La edición número 41 de ARCOMadrid, la feria internacional de arte contemporáneo más importante de España, arranca este miércoles en Ifema. Hasta el 27 de febrero los visitantes podrán disfrutar de este encuentro cultural que se ha celebrado de forma ininterrumpida desde 1982 en la capital.
En esta edición, la exposición contará con la presencia de 185 galerías procedentes de 30 países, un número elevado a pesar de que desde la dirección han hecho “un ejercicio de contención” con el fin de que “haya menos para que se vea mejor”.
Los pabellones 7 y 9 del Reciento Ferial de IFEMA Madrid son este martes un ir y venir de técnicos, montadores, galeristas y artistas que terminan de preparar los espacios antes de la apertura oficial mañana. Allí se reunirá la oferta de arte contemporáneo con las galerías que representan la escena artística de estos 41 años, vinculando así el pasado de la Feria con los artistas emergentes del futuro.
Otro de los programas más destacados es el de 'Nunca lo mismo. Arte Latinoamericano'. A través de una selección de ocho galerías que permiten explorar la colaboración entre artistas y galerías procedentes de este continente. Para los fenómenos más rompedores, desde ARCO han creado los 'Proyectos de Artista' que, en palabras de la directora Maribel López, están destinados a “propuestas especiales con mayor riesgo comercial”, un espacio que en las últimas ediciones ha contado con una amplia presencia femenina.
Ahí se enmarca la artista peruana Wynnie Mynerva, aficionada a escandalizar con sus performance. En ARCO presenta 'Cerrar para abrir', una obra artística llena de color que contiene un alto contenido sexual y que cobra mayor significado cuando se contempla un vídeo que la acompaña donde se puede ver una 'oclusión parcial' de su vagina. Pintura y documento gráfico cuestan unos 15.000 euros.
"No tenía conexión con mi vagina ni identificaba mi género con ella, así que hice esta operación que ha tapado tres cuartas partes de mi órgano y únicamente está el orificio para la menstruación", ha explicado en declaraciones a Europa Press la artista limeña, quien en un principio había grabado la intervención para "registro personal".

Podría ser esta una de las obras polémicas de la edición en la que, como es habitual, también se exhiben piezas artísticas inspiradas en personajes de la actualidad, como el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o el rey emérito.
La pieza con Sánchez como protagonista se titula 'Mis líderes favoritos de la extrema izquierda' y consta de un dibujo de la cabeza del presidente rodeado de nombres de dirigentes "de la extrema izquierda" como Lenin, Stalin o Mao Zedong. Es obra del artista finlandés afincado en España desde hace años Riiko Sakkinen, en la galería Forsblom, y su precio es de 16.000 euros. Según su autor, esta obra supone "el final de una trilogía" que empezó con un retrato del Rey emérito en el año 2019 y otro de Franco en 2020 acompañado del título 'Franco no fue tan malo como dicen'.
No es su única pieza con contenido político que trae a ARCO, ya que en el stand cuelgan también casi una decena de bufandas con la bandera de España y leyendas como las de 'Caballero legionario' acompañadas de una imagen de Millán Astray bajo el título 'Esto es España'. El precio de la obra es de 14.000 euros y el artista ha explicado que son bufandas "que puedes encontrar en puestos a la salida del Bernabéu: esto es realismo y se muestra el mundo como es".
Una última pieza incluida en una serie de pequeños dibujos, bautizada como 'Todos somos Reyes en exilio', incluye la imagen del Rey Emérito afirmando que "ahora es un fugitivo". Además, lo acompaña de una frase del escritor Chesterton que el propio artista seleccionó "tras buscar frases en Google sobre reyes en el exilio". El dibujo cuesta 2.200 euros.
En esta edición acuden también con obra dos 'enfants terribles' ya conocidos en ARCO, Santiago Sierra y Eugenio Merino. Después de su polémica 'Presos políticos', el primero repite con obra en Helga de Alvear y lo hace con una serie de doce fotografías tomadas de una performance en el año 2005 en un antiguo palacio de Ceacescu. Las imágenes que "muestran las filas del hambre", según los galeristas, tienen un precio de 11.000 euros cada una.
Por su parte, Eugenio Merino se apunta en la galería ADN a reflexionar sobre el fenómeno del derribo de estatuas, con una serie de postales a las que el artista ha recortado el monumento de Colón que contenían. También aporta el molde de una mano de un represaliado antifranquista que estuvo en la cárcel tres años y una placa con la leyenda 'Monumento a la explotación'.