El Ayuntamiento de Madrid tenía previsto iniciar esta semana de las obras para el bulevar entre la puerta de Alcalá y la fuente de Cibeles, aunque finalmente se retrasará tras una nueva solicitud de Adif para ocupación de la vía pública por las obras de Atocha.
El motivo principal es la evolución de los trabajos que Adif está llevando a cabo en la estación de Atocha, unas obras de gran envergadura que afectan a la movilidad en el centro de la capital y continúan avanzando después de que el pasado 29 de agosto finalizaron una nueva fase de la reorganización de vías de Cercanías para aumentar su capacidad y mejorar su explotación. Según ha comunicado recientemente la entidad ferroviaria al Consistorio, la ampliación de la estación y las actuaciones en los túneles requieren nuevas restricciones en el entorno, lo que ha llevado al Ayuntamiento a reevaluar los plazos del bulevar para evitar colapsar aún más el tráfico.
En estos momentos Atocha cuenta con distintos cortes de tráfico y un corte total en el acceso al entorno desde el paseo de la Reina Cristina. Gran parte del tráfico que accede a esa zona llega además desde la Puerta de Alcalá a través de la calle Alfonso XII por lo que son dos lugares estrechamente conectados.
La vicealcaldesa, Inma Sanz, ha explicado tras la Junta de Gobierno que “la prioridad total y absoluta es hacer una reevaluación de la movilidad de la ciudad” teniendo en cuenta tanto las solicitudes de Adif como la coincidencia con otras grandes obras ya en marcha, como las del Paseo de la Castellana o la remodelación de Ventas. “Se trata de ver cuál es el momento más adecuado para iniciar las obras del bulevar, con el objetivo de que las afecciones sean las menos posibles y compatibilizar los distintos proyectos en ejecución”, ha señalado Sanz.
Un proyecto emblemático
El bulevar, anunciado por el Ayuntamiento en febrero de este año, reducirá los carriles de circulación de vehículos (de cuatro a dos en dirección Cibeles y de tres a dos hacia Alcalá) para ganar espacio peatonal. La nueva mediana central, de 7,5 metros de ancho, estará bordeada de árboles y plantas y se convertirá en un paseo para vecinos y visitantes en pleno corazón de Madrid.
Aunque su inicio se retrasa, el Gobierno municipal asegura que “existe margen” para que la obra se acometa dentro del actual mandato. Por ahora, el proyecto queda en pausa hasta que se complete el estudio de movilidad y se determine el momento más propicio para dar comienzo a los trabajos.