El ciclo festivo en la Capital, que se inicia con San Isidro, está llegando al final. El domingo han puesto punto final las fiestas de La Melonera, en el distrito de Arganzuela. La procesión con la Virgen del Puerto -La Melonera- cierra el programa religioso. La ceremonia reúne solamente a unas decenas de fieles que se acercan hasta la ermita del paseo de la Virgen del Puerto. Tras la misa, sacan a la imagen en procesión, con un corto recorrido por los alrededores el templo, dentro del parque de Madrid Río. Ante la puerta principal, un puesto vende melones para ser fiel a la tradición. Antaño, tras la procesión, los madrileños se dispersaban por alrededores para dar cuenta de meriendas a base de sandías y melones. Hoy el ambiente profano, con un programa que se inició el pasado día 3, se desarrolla en el recinto ferial habilitado en las inmediaciones de la Casa del Reloj, de Legazpi.
La fiesta de la virgen da oportunidad de visitar la ermita que ordenara construir el Marqués de Vadillo, quien financió las obras y creó una fundación para su mantenimiento. Formaba parte de un proyecto para embellecer esa orilla del Manzanares. En septiembre de 1718 la construcción ya había terminado y el ayuntamiento obtenido el permiso eclesiástico para sacar a la imagen en procesión el 7 de septiembre. Durante la Guerra Civil la hermosa ermita barroca que había proyectado Pedro de Ribera, resultó muy dañada. Fueron derribadas las torres y los muros seriamente afectados. La portada principal quedó bastante bien conservada. La imagen original de la virgen fue quemada.

En 1945 se designó monumento histórico artístico a las ruinas de Ribera. Tres años más tarde se diseñó el plan de restauración del templo, que pasó a la circunscripción de la vecina parroquia de Santa María de la Cabeza. El interior es de un barroco apabullante. Además del retablo principal, existen dos capillas laterales dedicadas al Cristo de Lepanto y a la Virgen de Sopetrán, venerada por los extremeños. El soterramiento de la M-30 y la consiguiente creación del parque de Madrid Río, proporcionó nuevo entorno verde a este monumento del siglo XVIII, que había permanecido rodeado por el tráfico. Por su aislamiento, la ermita solo puede visitarse en los horarios de culto: los jueves a las 19.00h, los viernes y sábados a las 20.00h y los domingos a las 11.00 y 12.00, cuando se oficia la misa. Aprovechando la bonanza climatológica otoñal, el paseo hasta la Virgen del Puerto puede resultar muy agradable.
Para los amantes de las fiestas populares, todavía están pendientes las de San Miguel, en las Rozas, la última semana de septiembre, y las de la Virgen del Pilar, en el barrio de ese nombre, para el 12 de octubre.