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El teatro de títeres de Retiro, adaptado a las nuevas medidas sanitarias.
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El teatro de títeres de Retiro, adaptado a las nuevas medidas sanitarias.

Los títeres salen de la cuarentena y levantan el telón en el Retiro

domingo 13 de septiembre de 2020, 09:02h

El Teatro de Títeres de El Retiro ha vuelto a la escena madrileña con las producciones de cuatro compañías madrileñas y siguiendo todas las medidas sanitarias preceptivas para disfrutar de los espectáculos con la máxima seguridad. Este espacio al aire libre se ha convertido en un referente local, nacional e internacional del teatro de títeres, marionetas y objeto. Cuenta con una programación anual permanente y de acceso gratuito con funciones todos los fines de semana del año, en horario de mañana en invierno y por la tarde en época estival.

"Aunque las mascarillas tapen la cara, la sonrisa se ve en los ojos"

Pero este año, la pandemia y el confinamiento por la Covid paralizaron estos espectáculos dejándolos apartados de una programación que cuenta con cientos de segidores. "Ha sido un palo bastante gordo", cuenta Guillermo Gil, director artístico del Teatro de Títeres de El Retiro. De un día para otro, muchos titiriteros se encontraron confinados en casa sin ingresos ni funciones por programar: "La gente ha aguantado como ha podido reduciendo gastos. Se cayeron todas las fechas y la incertidumbre se instaló en las vidas de estas personas". Un sentimiento de incertidumbre que todavía a día de hoy, y con las funciones en marcha de nuevo, continúa entre los integrantes de este sector. "Es una desesperación porque siendo titiritero en qué sector te mueves si no es en este.", explica GIl.

Con el miedo que incita -todavía más- que el aumento de los rebrotes provoque de nuevo la suspensión de la actividad que han iniciado las compañías en esta renovada andadura. Un camino en el que no olvidan lo vivido en meses anteriores. "El confinamiento fue un momento de mucha inseguridad. Sabíamos que nuestro sector es de los considerados poco esenciales y de los que tardarían en arrancar", recuerda con angustia Miriam, integrante de la compañía 'Vidas de Alambre'.

Ella y José, su compañero inseparable en el escenario, se juntaron en 2011 para dar vida a lo inanimado y conquistar, a través de los títeres, la risa y la ilusión tanto en niños como adultos. Su trayectoria les ha llevado por festivales de calle, teatros y centros culturales. Dedicados también a la construcción artesanal de marionetas usando diferentes técnicas, su principal objetivo ha sido fomentar la imaginación: "Hemos comprobado cómo un mismo títere podía tener a un nieto y a su abuelo sonriendo de oreja a oreja. Eso para nosotros es lo más bonito de nuestra profesión, ser capaces de unir generaciones distintas con una disciplina que probablemente existe desde los orígenes de la humanidad.".

Con este mismo entusiasmo, regresan al Retiro y este fin de semana lo hacen con el espectáculo Frankenstein, una adaptación de la obra de Mary Shelley en la que abordan el miedo al diferente y como llegar al corazón de los demás cuando apartamos los prejuicios de nuestra mente. Un espacio que para Vidas de Alambre ya es familiar. "El teatro de títeres de este espacio es un lugar de referencia para todos los titiriteros, por su historia, por su público y por el parque en el que está situado. Nosotros comenzamos aquí ofreciendo funciones a la gorra con Cabaret Ovejuno. Hemos actuado varias veces con todas nuestras otras obras y percibimos que la gente está receptiva. Se nota que es un público entendido y acostumbrado a ver títeres", cuenta Miriam.

Vuelven a este escenario al aire libre con proyectos nuevos y con muchas ganas de demostrar que pueden enfrentarse hasta a las situaciones más adversas jamás vividas. Aunque los recortes en cultura se han dejado palpar en la ciudad, este parón no ha quedado en saco roto: "Por nuestra parte decidimos aprovechar este parón para crear un nuevo espectáculo en colaboración con otra compañía, Le Guignol Orthopedique", cuenta la titiritera. Una manera de reverir una situación "rara e incómoda" en un periodo de creación con la ilusión del estreno en mente: "Hubo un día que ya no pude aguantar más las ganas de hacer títeres y decidí salir al balcón a ofrecer un espectáculo improvisado a mis vecinos. ¡Les encantó!".

Entradas gratuitas pero con reserva

Mascarillas, geles hidroalcohólicos y distancia de seguridad forman parte de las nuevas condiciones de acceso al recinto. "Es un poco frío porque las risas son más individuales y cuando se despiden de los titiriteros no pueden acercarse como antes para hacer fotos". Sin embargo, consiguen llenar el aforo de 104 personas, así pasó el pasado fin de semana. Aunque la entrada es obligatoria su reserva por la web, el director del teatro de títeres reconoce que la organización se desarrolla tranquila y la gente acude a su hora. "Resulta un poco choque porque ahora es más cuadriculado. Antes la gente se iba sumando en cualquier momento, ahora los asientos son asignados por el personal".

A pesar de las medidas, diferentes y que rompen con la cercanía del público, la conexión continúa intacta. "Aunque las mascarillas tapen la cara, la sonrisa se ve igualmente en los ojos y eso no habrá mascarilla ni distancia que lo oculte", describen desde Vidas de Alambre.

Paseos por el mar, ilusiones y miedos

Este fin de semana llega al escenario del teatro Frankenstein, de Vidas de Alambre, una de las compañías más jóvenes de Madrid. Una curiosa versión de Frankenstein. El doctor lleva un tiempo metido en su laboratorio. Su nuevo experimento no ha salido como él esperaba. ¿Qué pasará cuando este ser salga al mundo? ¿Cómo reaccionarán todos ante esta criatura tan diferente? ¿Alguien será capaz de ver en su interior? El protagonista es impulsivo, curioso, y posee un gran corazón; cuanto más se esfuerza en encajar, más parece estropearlo todo. Solo una mirada inocente podrá ver más allá de su torpeza y su aspecto monstruoso. Esta versión del clásico de Mary Shelley reflexiona acerca de cómo los prejuicios y el miedo a lo diferente pueden cegarnos ante los esfuerzos de quien trata de acercarse a nosotros.

'Un paseo por el mar', de la compañía Los Gorriones

La compañía Los Gorriones, con Un paseo por el mar, llegarán el 19 y 20 de septiembre. La historia comienza cuando Marina descubre que su papá, el Pirata Pilululero, está atrapado en el océano por un montón de basura que le ha enviado Tufina Asquerosina, la nueva reina de los mares. Marina tendrá que dar un apasionante paseo por el mar con una misión muy importante: limpiar el agua de tanta basura para poder liberar a su padre y vencer así a la malvada Tufina Asquerosina. En esta aventura se encontrará con algunas dificultades que tendrá que resolver con la ayuda de los niños. Es una historia llena de emociones, divertida y educativa, que defiende la conservación del medio ambiente.



El último espectáculo de septiembre, los días 26 y 27 de este mes, es El desván de las ilusiones mágicas, de Producciones Cachivache, una de las compañías más veteranas de Madrid. En esta historia, Nina, la protagonista, sube al desván. Aquí reencontrará un montón de amigos olvidados: Maletín, Momo, Bestia, Doña Tecla, Felicia, Hugo y Rodolfo que, a su manera, le irán dando consejos, hasta el Hada, verdadera alma del cuartito donde se encuentran todas las ilusiones perdidas y que quizás la niña descubra sin darse cuenta, jugando, como en la vida misma.

Este espectáculo cuenta con el especial aliciente de poder ver los títeres construidos por Paco García del Águila, uno de los más geniales artistas titiriteros que ha dado la capital y que el año pasado recibió un homenaje en FIT Madriz.

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