www.madridiario.es
Alfredo Sanzol
Ampliar
Alfredo Sanzol (Foto: Antonio Castro)

Temporada 2023-2024: el teatro que viene

jueves 22 de junio de 2023, 18:26h
Actualizado: 03/07/2023 11:54h

Prácticamente todos los teatros públicos en Madrid han presentado ya sus programaciones para la temporada próxima. El Español -y las Naves de Legazpi- ha sido el último, con asistencia de la nueva delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz.

Parece que ya se ha establecido que estos teatros, sea cual sea su administración responsable han decido presentarla bajo un lema. En la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) es El clásico es joven. El Centro Dramático Nacional (CDN) se ha decidido por Posturas ante la realidad, mientras que el teatro municipal madrileño dice que Lo natural es teatro.

Otra característica casi general en los teatros públicos es las escasa -o nula- presencia de los grandes textos, del teatro nacional y universal de repertorio. Parece que sus directores lo apuestan todo a los nuevos creadores, a pesar de tener escenarios para poder montar todo tipo de producciones.

El Español arrancará la temporada el 21 de septiembre con El corazón del daño de María Negroni. En octubre, en la sala grande, estrenarán Arder y no quemarse, un montaje que recrea los 440 años de existencia de este teatro. La programación en la Naves comenzará el 28 de septiembre con Asesinato y adolescencia, de Alberto San Juan con dirección de Andrés Lima. A lo largo de la temporada aparecerán por sus escenarios creadores como Jean Luc Lagarce, Lautaro Perotti, Daniel Veronese o Benet i Jornet. Del que yo denomino gran teatro de repertorio, solo encuentro Las locuras por el veraneo, de Goldoni, o Es peligroso asomarse al exterior, de Jadiel Poncela, dirigido por Pilar Massa. En el Español o en la Naves también estará la Compañía Nacional de Danza o el estreno de la ópera La Regenta, coproducida con el Real.

En el CDN

El teatro Nacional abrirá temporada en el Valle Inclán con Depois do silencio, de Christiane Jatahy, el 14 de septiembre. En el María Guerrero comenzará el 29 de ese mismo mes con una adaptación de La madre de Frankenstein, de Almudena Grandes, a cargo de Carme Portaceli. En estos cuatro teatros solo registro del repertorio, La casa de Bernarda Alba, que dirigirá Alfredo Sanzol, un especial Ricardo III y Hedda Gabler, un Ibsen a cargo de Alex Rigola. Kulunka teatro estrenará Forever, y de la temporada anterior se repondrá Breve historia del ferrocarril español. David Trueba se estrenará como autor y director teatral con Los guapos. Además podrán verse trabajos de Pablo Messiez, Lola Blasco, Denise Despeyroux o María Velasco.

El Clásico y los Bufos

Lluís Homar ha presentado la programación de la CNTC para la próxima temporada con una revolución en títulos, actores y épocas. Ha dado especial protagonismo a la sexta promoción de la Joven Compañía, que abrirá la temporada en la sala grande con La discreta enamorada a partir del 21 de septiembre. Después interpretará El monstruo de los jardines, de Calderón. La temporada en la sala grande solo tendrá cinco espectáculos mientras que en la Tirso de Molina tendrá ocho.

Llama la atención que el director haya decidido adentrarse en el teatro del siglo XIX con un género olvidado: el teatro bufo. Ha encomendado a los hermanos Castejón (Rafael y Nuria) recuperar el teatro de Arderius a partir de la zarzuela Los órganos de Móstoles. ¿Quién fue Arderius?

Francisco Arderius, nacido en Portugal, ya trabajaba como actor/cantante en la compañía del teatro de la Zarzuela el año 1856. Allí estuvo casi diez años y llegó a estrenar como autor una piececita titulada Una poetisa, como música de Molberg. Este trabajo le permitió ganar algún dinerito, que empleó en viajar a París, donde se encontró con la opereta, con el género bufo. Viendo el éxito, decidió trasladar el género a España, adaptándolo a nuestra idiosincrasia. Y fundó los Bufos Madrileños, o los Bufos de Arderius. Se presentó en el teatro Variedades de la calle Magdalena (que ardió en 1888) el 22 de septiembre de 1866 con una bufonada mitológica titulada El joven Telémaco. El éxito fue arrollador e inició una carrera triunfal en teatros cada vez más grandes. Los bufos fueron imprescindibles en la cartelera madrileña hasta 1880.

Adorado por el público, criticado por la intelectualidad, él justificaba sus disparates con argumentos como este: "Después del drama real, si vas al teatro a ver el drama literario, si cuando estás viendo a tu alrededor penas y dolores, tu distracción son dolores y penas ¿qué expansión das a tu espíritu? El teatro bufo, pues, a pesar de todo y aun sin guerras, sin dramas íntimos, es preciso, necesario, es una muestra de civilización".

El empresario impregnó de humor e ironía todo su trabajo. Publicaba un almanaque en el que se permitía dar consejos como estos a sus colegas empresarios: "Pon en el despacho de billetes a tu padre, en la puerta de entrada a tu hermano y en la contaduría a tus hijos, sin perjuicio de registrarles los bolsillos cada media hora, por aquello de piensa mal y acertarás".

Arderius se despidió de la escena desde el teatro Alhambra (también desaparecido) el 20 de enero 1881 con la comedia Los Madriles. Obviamente, su retirada supuso el fin del género, aunque el género chico ya se había apoderado de los teatros españoles. Arderius murió el 20 de mayo de 1886 a los 50 años.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios