En 1986 el Instituto Oceanográfico Woods Hole de Estados Unidos grabó imágenes inéditas del famoso transatlántico Titanic, un año después de que fuera hallado.
El barco se hundió en el Atlántico Norte durante su primer viaje desde Southampton a Nueva York, donde 2200 personas estaban a bordo y más de 1500 murieron. Las imágenes fueron tomadas 9 meses después de que el Titanic fue encontrado a 3.780 metros de profundidad, a algunos kilómetros del lugar donde naufragó. 73 años después del desastre, la expedición franco-estadounidense dirigida por Jean-Louis Michel del IFREMER y Robert Ballard de la WHOI descubrió los restos el 1 de septiembre de 1985, 625 km al sudeste de Terranova. Se descubrió entonces que el barco no se había hundido en una sola pieza.
Un año después, con la ayuda de una tecnología más avanzada, el equipo volvió al océano Atlántico, momento en el que fotografiaron los grandes salones con las lámparas que todavía colgaban de los techos y muchas de las estancias de buque.