Educación asegura que las familias ahorrarán
La Comunidad de Madrid defiende que el calendario en el que se incluye esta medida se aprobó "por unanimidad" del Consejo Escolar y tras un periodo de "diálogo" con la comunidad educativa. Cuando se presentó la iniciativa que ya se sigue en las universidades, la Consejería de Educación fundamentó el adelanto en que los alumnos afrontarían así las recuperaciones "con actividades de apoyo, refuerzo y tutorización en su centro y con sus propios profesores". Además, justifican que, para los estudiantes de 2º de Bachillerato, el adelanto a junio de los exámenes suponen un beneficio muy importante, ya que aumentan sus opciones de cursar el grado universitario deseado "sin tener que esperar a superar las materias pendientes en septiembre, algo que reducía mucho la posibilidad de elección de plaza". El Ejecutivo regional sostiene que este cambio comporta un "ahorro" para las familias, que no tienen que destinar recursos económicos durante el verano a pagar academias o profesores particulares. Igualmente, desde Educación recuerdan que han editado una serie de "recomendaciones" a los centros para "orientarles en la organización de actividades complementarias" y que llevará a cabo una evaluación de esta modificación del calendario durante los primeros dos años de implementación.
CCOO lo lleva a los tribunales
Desde CCOO Madrid se muestran extremadamente críticos con la iniciativa. La secretaria general de Educación, Isabel Galvín, recuerda que el cambio está denunciado ante la Justicia porque la regulación es inconcreta. "Tenían que haber dicho desde el principio qué horarios y qué actividades iba a haber", detalla. Ahora, la sindicalista asegura que los centros han tenido que trabajar a contrarreloj y que se enfrentan a problemas añadidos con el nuevo sistema informático. "Han tenido que elaborar programaciones extraordinarias para explicar qué van a hacer con los alumnos aprobados los profesores que a la vez tienen que estar trabajando con los que han suspendido", contrapone. Para Galvín, se está pidiendo así "una labor imposible" porque no se ha aumentado la plantilla y reivindica la vuelta al modelo de evaluación continua, que permitía ir descargando materia para no llegar a los exámenes de repesca con el curso entero. "Se está sometiendo a los centros a un estrés enorme, hay mucho malestar", abunda.
La FAPA cree que acabará en más absentismo
A la FAPA Francisco Giner de los Ríos le gusta la música, pero no la letra. El adelanto está "bien" como "concepto" porque ofrece al alumnado unas vacaciones "completas como todo trabajador". El problema, dicen, es la forma elegida. Las clases, según insiste su presidente, Camilo Jené, se van a dividir entre dos a partir de la próxima semana, entre quienes han aprobado todo -a los que los centros deben ofrecer actividades- y los que no -que necesitan apoyo-. "Se va a notar el absentismo entre los primeros. Nosotros ya lo dijimos. Los institutos no están poniendo medios para motivar al alumnado para que siga su horario y la Comunidad se está lavando las manos porque no da recursos necesarios para que puedan llevar a cabo las actividades", explica Jené. "Es una invitación a no venir".
Concapa, a la espera de los resultados
Por su parte, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos (Concapa) está "a la espera" de los resultados de esta iniciativa. Aunque ven elementos "positivos", esta asociación se muestra cautelosa porque, hasta ahora, las experiencias desarrolladas en otras comunidades dicen que el fracaso escolar aumentó. "No tenemos a día de hoy informes que digan que fuera a haber mejores resultados trasladando los exámenes de septiembre a junio", detalla Pedro José Caballero, presidente de la entidad. "Lo que a nosotros nos importa es que adquieran las competencias. Si se les dejaba el verano era para que pudieran estudiar y afianzar conocimientos para presentarse con unas mínimas garantías de aprobar. Ahora, el que tenga varias asignaturas pendientes tendrá que aprender todo en dos semanas", indica. Además, Caballero muestra sus dudas sobre el contenido que se prepare para los alumnos que hayan sacado todo a tiempo. "Son horas lectivas, ¿en qué las van a ocupar?", se pregunta.
Las academias temen su 'crack'
"Llevamos un año trabajando en desacuerdo con esta medida", explica a Madridiario Antonio Barbeito, promotor de la reciente Asociación de Academias de Enseñanza de Madrid (Ascade), que agrupa a un centenar de centros en la región. Para el presidente de esta entidad, la normativa amenaza la supervivencia del sector. "El grueso de nuestra facturación -cerca del 30 por ciento-, se hace en julio y agosto. Nunca hemos visto una ley así, que vaya en contra de un grupo", destaca. Barbeito, además, afea que se vean perjudicados contra ellos cuando su "competidor directo" es el profesor particular, "una figura que no está regulada y que no paga impuestos". "La medida no ha demostrado su efectividad en otras comunidades autónomas. Aquí se tomó unilateralmente por el PP y ya se ve el caos. Nosotros seguimos abiertos a discutir", agrega.