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AYUDAS A LA INVESTIGACIÓN EN SALUD

Un refuerzo económico en tiempos de pandemia para avanzar en investigación
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(Foto: Chema Barroso)

Un refuerzo económico en tiempos de pandemia para avanzar en investigación

Por Cristina Valdivielso
jueves 01 de julio de 2021, 08:05h

Cerca de 1.100 niños de entre 0 y 14 años enferman de cáncer cada año en España. A pesar de que los datos han mejorado a lo largo de la historia, continúan alcanzando cotas demasiado elevadas. Actualmente se trata de la primera causa de muerte por enfermedad en la infancia y la adolescencia y los datos reflejan que cada día muere por cáncer un niño o adolescente. Estas cifras ponen de relieve que la manera más efectiva de atajar el problema es invertir en investigación para conseguir minimizar el número de muertes debido esta causa.

Laura María Palomino Pérez, doctora pediátrica en el área de Gastroenterología y Nutrición en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, es una de las responsables del proyecto 'Estudio de la microbiota y afectación de intestino delgado con videocápsula endoscópica (VCE) en pacientes con enfermedad injerto contra huésped (EICH). Implicación en el pronóstico y estudio de viabilidad y rentabilidad'. Uno de los estudios beneficiarios de una de las Ayudas a la Investigación en Salud, que ha concedido este año la Fundación Mutua Madrileña (que financia otros 26 proyectos de investigación) y que "está dirigido exclusivamente a pacientes pediátricos (niños) con cáncer y otra patología que requiera un trasplante de médula".

En relación al estudio, la doctora Palomino explica que "la investigación se basa en estudiar la microbiota, la dieta y el estado nutricional de todos los niños que se someten a trasplante de progenitores hematopoyéticos (trasplante de médula) para valorar cuáles tienen más riesgo de desarrollar enfermedad injerto contra huésped (EICH)". Esto supone una enorme ventaja para los más pequeños porque se conseguirá "detectar a los pacientes más susceptibles para poder aplicar un tratamiento más precoz y dirigido y mejorar así los resultados".

La EICH se produce cuando las células trasplantadas reconocen como extrañas a las del organismo del paciente y las atacan y destruyen.

El estudio surge porque actualmente existe muy poca información publicada acerca de cómo afecta la microbiota en estos pacientes, y lo que existe en adultos "no es concluyente", relata Palomino.

Un 20 por ciento de personas con esta patología no sobrevive

Para su diagnóstico se utilizará una videocápsula endoscópica en el paciente pedriátrico y su efectividad supondría "una forma mucho menos invasiva que las pruebas que realizamos ahora, ya que consiste sólo en tragar una pastilla".

Cabe destacar la aportación de la doctora Palomino que concluye que “si conseguimos detectar qué factores determinan el pronóstico, podemos tratarlo, es decir, si sabemos que una afectación más extensa del tubo digestivo condiciona a tener peor pronóstico se le puede aplicar un tratamiento más agresivo". "Ahora mismo se trata de una patología que tiene un 50 por ciento de éxito el tratamiento que ponemos, un 30 por ciento tienen mal pronóstico, pero sobrevive, y un 20 por ciento de personas que no sobreviven, y es una mortalidad muy alta”, ha manifestado.

Investigar salva vidas

La Fundación Mutua Madrileña ha celebrado este martes la XVIII edición de Ayudas a la Investigación en Salud. El acto ha contado con la participación de diferentes profesionales de la salud y ha sido presidido por el presidente del Grupo Mutua y su fundación, Ignacio Garralda, el presidente del Comité Científico de la Fundación Mutua Madrileña, el doctor Rafael Matesanz, y el Profesor Emilio Bouza, catedrático de Microbiología.

El presidente del grupo ha recordado que llevan “18 años de manera ininterrumpida concediendo estas ayudas con el objetivo de contribuir a mejorar el tratamiento de las enfermedades y, en la medida de lo posible, a consolidar la estructura científica de nuestro país”

Además de las ayudas que ya con anterioridad se otorgaban, su presidente ha explicado que “este año se suman otros cuatro proyectos nuevos en Covid-19 que se le añaden a los otros cuatro que decidimos apoyar en 2020 al inicio de la pandemia”.

La Fundación Mutua Madrileña distribuirá dos millones de euros entre 27 estudios científicos. Gracias a esta aportación se contribuirá a la investigación de la salud en España en las áreas de trasplantes (6 estudios), enfermedades raras infantiles (5), oncología centrada en el cáncer de próstata (3), traumatología y sus secuelas (6) y Covid-19 (4). Adicionalmente, se van a financiar otros tres proyectos liderados por especialistas del cuadro médico de Adeslas y que se emplazará en la categoría especial prevista en las bases.

63 millones de euros en 18 años

El doctor Matesanz ha señalado la necesidad de la existencia de este tipo de proyectos porque “sin investigación no hay una solución digna y posible en muchos de los campos de nuestra vida diaria, desde luego no en el campo médico ni en el de economía, por ejemplo”

Además, Ignacio Garralda ha querido remarcar que “debemos valorar más la importancia que ha tenido a lo largo de estos 18 años la iniciativa de la Fundación Mutua Madrileña. 18 años en los que se ha invertido más de 63 millones de euros entre todos los hospitales españoles, prácticamente en todas las Comunidades Autónomas”.

Por otro lado, el presidente del Comité Científico de la Fundación Mutua Madrileña ha querido recordar que “si algo hemos aprendido en esta pandemia es que los mejores países que han respondido a ella son los que han tenido un buen tejido de investigación y empresarial que les ha permitido desarrollar -en un tiempo realmente record- para crear un proyecto científicos de vacunas”.

Estudio colaborativo entre Comunidades Autónomas

En 2020 se llevaron a cabo 2.700 trasplantes de riñón en España. Sin embargo, en muchas ocasiones, debido a la falta de seguridad o viabilidad del riñón a trasplantar que los médicos identifican como no válido, se rechazan muchos de ellos para trasplante.

Gloria Álvarez Llamas, investigadora adjunta en el Grupo de Inmunoalergia y Proteómica del área de Enfermedades Infecciosas, Inflamatorias y Crónicas en el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz, indica que "el problema que puede haber ahora es que con las pruebas clínicas que se pueden manejar a lo mejor se rechazan riñones para trasplantes por miedo a que no tengan una buena funcionalidad y, sin embargo, hay estudios que demuestran que muchos de ellos quizás sí hubieran funcionado. Para evitar que se descarte ningún riñón, vamos a intentar descubrir nuevos marcadores para conseguir optimizar esos recursos". Además, se debe tener en cuenta que muchos de los trasplantes donados provienen de fallecidos y se debe minimizar el tiempo de adquisición de la muestra, lo que "no supone una invasión extra en la persona que está esperando el riñón" y sí un avance en el proyecto clínico.

La doctora Álvarez, que formará parte del equipo que lidera uno de los dos estudios colaborativos que han recibido Ayudas a la Investigación en Salud de la Fundación Mutua Madrileña y que recibe el nombre de 'Marcadores biológicos predictores de la funcionalidad renal post-trasplante a largo plazo: aproximación multi-ómica en bopsia líquida de donante', ha explicado que "nos juntamos diferentes hospitales en colaboración para crear un proyecto conjunto que tuviera sentido desde la actualidad del trasplante renal y la necesidad clínica, pensando sobre todo en los pacientes y en las herramientas que se pueden mejorar en asistencia clínica para saber cómo podíamos nosotros ayudar con nuestros conocimientos desde nuestros laboratorios". Además de la Fundación Jiménez Díaz, el proyecto contará con la colaboración del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Marqués de Valdecilla en Santander, Vall d`Hebron en Barcelona y Cruces Bilbao.

De esta manera, se va a beneficiar tanto al receptor del riñón como a los pacientes que estén en lista de espera por el hecho de que se pretende aumentar el número de riñones a funcionar y disminuir los rechazos.

El objetivo es conseguir una "funcionalidad renal a largo plazo"

El estudio está orientado a buscar "biomarcadores en sangre y orina de un donante de riñón de cara a poder predecir cómo va a ser la funcionalidad de ese riñón trasplantado en el paciente que está en espera". El estudio tendrá una duración de tres años.

El objetivo principal es conseguir una "funcionalidad renal a largo plazo", evaluándolo a seis meses: "No se trata solo de si el cuerpo rechaza o no inmediatamente el riñón después del trasplante, sino comprobar que ese riñón a más largo plazo tenga una buena funcionalidad". Además, la doctora señala que el proyecto supone un impacto socioeconómico, ya que la optimización de recursos supone un "aprovechamiento máximo para que no se descarte nada que a priori podría servir".

El segundo estudio colaborativo, denominado 'Desarrollo de una estrategia de terapia génica para la deficiencia combinada de la fosforilación oxidativa tipo 1 debido a mutaciones en GFM', y que también ha recibido la ayuda de la Fundación, se enmarca en el área de enfermedades raras y está liderado por el doctor Javier Torres, del Institut de Recerca Hospital Universitari Vall d`Hebron-IR-HUVH, en colaboración con el Hospital 12 de Octubre de Madrid, Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) de Aragón y el ISS de Navarra. Este estudio desarrollará una estrategia de terapia génica para corregir la mutación que causa una enfermedad ultra rara que afecta a una treintena de niños y niñas en el mundo.

Estudios en Covid-19

De manera excepcional, este año la fundación ha querido añadir una categoria especial para financiar estudios dedicados a mejorar el conocimiento o buscar tratamiento para la Covid-19. En dicha categoría se financiarán cuatro nuevos estudios, a los que hay que sumar otros dos que pertenecen a la categoría Adeslas. Con ellos ya son 10 los estudios que financia la Fundación Mutua en Covid-19, ya que al inicio de la pandemia impulsó otros cuatro.

Los nuevos proyectos en Covid-19 estudiarán, entre otros aspectos, la eficacia de la vacuna en pacientes inmunodeprimidos y la necesidad o no de una dosis de recuerdo precoz desde la Fundación para la Investigación del Hospital Universitario La Fe o desde el Instituto de Investigación Sanitaria Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Desde el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela, se desarrollará un nuevo método diagnóstico para el SARS-CoV-2 basado en la técnica de edición génica CRISPR que fue reconocida en 2020 con el Premio Nobel.

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