La festividad del Dos de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid, conmemora los hechos acaecidos en idéntica fecha del año 1808: el levantamiento protagonizado por el pueblo madrileño frente al invasor francés. Un recuerdo que permanece, todavía hoy, muy vivo en la memoria colectiva de los habitantes de la región. Tanto es así que la hazaña aún se elogia mediante una ofrenda floral en el cementerio de la Florida, donde permanecen enterrados los 43 fusilados tras la sublevación, actos muy variados en Móstoles, otro de los centros neurálgicos de la resistencia española, y un desfile cívico-militar en la Puerta del Sol que culmina con la colocación de una corona de flores bajo las placas de agradecimiento a todos aquellos que dieron su vida luchando contra el ejército napoleónico aquel lejano dos de mayo.
Como viene siendo habitual en los últimos años, a excepción de la conmemoración del año 2021, cuando la pandemia del coronavirus se tornó en actor protagonista, este Dos de Mayo ha venido marcado por distintas polémicas en clave política, aderezadas con acusaciones cruzadas de todo pelaje. Con la vista puesta en los comicios autonómicos y municipales del próximo día 28, y es que resta ya menos de un mes para la tan esperada cita con las urnas, los ánimos comenzaron a caldearse la pasada semana, cuando Delegación de Gobierno autorizó, sin acuerdo previo con el Ejecutivo regional, una concentración a cargo de los afectados por la Línea 7B de Metro en plena Puerta del Sol. Aunque la movilización sería finalmente reubicada en la calle Arenal, a la altura de la Iglesia de San Ginés, la intención inicial del recientemente nombrado como delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, levantó ciertos resquemores en el entorno del Partido Popular madrileño. La politización de tan ilustre fecha estaba servida.
Como cabía esperar, la cuestión ha ocupado buena parte de las declaraciones previas al inicio del acto de Imposición de la Medalla de la Comunidad de Madrid y Condecoraciones de la Orden del Dos de Mayo, especialmente por parte de los representantes del PSOE. Así, el candidato socialista a la presidencia de la Comunidad, Juan Lobato, se personaba ante la prensa acompañado por el alcalde de San Fernando, Francisco Javier Corpa, para reivindicar "dignidad, respeto y una solución" para las más de 600 familias afectadas. Con el objetivo único de resolver la cuestión, Lobato ponía nuevamente sobre la mesa un "plan integral" dotado con hasta 100 millones de euros. Para su puesta en marcha, como es lógico, sería necesaria una victoria en las urnas que, a tenor de las encuestas, se tercia aún lejana.

Las invitaciones y, sobre todo, las exclusiones han sido otro de los ingredientes clave en la polémica cocinada en torno al presente Dos de Mayo. Tanto es así que el secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, se veía en la necesidad de reiterar la no inclusión en la lista de invitados al acto institucional del ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, tras anunciar este su firme intención de acudir en idénticas condiciones a las del pasado curso. "Busca ser noticia (...). El señor Bolaños no está invitado. A mí me han enseñado que cuando no me invitan a un sitio, no voy. A no ser que lo que quiera es montar lío. Yo no sé si eso es lo que pretende el señor Bolaños, una persona que quiero recordar que ha sido el responsable de que se alienten manifestaciones contra la presidenta precisamente en el Dos de Mayo", aseguraba Serrano.
"Es un okupa"
Pese al ruido mediático despertado y las contundentes palabras del número dos popular en la región, Félix Bolaños desafiaba la negativa y acudía finalmente a la cita en la Real Casa de Correos, donde incluso contaba con una silla habilitada por la organización. Donde no se ha dejado ver, fruto de la prohibición por parte de los responsables de protocolo del Gobierno regional, ha sido en la tribuna de autoridades habilitada para presenciar el desfile cívico-militar, cierre de los actos oficiales de la mañana. En la misma sí figuraban la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, el líder nacional del PP, Alberto Nuñez Feijóo, el vicepresidente de la Comunidad, Enrique Ossorio, o el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, entre otros cargos.
El disgusto generalizado se trasladaba, como no podía ser de otra manera, al ámbito local de la mano del propio Almeida, quien aseguraba que había Bolaños había "forzado la invitación" y equiparaba su presencia al tan presente fenómeno de la "okupación". Acto seguido, una de sus principales rivales en la carrera electoral, la representante socialista Reyes Maroto, salía en defensa de su compañero de partido al calificar el desencuentro de "polémica artificial" y criticar con dureza el "uso partidista de las instituciones" por parte del PP.
En la misma línea de Maroto se pronunciaban las fuerzas de la oposición en la Asamblea de la Comunidad. La candidata de Más Madrid a la Presidencia regional, Mónica García, afirmaba que tales enfrentamientos no presentaban interés alguno para los madrileños. Lo que sí les interesa, por el contrario, es que "sus políticos hablen de la sanidad pública, de los pediatras, y de los mayores". Asimismo, la candidata de Vox, Rocío Monasterio, situaba el foco en que "ningún partido es dueño de las instituciones": "Espero que hoy estén aquí los representantes de los madrileños porque esta es la casa de todos los madrileños y así tiene que seguir siendo".
Quien sí contaba con pase, a pesar de su comentada renuncia, era la titular de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, figura sobre la que reposan las competencias en relación a las comunidades autónomas. La nota cordial, por contra, corría a cargo de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien sí se presentó en al acto institucional pese a la tensa relación existente entre ambas ejecutivas. Desde el Gobierno madrileño se ha llegado incluso a tildar de "honor" su presencia porque "cuando se le ha pedido algo desde Madrid siempre ha respondido".
Ayuso envía un dardo envenenado a vascos y catalanes
"Ni charnegos, ni maquetos"
La neutralidad exigida en un acto de este tipo vino, en parte, de la mano del discurso de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Sin referencia explícita al 'caso Bolaños', la máxima mandataria regional no perdió la oportunidad de enviar su dardo particular a catalanes y vascos al asegurar que si por algo se caracteriza la región es por estar abierta al "mestizaje", de forma que sigue sin haber "ni charnegos ni maquetos". "Un español sigue siendo reconocible en cualquier parte, como lo es el estilo de vida a la madrileña. Sin dejar de cambiar con los siglos, hemos mantenido algo común que sorprende, desconcierta y entusiasma al mundo: la alegría, el sentido de la familia, los amigos, la necesidad de que nuestra vida más personal tenga raíces, que es lo que nos permite ser verdaderamente libres e innovar", advertía tras recordar que "lo que aquí ocurra resonará en toda España". Una profecía que muchos han interpretado en clave electoral.

Antes de su intervención, Ayuso había protagonizado ya buena parte de la entrega de los reconocimientos característicos del Dos de Mayo. La Medalla de Oro recaía en esta ocasión sobre Juan Carlos Quer, padre de Diana Quer, la joven de 18 años asesinada en agosto de 2016. La Fundación Francisco Luzón también recibía esta distinción por su labor de apoyo, investigación y concienciación sobre el ELA.
En la categoría de Plata, la Medalla iba a parar a la bióloga molecular Sara García Alonso, que el pasado mes de noviembre de 2022 fue seleccionada como miembro de la reserva de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), convirtiéndose así en la primera mujer española candidata a este puesto. También eran reconocidos en esta categoría el actor y director Andrés Pajares, la propietaria del restaurante 'La Cocina de María Luisa', María Luisa Banzo Amat, el bailaor Jesús Carmona Moreno y el futbolista internacional y capitán del Atlético de Madrid Jorge Resurrección, más conocido como Koke.

Otra de las condecoraciones que se entrega el Dos de Mayo es la Gran Cruz. Esta distinción era concedida a los obreros de la construcción de la Comunidad de Madrid en reconocimiento a su labor. En paralelo, el galardón iba también para el Club Estudiantes de Baloncesto, que celebra su 75 aniversario, la Sociedad de Condueños de los edificios que fueron Universidad de Alcalá, entidad pionera en la protección y conservación del patrimonio de la Ciudad Complutense, la 'Revista de Occidente', que celebra su centenario, los 6.439 niños ucranianos escolarizados en los centros educativos de la región tras el estallido de la guerra en su país y el cantante Dani Martín, por su trayectoria artística al frente de 'El Canto del Loco' y, en la actualidad, como solista.