Transcurridos más de dos meses desde el 23J y en plena resaca de la movilización contra la amnistía que tuvo lugar en las calles de Madrid este fin de semana, el candidato Popular a la presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo, afronta un debate de investidura sin apenas posibilidades de éxito salvo giro dramático de guión en forma de ‘Tamayazo’. Pese a erigirse como la candidatura más votada, la búsqueda de los apoyos necesarios para un cambio de liderazgo en La Moncloa no ha dado sus frutos y desde el PP se resignan ya a un papel secundario, de oposición frente a Pedro Sánchez y su política de pactos y posibles cesiones hacia las fuerzas independentistas.
Propuesto como candidato por el Rey el pasado mes de agosto al encabezar la fuerza con mayor apoyo en las urnas, Núñez Feijóo únicamente ha sido capaz de recabar un total 172 apoyos para su investidura como nuevo líder del Ejecutivo, los resultantes de sumar a los 137 parlamentarios azules los votos favorables de Vox (33), Coalición Canaria (1) y Unión del Pueblo Navarro (1). La diferencia con la mayoría absoluta, fijada en 176, arroja como resultado un mayor número de noes (179) que de síes, negándole de facto la posible investidura. Los votos contrarios corresponden, por ende, al resto de partidos con representación parlamentaria: PSOE (121), Sumar (31), ERC (7), Junts Per Catalunya (7), EH Bildu (5), PNV (5) y BNG (1).
"Aspiramos a la presidencia, pero no a cualquier precio"
En este escenario, una futurible investidura favorable al PP pasaría por un acuerdo sobre la bocina con los nacionalistas vascos del PNV. Algo que, al menos a priori, resulta harto complejo fruto de su negativa a compartir espacio alguno con la ultraderecha que, a su juicio, representa Vox. Otra posibilidad, menos plausible aún, se relaciona con un ‘Tamayazo’ a cargo de los diputados socialistas más críticos con la línea argumental del partido bajo la batuta de Sánchez, especialmente en cuanto al diálogo y las supuestas concesiones para la amnistía de los políticos catalanes condenados tras los acontecimientos del 1O.
En cuanto al discurso elaborado por el equipo de Núñez Feijóo, el vicesecretario de Cultura del partido, Borja Sémper, ha avanzado que este se parecerá en mayor medida a la intervención de un “estadista” que a la de un “político”. "Será el de alguien que aspira a llegar a la presidencia del Gobierno para transformar, reformar el país, y resaltar la idea de unidad y concordia entre españoles, pero no a cualquier precio", aseguraba este lunes Sémper en el programa Espejo Público de Antena 3.
Se espera, además, que la argumentación del candidato incluya su programa de Gobierno, su proyecto para España y numerosos dardos hacia el PSOE y Junts. “Feijóo va a apelar a la conciencia de los dirigentes de las diferentes sensibilidades políticas. También a aquellos partidos que deberían pensar si lo que prefieren es un presidente firme y sólido, pero dialogante, o uno sumiso y que ya ha demostrado que es capaz de engañar a todo el mundo todo el tiempo (...). Feijóo será el primer candidato a la investidura que, pudiendo obtener los votos para ser presidente, renuncia a conseguirlos", apuntaba, por su parte, la secretaria general del partido, Cuca Gamarra.
El PP de Madrid cierra filas
Pese a que la rumorología apuntaba, ya desde antes de producirse el batacazo electoral de los Populares en los comicios nacionales, a un posible ascenso por parte de la actual regidora autonómica, Isabel Díaz Ayuso, hasta la dirección nacional del partido, lo cierto es que sus intervenciones públicas, al menos hasta la fecha, van en la línea opuesta: apoyo total a las decisiones de su líder y, por ende, también a su aparente osadía al presentarse a la investidura, aún sin los apoyos necesarios, como muestra firme de alternativa al “sanchismo”.
"Feijóo es la voz de la dignidad"
Así quedó patente, sin ir más lejos, en la concentración contra la amnistía de los presos catalanes del pasado domingo, donde la propia Ayuso no dudó en mostrar su total rechazo a la amnistía: "Estamos aquí por la dignidad de todos y contra la amnistía que pretende Pedro Sánchez para beneficiar a aquellos que dieron un golpe de estado en Cataluña en 2017 contra España, la convivencia y el Estado de Derecho". Hablar de amnistía es, a su entender, "decir que nunca hubo delito, decir que los jueces españoles son prevaricadores y que el golpe estuvo bien dado, que fue justo. Yo le digo, de ninguna manera". Por este motivo, concluyó, Feijóo va a ser "la voz de la dignidad de cada español que sabe lo que está en peligro y que no olvida".

En la misma línea se ha pronunciado este mismo lunes el secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, tras la reunión del Comité Ejecutivo Autonómico. "Hay en juego una gran mayoría social de españoles que no quieren la amnistía, que no aceptan los chantajes y que, al margen de pensar lo que se piense, de ser de izquierdas o de derechas, por encima de todo están los derechos comunes como son la libertad o la igualdad (...). Eso es lo que nosotros vamos a seguir defendiendo, como así lo hizo el domingo el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, y como lo hará en el debate de investidura”.
¿Cómo funciona el debate de investidura?
El debate de investidura de Feijóo se celebra este martes, 26 de septiembre, y el miércoles, día 27, en dos jornadas consecutivas de pleno en el hemiciclo del Congreso de los Diputados. El candidato dará su discurso de investidura nada más arrancar la primera sesión, en torno a las 12:00 horas, sin límite de tiempo ni posibilidad de turno de réplica. A continuación, tras un receso, será el turno de intervención para el resto de grupos parlamentarios. Cada diputado dispondrá de un máximo de 30 minutos. Frente a ello, el candidato podrá escoger entre una réplica individual, al término de cada turno, o una conjunta, una vez todos concluyan. Los portavoces podrán responder de nuevo, pero con un tiempo máximo de 10 minutos. Especialmente llamativo resulta el caso del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, quien podrá tomar la palabra cuando lo considere oportuno.
No será hasta el miércoles cuando tendrá lugar la votación a cargo de los diputados. Estos darán a conocer su decisión a viva voz, con un sí, un no o abstención, desde su escaño. Si todo sigue la línea prevista, el viernes se celebraría una segunda encuesta parlamentaria en la que el Partido Popular necesitaría una mayoría simple -más síes que noes- para hacerse con el control del Ejecutivo. El debate podrá seguirse de manera íntegra y en directo a través de la página web del Congreso de los Diputados y su canal en la plataforma YouTube.

En caso de consumarse finalmente el fracaso de Feijóo, la búsqueda de un nuevo presidente seguiría adelante. Para ello, el Rey debería proponer a un nuevo candidato que, salvo sorpresa mayúscula, sería Sánchez. Si el socialista tampoco lograse los apoyos necesarios, FelipeVI debería entonces disolver las cortes y convocar nuevas elecciones. Atendiendo a la Ley Electoral, la nueva cita con las urnas tendría lugar en enero de 2024.