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Edificio de la Asamblea de Madrid. (Archivo)
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Edificio de la Asamblea de Madrid. (Archivo) (Foto: Carlota Cascón)

Francisco Labayen, exconsejero de Arpegio, admite que fue "un instrumento al servicio del Gobierno"

viernes 17 de junio de 2016, 17:25h
El exconsejero delegado de Nuevo Arpegio, Francisco Labayen, ha reconocido este viernes, en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, que la decisión de comprar suelo en una zona u otra de la región se realizaba por "criterios políticos" y que esta empresa pública era "un instrumento al servicio del Gobierno regional". "Arpegio era un instrumento al servicio del Gobierno regional y su estrategia. Si se decidía potenciar algunos lugares del Sur yo intentaba que la empresa encontrase suelo allí", ha explicado.

Labayen ha explicado que, con Arpegio, el Gobierno regional buscaba el reequilibrio territorial, potenciar los usos menos atractivos del suelo, atraer inversiones de carácter estratégico, "y dentro de este marco Arpegio buscaba suelos en diversos municipios". "Un Gobierno decía que quería potenciar el Sur, pues entonces se buscaba suelo en nuevos desarrollos de esa zona. Son decisiones políticas de hace 20 años", ha añadido. También ha puntualizado que dependía directamente del presidente de Arpegio, que era el consejero de Ordenación del Territorio de turno, y del Consejo de Administración. "Las facultades que tenía eran las disposiciones internas de contratación. Ningún acto importante se hacía sin tener la decisión de un órgano colegiado", ha insistido.

Por otro lado, Francisco Labayen ha defendido las compras de suelo donde el beneficio empresarial era menor: "como empresa pública puede generar más felicidad porque está atrayendo para Madrid industria y puestos de trabajo aunque haya un margen de beneficio cero". Eso sí, este exconsejero ha reconocido que algunas operaciones, como la de Mejorada del Campo o Valdemoro, no han resultado exitosas porque cuando llegó la crisis "si vender viviendas ya era difícil, el suelo industrial era imposible".

"Rebajamos el precio en un 50 por ciento, pero quedaron desiertas. No hubo una sola oferta. Ese era el panorama de 2012. Entonces detectamos una demanda de adquisición de parcelas de más de 30.000 metros cuadrados para grandes empresas y por eso intentamos reconvertir nuestras parcelas a esa demanda. No obstante, aún quedan las fincas compradas, pero cuando vengan tiempos mejores se podrán buscar usos y aprovechamientos buenos y favorables para la Comunidad", ha concluido.

Larraz: un instrumento "de la Comunidad"

En la última sesión de la Comisión de Investigación de la Asamblea también ha declarado otro exconsejero delegado de Nuevo Arpegio, Eduardo Larraz, que ha apuntado que Arpegio fue "un instrumento de la Comunidad de Madrid". Ante las preguntas de la oposición, el exresponsable de la empresa pública de gestión de suelo ha indicado que su objetivo era comprar el suelo, transformarlo, desarrollarlo y convertirlo en viviendas (muchas de ellas sociales) o en polígonos industriales. "Que en todo ese camino haya habido, como en otras, incidentes de personas que ahora están en los tribunales, no hace de esta empresa una empresa especulativa", ha indicado.

De hecho, Larraz ha citado una quincena de desarrollos urbanísticos desarrollados en las dos últimas décadas por Arpegio, como el Parque Lineal Arroyo Culebro, la Ciudad de la Imagen de Pozuelo, Carpetina, el parque Warner o la Ciudad Jardín de Arroyomolinos, entre otros. "Las actuaciones de Arpegio tiene una desarrollo económico y un potencial de creación de empleo tremendo", ha apuntado.

Larraz ha manifestado que hubo operaciones, como la de Arganda, que aunque cuando se compró "el terreno era un auténtico solomillo". Sobre el proyecto frustrado de El Espartal de Valdemoro ha manifestado que habló con los entonces consejeros, Francisco Granados y Mariano Zabía, con el exvicepresidente regional Ignacio González y con la expresidenta Esperanza Aguirre. "El Espartal se paró porque el Ayuntamiento jamás contestó al proyecto de sectorización y luego por la crisis", ha apuntado.

Larraz ha asegurado que "nunca recibió órdenes" de Granados para asignar suelo a una obra o proyecto determinado y que tanto en Arpegio como en Prisma "no se amañaban contratos". "Si eso lo dice David Marjaliza, que vaya a un juzgado. Lo que diga Marjaliza da igual", ha respondido el compareciente tras preguntarle la portavoz socialista, Encarnación Moya, por las declaraciones que hizo sobre este asunto el empresario supuesto cabecilla de la trama Púnica.

Por otro lado, ha aseverado que en los convenios firmados se hacía un seguimiento jurídico de los hitos de la escritura y otro técnico del desarrollo de las obras. "Arpegio era una empresa cíclica, que desarrollaba suelo para volver a comprarlo y hacer obras, siempre dejando actuaciones de viviendas, miles de viviendas sociales, y parque empresariales", ha destacado.

"Si se pensaban en hacer una ciudad residencial grande había que buscar un suelo grande y se pensaban en hacer tres campos de golf, pues más grande. Se buscaba terrenos en la región, se comparaban unos con otros y se elegían los terrenos. Pero no íbamos a hacer un residencial donde había al lado un polígono como el de Cobo Calleja, que no encajara con los desarrollos limítrofes", ha explicado.

Los partidos dan su versión

Ciudadanos ha criticado "el uso tan alegre del dinero de los madrileños" por parte de la empresa pública Arpegio, Podemos su afán de "especular"; mientras que el PSOE ha visto un posible "derroche económico" en alguno de sus proyectos y el PP ha defendido su gestión en los últimos 20 años.

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