Los presupuestos para este año, elaborados a finales del año pasado según la previsión de demanda que tendría la Renta Mínima de Inserción (RMI) en 2011,
habían previsto destinar 48 millones de euros para pagar esta prestación. En mayo, a la vista de la demanda creciente, tuvo que destinar a este fin
otros 6 millones de euros, a los que este jueves se han sumado otros 12. En total, si las circunstancias no hacen necesario incrementar de nuevo esta partida, la Comunidad
habrá destinado a este fin 66 millones a finales de 2011, dos más que el año pasado.
La RMI es una prestación creada en 2001 para
todos los madrileños que acrediten no estar percibiendo ningún ingreso. Por tanto, la Comunidad provee los recursos necesarios, ampliando el presupuesto si es necesario, para garantizar los pagos
a todos los perceptores, que este año ya son una media de 14.482 al mes. Cada uno recibe, también de media, 532 euros.
En 2010 ya hubo que aumentar desde el principio la partida destinada a este fin. Este año, el incremento de perceptores acumulado desde enero es del 27 por ciento, algo que la Comunidad achaca a la
supresión de la ayuda de 426 euros para parados por parte del Estado.