Nerón es un joven tirano obsesionado con las bellas artes. Tortura a su entorno con sus recitales de canto y poesía. Y no desdeña ningún vicio. Le rodean Petronio, el fiel consejero, Popea su amante siempre dispuesta a secundar los caprichos del tirano, Tigelino, un conspirador en la sombra, y Marco Vinicio, un artista que no hace ascos a los favores. Y fuera de la corte, la representación de los jóvenes cristianos.
En su vistazo al imperio romano, Galán no evita introducir el germen del cristianismo ni obviar las relaciones incestuosas del emperador con su madre Agripina, un espíritu que tiene intervenciones recurrentes en el transcurso de la obra. Toda ella se desarrolla en los prolegómenos del gran incendio que arrasó Roma. ¿Ordenó Nerón prenderle fuego para inspirar directamente sus odas? Mientras él da rienda suelta a su voluble carácter, una conspiración para derrocarlo va tomando forma. Una serie de acciones inspiradas en la película Quo Vadis?, rodada en 1951 sobre la novela de Henryk Sienkiewicz.
Daniel Muriel encarna al caprichoso emperador, al borde siempre de la locura. Todo un reto para el joven intérprete al que secundan Diana Palazón, Francisco Vidal, Chiqui Fernández, José Manuel Seda, Carlota García, Javier Lago y Daniel Migueláñez, desdoblado en el joven esclavo y en Pablo de Tarso. La dirección es de Alberto Castrillo Ferrer.
Nerón estará en el teatro Bellas Artes hasta el domingo 31.
