18/11/2018@09:00:00
Desde que nació, el barrio del Aeropuerto está “para tirar”. Tiene una calidad de construcción pésima que no ha sufrido cambios significativos 60 años después. Con un bloque declarado en ruina y edificado sobre suelo arcilloso que se desplaza, los vecinos conviven con enormes grietas en sus casas y deficiencias urbanísticas en sus calles. Tras una estafa millonaria, una red de especulación inmobiliaria y constantes intentos fallidos por derruirlo o rehabilitarlo, el Ayuntamiento, a día de hoy, se mantiene impasible.