El Viernes Santo, una de las fechas más significativas del cristianismo, marca la conmemoración de la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret en el monte Calvario. Este día, celebrado durante la Semana Santa como parte del Triduo Pascual, es conocido por su solemne carácter y profunda carga espiritual, siendo observado por millones de cristianos alrededor del mundo.
En este día de penitencia y recogimiento, los fieles participan en servicios religiosos y prácticas como el ayuno y la abstinencia de carne, recordando el sacrificio de Jesús. Aunque la fecha varía cada año, el Viernes Santo sigue siendo un pilar central de la tradición cristiana, conmemorándose de diferentes maneras en diversas culturas y países.
Santo Entierro y Santísima Virgen de la Soledad
La Hermandad del Santo Entierro y Santísimo Virgen de la Soledad recorrerá las calles de Madrid durante este Viernes Santo. Cada año, la Cofradía del Santo Sepulcro organiza esta procesión, que parte de la Santa Iglesia Catedral y recorre las principales calles de la ciudad.
Organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santísima Virgen de la Soledad, esta procesión comienza y finaliza en la Parroquia de San Andrés Apóstol de Villaverde, donde los fieles se congregan para rendir homenaje a la Pasión y Muerte de Jesucristo.
A las 20:00 horas, el recorrido se inicia con el traslado de las imágenes de la Santa Cruz de la Misericordia, el Santo Sepulcro y la Virgen de la Soledad, entre otros pasos significativos. A lo largo del trayecto, los devotos siguen con fervor la representación de la Pasión, mientras el solemne cortejo recorre las principales calles del barrio.
La procesión evoca el lamento del pueblo y la profunda devoción hacia el sacrificio de Cristo, finalizando con un momento de oración en la Parroquia de San Andrés, donde se realiza la Salve Popular y se cierra con un sentido acto de recogimiento. Esta tradición, que revive cada año, es un reflejo de la fe y la unión de la comunidad villaverdense, que mantiene viva la memoria de la Semana Santa en su corazón.
El Divino Cautivo
La Hermandad del Divino Cautivo ya ha tenido su estreno durante el Jueves Santo. Sin embargo, la salida de este Viernes Santo es más especial ya que este año, la hermandad celebra su 80 aniversario, un hito importante que trae consigo varias novedades significativas en la organización de sus procesiones. La principal de ellas es un nuevo recorrido, que será distinto a los recorridos tradicionales de años anteriores. "Es un recorrido muy bonito y nos hace mucha ilusión porque por primera vez, el Divino Cautivo saldrá en procesión desde la Catedral de la Almudena, una ubicación que nunca habíamos utilizado antes", ha contado el Hermano Mayor, Juan Manuel García.
Además, la procesión se alineará con otras hermandades que también participan en las celebraciones de esa jornada. Exceptuando a la hermandad de Medinaceli, las otras cuatro han acordado formar un cortejo conjunto en el que caminarán de manera consecutiva, una tras otras, con un acto final en la Puerta del Sol.
Como ha explicado el Hermano Mayor, "nos hemos puesto de acuerdo para hacer esa especie de embrión de carrera mundial", lo que permitirá una experiencia única. Cada hermandad tendrá su momento en el recorrido, comenzando con el Divino Cautivo como el primer paso, ya que es un Cristo "todavía indemne". Después, continuará el Cristo de los Alabarderos, seguido de la Virgen de los Siete Dolores, la Santa Encierro y su Lignum Crucis.
En la Puerta del Sol, los pasos se estacionarán juntos en un semicírculo, formando una imagen impactante, y después se levantará la procesión para continuar su camino. Este evento se considera un hito en la tradición procesional de Madrid, algo "único" que no se había hecho antes en la ciudad.
Con esta nueva propuesta, la hermandad busca no solo actualizar el recorrido, sino también hacer de este evento una gran celebración conjunta de la Semana Santa madrileña, creando una sinergia entre las diferentes cofradías. Según García, "lo importante es que todos los participantes se unan para vivir esta experiencia de manera comunitaria y respetuosa, manteniendo la esencia de lo que representa la procesión".
Estos cambios, junto con el sentimiento de renovación y de honor por su 80 aniversario, refuerzan el compromiso de la hermandad de seguir siendo un referente dentro de la Semana Santa madrileña, al mismo tiempo que mantienen viva la memoria de su fundación en el Colegio Galasancio.
Jesús Nazareno de Medinaceli

La historia de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli se remonta al 16 de marzo de 1710, cuando fue fundada la Ilustre y Nobilísima Congregación de Esclavos de Jesús Nazareno por el IX Duque de Medinaceli, Don Luis Francisco de la Cerda.
Desde entonces, el culto a esta venerada imagen se ha mantenido intacto, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la Semana Santa madrileña. “173 cm. de altura. Fue tallado en Sevilla para la Plaza de la Mámora, en el norte de África, aunque su llegada a la ciudad de Madrid, tras caer la Mámora en manos del ejército de Muley Ismael, data entre el 12 y el 15 de septiembre de 1682”, ha indicado el Delegado de Comunicación de la Archicofradía, Roberto Chachero.
Cada Viernes Santo, al caer la tarde, las puertas de la Basílica de Jesús de Medinaceli se abren para dar paso al cortejo procesional, que a las 19:00 horas inicia su recorrido habitual desde la Plaza de Jesús. Durante esta jornada, el Nazareno y la Virgen de los Dolores en su Soledad recorren las calles del centro histórico, pasando por lugares tan emblemáticos como la Carrera de San Jerónimo, la Puerta del Sol y la calle Alcalá. Significativo es su paso ante el Congreso de los Diputados y la estación de penitencia frente a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores y Desamparo, momentos cargados de solemnidad y emoción que cada año logran sobrecoger tanto a cofrades como a espectadores.

La preparación de esta salida procesional comienza mucho antes de la Semana Santa, con una intensa agenda de actos de devoción durante toda la Cuaresma. Desde el tradicional Primer Viernes de Marzo hasta el besamanos de la Virgen, el pregón y los rezos del Vía Crucis en la Basílica. Mientras tanto, los hombres y mujeres de trono ensayan desde enero cada detalle para que todo esté listo cuando llegue el gran día.
Este año, aunque el recorrido mantiene la ruta clásica que une la Basílica con el corazón de Madrid, hay novedades que otorgan aún más simbolismo a la procesión. “Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad procesionará con la saya confeccionada a partir del traje de luces del torero D. David Galván, esclavo de honor de nuestra Archicofradía, y que estrenó en el besamanos el pasado 04 de abril de 2025”.
Además, la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli “viste la túnica morada de Francisco de Asís, esposo de Isabel II, realizada en terciopelo morado con los bordados en hilo de plata que representan diversos símbolos de la Pasión de Cristo, una de las más antiguas que se conservan, con motivo del Año Jubilar que la Iglesia católica está celebrando y en el año en que se celebra el centenario de la institución de la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, por el papa Pio XI, festividad litúrgica de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli”, ha especificado Roberto.
Con estos detalles, la Hermandad reafirma su compromiso de mantener viva la tradición y el legado que, desde 1710, ha acompañado a generaciones de madrileños en el recogimiento y la fe durante el Viernes Santo.
Santísimo Cristo de los Alabarderos
La Hermandad del Santísimo Cristo de la Fe, conocida como la del Cristo de los Alabarderos, es una cofradía de culto católico con una profunda tradición histórica en Madrid. Sus orígenes se retoman al siglo XVII, cuando en 1632 se documenta por primera vez la existencia de una congregación dedicada a rendir culto a un crucificado que se encontraba en la Iglesia de San Sebastián, al que se le dio la advocación del Santísimo Cristo de la Fe. En 1743, los oficiales de la Guardia Real comenzaron a participar en la procesión, lo que dio lugar al nombre popular con el que hoy se conoce a la imagen y a su hermandad, Santísimo Cristo de los Alabarderos.
A lo largo de los siglos, la imagen titular, el Santísimo Cristo de la Fe, sufrió varias sustituciones, siendo destruida en parte por los bomberos de 1936 durante la Guerra Civil. La tradición se perdió en los años 40, hasta que en 1997 se recuperó la memoria del Cristo gracias a la iniciativa de la Guardia Real.
Tras años de trabajo, en 2003 la hermandad fue refundada y volvió a procesionar con una nueva imagen, encargada al escultor José Antonio Martínez Horche. Esta fue reemplazada en 2008 por la actual talla, obra de Felipe Torres Villarejo, inspirada en los modelos barrocos de la escuela andaluza. Desde entonces, cada Viernes Santo, el Cristo de los Alabarderos vuelve a recorrer las calles del centro de Madrid, consolidándose como una de las procesiones más emblemáticas de la Semana Santa madrileña.

Organizada por la Real Congregación Santísimo Cristo de la Fe, Cristo de los Alabarderos y María Inmaculada, Reina de los Ángeles, la procesión del Santísimo Cristo de los Alabarderos tiene lugar este Viernes Santo. Tiene salida a las 19:00 horas desde la Puerta del Príncipe del Palacio Real de Madrid. Recorrerá las calles del centro histórico, pasará por la Catedral Castrense a las 19:30 horas, donde tendrá lugar la tradicional Estación de Penitencia. Continuando su trayecto, el cortejo procesional pasará por la Plaza de la Villa a las 21:15 horas y llegará a la Puerta del Sol alrededor de las 22:00 horas, en una de las citas más solemnes y singulares de la Semana Santa madrileña.
María Santísima de los Siete Dolores
La Real Congregación de María Santísima de los Siete Dolores, la más antigua de la capital, saldrá en procesión este Viernes Santo rememorando una tradición que se remonta al año 1591. Fundada por el dominico Fray Domingo de Mendoza en el Monasterio de Nuestra Señora de Atocha, esta congregación tuvo desde sus inicios el respaldo de la monarquía.
La devoción se centraba en los siete dolores de la Virgen María, representados por distintos pasos sacados por gremios de la Villa y Corte, como los pintores, zapateros, plateros o alguaciles.
A lo largo de su historia, la Congregación ha sabido sobreponerse a numerosos contratiempos, desde incendios hasta la destrucción de su imagen titular en 1936. No obstante, la fe y el fervor popular permitieron que la imagen fuera sustituida y los cultos retomados. En 1986 se recuperó definitivamente la tradicional Procesión de los Siete Dolores, que se celebra cada Viernes Santo.
Actualmente, la Congregación mantiene el privilegio de portar cera verde, símbolo de su antigüedad y legado, consolidándose como un referente de la devoción en Madrid.

Organizada por la Real Congregación de Esclavos de María Santísima de los Siete Dolores, Santísimo Cristo de la Agonía y Descendimiento de la Santa Cruz, la procesión se celebrará este Viernes Santo con salida a las 19:00 horas desde la Catedral. El cortejo realizará estación de penitencia a las 20:45 horas en el Monasterio de las Carboneras. A las 21:00 horas está previsto su paso por la emblemática Plaza de la Villa, y a las 22:00 horas llegará a la Puerta del Sol, donde la imagen de la Virgen será recibida por numerosos fieles.
Santo Entierro
Los primeros indicios de la existencia de la Hermandad del Santo Entierro se sitúan en el siglo XVI, cuando la Cofradía nació en el seno del gremio de los carpinteros, bajo la advocación de San José, patrón de dicho oficio. Desde entonces, ha tenido un papel significativo no solo en el ámbito religioso de la ciudad, sino también en su vida social y cultural, especialmente durante la Semana Santa madrileña.
Gracias a una valiosa recopilación documental, conservada en los denominados Libros de Cuentas y de Actas, ha sido posible trazar un relato coherente de la evolución de la hermandad. Todo ello, pese a las importantes lagunas causadas por incendios, condiciones insalubres o incluso por los numerosos traslados de su sede. Junto a estos libros destacan otros documentos vinculados tanto al gremio como a la vida interna de la Cofradía que dan testimonio del profundo arraigo y organización de la hermandad a lo largo de los siglos.

Las imágenes del Santísimo Cristo de la Vida Eterna y María Santísima de la Paz saldrán este viernes a las 21:00 desde la Iglesia de Santa Cruz. Y pasará por la Puerta del Sol sobre las 22:00 horas. La procesión está organizada por la Real y Primitiva Archicofradía del Glorioso Patriarca Señor San José y Santísimo Cristo de la Vida Eterna.

Procesión del Silencio
La Hermandad del Silencio de Madrid, en el distrito de Carabanchel, representa una de las expresiones más íntimas y sobrecogedoras de la Semana Santa de Madrid. Su historia, aunque más reciente que otras hermandades, está marcada por una profunda vocación de recogimiento, espiritualidad y devoción.
Nació con la voluntad de recuperar el sentido más sobrio y reflexivo de la Pasión, inspirándose en los modelos tradicionales del sur, pero adaptados al carácter propio de la capital. Desde sus inicios, esta Hermandad ha estado vinculada a la Parroquia de San Sebastián Mártir, corazón de la vida religiosa en Carabanchel.
La Procesión del Silencio se celebra cada Viernes Santo por la noche, en un ambiente marcado por el respeto absoluto, el silencio riguroso y la iluminación tenue de los cirios. El cortejo está compuesto por hermanos vestidos con túnicas negras y capirote, avanzado en silencio, sin música, con el único sonido del tambar ronco que marco el paso solemne. La escena está diseñada para invitar a la reflexión y al recogimiento, evocando el dolor y la esperanza de la muerte de Cristo.
El paso titular de la Hermandad es Jesús Nazareno, una imagen impactante que representa a Jesús crucificado. Acompañado por la Nuestra Señora de los Dolores, ambas tallas son llevadas por costaleros en un itinerario que recorre las calles del barrio.
A lo largo de los años, la Hermandad ha crecido en número de hermanos y devotos, consolidándose como una de las procesiones más respetadas y singulares de Madrid. Su estilo austero, su mensaje directo y su profunda carga simbólica han calado en la comunidad, convirtiéndose en un referente de la Semana Santa madrileña desde las periferias.
La Procesión del Silencio de Carabanchel comienza a las 21:00 horas del Viernes Santo, saliendo de la Parroquia de San Sebastián Mártir. Desde allí, avanzará por el cruce de la Plaza de Carabanchel, discurriendo junto a la fachada lateral de la parroquia. El recorrido continúa por la calle Blasón y se adentra en la calle Francisco Romero, hasta llegar al cruce con la calle General Ricardos. Desde este punto, la procesión sigue por la calle del General Ricardos hasta el cruce con la calle Monseñor Óscar Romero, descendiendo hasta la Parroquia para concluir su itinerario al entrar por el reservado Municipal.