la basura avances y derechos de este colectivo", ha advertido la socialista.