'Sacrificio por un bien mayor'. Así define el hilo argumental de Linaje parte I: El último día del invierno su autor, el escritor Miguel Pérez de Castro, quien ha presentado su ópera prima literaria este martes en el Centro Riojano de Madrid.
La línea imaginaria entre el bien y el mal subyace en esta novela fantástica con tintes caballerescos cuyas páginas han sido escritas a caballo entre las clases del grado en Comunicación Audiovisual que cursaba el escritor cuando comenzó esta aventura en abril de 2015 y el municipio conquense de Villaescusa de Haro, cuyos paisajes han sido la fuente de inspiración para este libro.
En El último día del invierno "ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos" por lo que "será dificil discernir qué mueve la actuación de los personajes", apunta el autor. Así, el misterio también está presente en una trama donde la amistad y el amor también juegan un rol fundamental.
"Los personajes te hablan para que escribas sus dudas a través de tus manos, te piden lo que necesitas", ha señalado Pérez de Castro. Guiado por esta máxima, ha creado una obra que bajo un halo de magia cuenta historias cercanas a la vida real, donde el protagonista no es un Harry Potter que tiene el poder de su varita para hacer su voluntad, sino un personaje más humano que cuenta sus logros por esfuerzos.
"Esta novela está llamada a convertirse en el Juego de Tronos español", ha señalado Constantino Mediavilla, presidente-editor de Madridiario, que ha acompañado a Miguel Pérez de Castro en este acto, que el joven ha calificado como "la culminación de un sueño".
"Si cuando llegas al final del libro y te encuentras con la última página en blanco tienes la necesidad de seguir leyendo es que estás frente a un buen libro y, sin duda, eso es lo que ha conseguido Miguel", ha puntualizado Mediavilla.
