El ex portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados, Edmundo Bal, y el procurador en las Cortes de Castilla y León, Francisco Igea, han denunciado que la directiva tiene al partido "secuestrado" y le han reclamado que rectifique su decisión de no presentarse a las elecciones generales del 23 de junio.
Bal ha acusado a la portavoz nacional de Ciudadanos, Patricia Guasp, y al secretario general, Adrián Vázquez, de "anteponer sus proyectos personales al colectivo" y de "quedarse con la cuenta corriente del partido para sus propios proyectos personales".
Tras denunciar que la dirección se encuentra "bunquerizada y atrincherada", el que fuera portavoz adjunto del grupo parlamentario ha asegurado que "aún hay tiempo" para cambiar de opinión y "no dejar "huérfanos" a los 300.000 votantes de las pasadas elecciones locales y autonómicas.
"No queremos un Ciudadanos VI Asamblea, ni pasar a la clandestinidad", ha señalado Francisco Igea, que ha defendido que la formación naranja es "un partido de valientes" y deben "ofrecer una alternativa entre el populismo de derechas y de izquierdas", aunque "es neceasrio asumir responsabilidades tras los malos resultados" obtenidos el pasado 28 de mayo.