Pero está demostrado que la educación musical también mejora las habilidades y capacidades de los niños y de los adultos en otras áreas que no están relacionadas con la música.
Veamos cuáles son los beneficios del aprendizaje musical y por qué es aconsejable formarse musicalmente, bien en un conservatorio o en una escuela de música a tu medida.
Los alumnos con formación musical obtienen mejores resultados académicos
Independientemente del entorno socioeconómico, los estudiantes con formación musical obtienen mejores notas que los que carecen de ella. Y este aumento del rendimiento académico no se circunscribe a las etapas infantiles, sino que es extrapolable a los diferentes niveles educativos, incluidos los de rango universitario.
La afirmación no es gratuita, ya que se trata de la conclusión de un estudio realizado por el College Board, una institución norteamericana cuyas pruebas de aptitud académica sirven para que colegios, universidades y otros centros educativos seleccionen a los alumnos más brillantes.
Conocer y entender la música mejora las habilidades cognitivas
La educación musical ayuda a los estudiantes a desarrollar la inteligencia matemática y la capacidad espacial.
Esto no es de extrañar, pues la estructura de cualquier pieza musical está íntimamente ligada a las matemáticas y la capacidad espacial se refiere a la habilidad para visualizar elementos que van juntos o se superponen, tal y como ocurre en la interpretación o audición de obras musicales polifónicas.
La educación musical estimula la actividad cerebral
Existen estudios neurológicos que dejan patente que en los niños con formación musical se observa mayor actividad neuronal que en los que no la tienen.
Estos estudios también demuestran que los estudiantes con instrucción musical reciben puntuaciones más altas en los test de discriminación de sonidos y las tareas de motricidad.
Y no solo eso, sino que las imágenes cerebrales obtenidas revelan mayor actividad en las áreas cerebrales relacionadas con esas habilidades.
Las personas con formación musical y artística reciben mejores evaluaciones psicológicas y están más capacitados para la interacción social
Los estudiantes de música y otras disciplinas artísticas de arte son más cooperativos con compañeros y profesores, tienen mayor seguridad en sí mismos y son más proclives a expresar públicamente sus ideas.
Adicionalmente, un informe del Departamento de Educación de EE. UU. arroja la conclusión de que un alto porcentaje de estudiantes que están valorando abandonar sus estudios, citan la participación en actividades musicales y artísticas como la razón que les impulsa a continuar estudiando.
La música, ¿un antídoto contra las drogas?
Finalmente, otro informe oficial de la Cámara de Representantes de EE. UU. concluye que los estudiantes que participan en actividades musicales escolares tienen ratios notablemente más bajos de consumo de alcohol, tabaco y drogas que el resto.
En definitiva, estudiar música no solo nos habilita para tocar instrumentos y para conocer el arte de organizar lógica y armoniosamente una combinación de sonidos, compases, instrumentos y silencios, sino que además nos ayuda a ejercitar el cerebro y a lograr el equilibrio emocional.