El Ayuntamiento de Madrid da luz verde a la remodelación de la Gran Vía de Villaverde, encaminada a mejorar las condiciones de accesibilidad y movilidad peatonal en esta vía. Así lo anunció esta mañana en rueda de prensa la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, tras la reunión semanal de la Junta de Gobierno.
Los trabajos abarcarán el tramo comprendido entre la calle Domingo Párraga (en la estación de Villaverde Alto) y la avenida de los Rosales (pasada la estación de Villaverde Bajo), que tiene una longitud aproximada de 3,8 kilómetros y discurre en su mayor parte por la estructura que cubre las vías del tren. La inversión asciende a 2,4 millones de euros y está cofinanciada por los fondos Next Generation de la Unión Europea.
Nuevo carril bici bidireccional y segregado
La remodelación, cuyos trabajos arrancarán en octubre y finalizarán en otoño de 2023, contempla la integración en la calzada de un nuevo carril bici segregado y bidireccional en el lado sur de la calle que sustituirá a la actual acera bici. Esta genera interferencias con el uso peatonal, a lo que se añade que la colocación de grandes jardineras hace que sea utilizada como único paso peatonal posible.
En el tramo comprendido entre la avenida de Andalucía y la futura conexión a desarrollar con la avenida Laboral se mantiene la configuración de la calzada, mientras que en el resto se elimina uno de los carriles, aunque se conservan dos de acceso a la glorieta de la avenida de Andalucía.
La nueva vía ciclista se prolongará del ámbito estricto de la Gran Vía de Villaverde para conectar puntos estratégicos. Por el oeste se llevará hasta la estación de Villaverde Alto a través de la avenida Real de Pinto y la calle Domingo Párraga y, por el este, llegará hasta la conexión con el Parque Lineal del Manzanares por la calle Americio y la avenida de los Ángeles.
Mejora de la accesibilidad
La intervención incluye la construcción de una rampa entre la avenida de Andalucía y la calle María Droc. Esta eliminará el efecto barrera norte-sur generado por las vías del tren y conectará peatonalmente de manera accesible los barrios de los Ángeles y los Rosales con el de San Cristóbal y el polígono de la Resina. Asimismo, se adaptarán a la normativa vigente las vallas y todos los pasos de peatones del ámbito, más de 70, y se desplazarán y reubicarán las jardineras existentes en las aceras para conseguir un itinerario accesible en ambas aceras.
El proyecto también contempla que la acera bici que se elimina se reconvierta en un circuito biosaludable con aparatos de ejercicio para mayores y calistenia. A su vez, se colocarán siete zonas de pérgolas para generar áreas de descanso en sombra. Las actuaciones se completarán con la plantación de más de 600 árboles y con la mejora de la permeabilidad del suelo y del riego en las jardineras.
A la remodelación aprobada se sumará un proyecto complementario de asfaltado que supondrá una inversión añadida de un millón de euros.